Farmington: la universidad falsa que creó inmigración de EE.UU. para deportar estudiantes extranjeros

La universidad de Farmington, en Estados Unidos, parecía una más de las muchas que pueblan el país. Tenía su web, sus redes sociales, su lema, su escudo y todos los programas académicos actualizados con las certificaciones correspondientes.

Había pasado el filtro del Departamento de Licencias y Asuntos Regulatorios de Michigan y también la Comisión de Acreditación de Escuelas y Colegios Profesionales. Además contaba con unos precios imbatibles, unos 12.000 dólares al año, muy por debajo de otros centros en el país. Todo parecía normal… Pero no lo era.

La página web falsa de la Universidad de Farmington.

Porque en Farmington nunca se llegó a contratar a ningún profesor. Tampoco había aulas ni se impartió ninguna clase. Tal y como cuenta BBC Mundo, era una trampa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para atrapar y deportar a inmigrantes que habían entrado en el país con una visa de estudiante y se habían quedado una vez que esta había vencido.

El resultado para todos esos alumnos matriculados ha sido el mismo: algunos ya han sido deportados; otros están a la espera de que se ejecute su orden de deportación o enfrentándose a un proceso ante un juez de inmigración. La mayoría de los afectados son estudiantes indios.

El ICE ha explicado cómo funcionaba la academia y revela que los estudiantes se apuntaban fundamentalmente para conseguir los papeles necesarios para poder seguir viviendo en Estados Unidos. Teóricamente, a cambio de esos miles de dólares, los alumnos alargaban su estancia en el país, pudiendo trabajar y estudiar.

Ravi Mannam, un abogado de inmigración, le ha revelado al New York Times que algunos de los matriculados sí que sabían que la universidad solo servía para mantener el estatus migratorio; pero que muchos otros pensaban que se estaban inscribiendo en un programa académico que les iba a salir por mucho menos dinero que en otras universidades.

Por su parte, las autoridades se defienden ante esta cuestionable actuación (el crear una academia falsa para atrapar a los ilegales) y señalan que la mayoría de personas sabían que era un fraude y que se inscribieron igualmente con el simple objetivo de regularizar su situación y así poder quedarse.

La polémica fundamental viene con qué ha pasado con el dinero que los alumnos pagaron y que se cifra en cientos de miles de dólares. Su destino es desconocido y el ICE no ha revelado en qué ha sido utilizado.

Las reacciones ante esta situación han sido numerosas. La candidata demócrata a la presidencia, Elizabeth Warren, ha criticado duramente lo sucedido.

“Es cruel y atroz. Estos estudiantes solo soñaron con conseguir una educación de alta calidad que América puede ofrecer. ICE les engañó y les atrapó, solo para deportarles”, ha señalado.

India, principal país afectado, también se ha pronunciado y le ha pedido a Estados Unidos la inmediata liberación de sus alumnos, al tiempo que rechaza cualquier deportación no voluntaria. También ha activado un número de teléfono en su embajada para que los afectados puedan recibir asistencia consular. Es el último ejemplo de que la inmigración es un asunto fundamental para la presidencia de Donald Trump.

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