El unionismo norirlandés une fuerzas para acabar con el protocolo del Brexit

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Dublín, 10 oct (EFE).- La Unión Europea (UE) y el Reino Unido retoman la próxima semana sus contactos para tratar de resolver los problemas que ha causado el Brexit en Irlanda del Norte, donde el unionismo pro-británico ha unido fuerzas para exigir una renegociación de los términos de este complicado divorcio.

Las partes decidieron a principio de verano darse tiempo y espacio para abordar en otoño, con nuevas perspectivas, la espinosa cuestión del Protocolo norirlandés, un periodo que, no obstante, ha servido, según Bruselas, para elevar la "retórica política" y recibir advertencias "poco constructivas" de Londres.

El primer ministro británico, Boris Johnson, tiene el dedo sobre el botón de la "opción nuclear", listo para activar el Artículo 16 y suspender unilateralmente el protocolo, mientras que los unionistas amenazan con abandonar "en las próximas semanas" el Gobierno de Belfast, de poder compartido con los nacionalistas, si no hay cambios significativos en el funcionamiento de los controles comerciales fijados para las mercancías que cruzan a Irlanda del Norte desde Gran Bretaña (Escocia, Gales e Inglaterra).

La realidad es que la nueva burocracia del Brexit ha creado problemas de abastecimiento y trastocado la cadena de suministro en la región, lo que ha generado tensiones políticas, sobre todo en la comunidad protestante, y graves disturbios, como los episodios de violencia callejera registrados el pasado abril.

CALMA TENSA EN EL ULSTER

Desde entonces, Irlanda del Norte vive una calma tensa, en la que un posible vacío de poder en el Gobierno autónomo podría ser aprovechado por los violentos, por grupos paramilitares aún activos, para defender la posición de la provincia dentro del Reino Unido, según ha advertido Jeffrey Donaldson, nuevo líder del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP).

El DUP presentó el pasado mes un frente común con las otras tres grandes formaciones protestantes, entre ellas el Partido Progresista Unionista (PUP) -antiguo brazo político del grupo terrorista UVF-, para exigir el fin del protocolo en su forma actual.

Este mecanismo establece que Irlanda del Norte sigue vinculada al mercado único comunitario, por lo que las mercancías que cruzan a ese territorio desde Gran Bretaña deben pasar controles aduaneros en los puertos de la región, de manera que se asegure que la frontera entre las dos Irlandas sigue siendo invisible, clave para el proceso de paz y las economías de la isla.

"La desviación y reorientación resultante del comercio puede destruir la posición de Irlanda del Norte en el Reino Unido y dará como resultado un realineamiento económico que es inaceptable", subrayaron los partidos en un comunicado.

Algunos observadores interpretan el ultimátum lanzado por el DUP como una maniobra electoral de cara a los comicios autonómicos previstos para la próxima primavera. El Brexit lo ha debilitado, han surgido luchas internas y las encuestas señalan que podría pasar a ser la cuarta formación regional.

Lo adelantarían la Voz Tradicional Unionista (TUV) y el Partido Unionista del Ulster (UUP), la formación hegemónica en Irlanda del Norte durante casi 80 años, hasta que perdió el favor del electorado protestante hace dos décadas.

AVANCE DEL SINN FÉIN HACIA LA REUNIFICACIÓN

Aún más preocupante para el unionismo es el avance del Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo IRA, al que las encuestas sitúan a la cabeza y que, gracias al Brexit, ha dado impulso a su objetivo histórico de unificar la isla de Irlanda a través de un referéndum.

En este contexto, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic, confirmó este jueves en Dublín que presentará "a mitad de la próxima semana" a Londres un paquete de propuestas para encontrar "soluciones prácticas".

Esas medidas, explicó, facilitarán el suministro de medicinas a Irlanda del Norte, y propondrán soluciones de largo plazo en cuestiones sanitarias y fitosanitarias, la simplificación de los trámites entre Gran Bretaña y la región, incluidos los aduaneros, así como el fortalecimiento de las autoridades norirlandesas y la dimensión parlamentaria, con lo que se quiere dar voz a unionistas y nacionalistas en este proceso de diálogo.

A este respecto, Donaldson celebró que ha habido "un cambio de tono" pues entiende que ha forzado la mano de Bruselas, a pesar de que Sefcovic insistió en Dublín en que "no se renegociará el protocolo", el único instrumento, dijo, capaz de proteger el proceso de paz, evitar una frontera dura en Irlanda y defender el mercado interior comunitario.

"La UE puede llamarlo como quiera, presentarlo de la manera que quiera, pero la realidad es que el muro ha cedido, hemos reabierto el protocolo", zanjó el líder unionista.

Javier Aja

(c) Agencia EFE

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