La Unión Europea ven con gran preocupación la ambición atómica “pacífica” de Irán

Luisa Corradini
·4  min de lectura
Las centrifugadoras de la planta de Natanz, una de las preocupaciones de la Unión Europea
Las centrifugadoras de la planta de Natanz, una de las preocupaciones de la Unión Europea

PARÍS.- La pulseada se endurece entre los actores del pacto nuclear iraní. Tres países de la Unión Europea (UE) calificaron hoy de “grave evolución” el anuncio de Teherán de comenzar a enriquecer su uranio al 60%, en reacción a lo que el régimen islámico considera un acto de “terrorismo nuclear” de Israel, tras la explosión de sus instalaciones de Natanz, en el centro del país.

“A la luz de las recientes evoluciones, rechazamos todo acto de escalada por parte de cualquier actor. Y llamamos a Irán a no complicar aun más el proceso diplomático”, declararon Alemania, Francia y Gran Bretaña, sin citar ningún país en particular, tras el incidente en la planta nuclear iraní del domingo.

Ayer a la noche, Irán anunció que elevaría el nivel máximo de sus actividades de enriquecimiento de uranio en isótopo 235 de 20% a 60%. Un hecho que, de ser verdad, acercaría a la República Islámica del 90% necesario para una utilización militar.

En momentos en que se realizan en Viena las primeras negociaciones con el objetivo de salvar el Plan de Acción Global Común (Jcpoa) concluido en 2015 entre Irán, Alemania, Francia, Reino Unido, China y Rusia, el presidente iraní, Hassan Rohani, reafirmó ayer que las ambiciones atómicas de su país son exclusivamente “pacíficas” durante una intervención televisada después de reunirse con su gabinete.

En un mensaje dirigido indirectamente a Israel, a quien Teherán acusa de estar detrás de la explosión de Natanz, Rohani agregó: “Ustedes quieren que nos encontremos con las manos vacías en las negociaciones. Pero nosotros iremos todavía con más cartas en la mano”. El presidente insistió, sin embargo, en que a 20% o a 60% de enriquecimiento las intenciones iraníes “seguirán siendo pacíficas”.

Pero Alemania, Francia y Gran Bretaña, signatarios europeos del acuerdo, lo mismo calificaron el anuncio de Teherán de “grave evolución”, contraria al “espíritu constructivo” de las negociaciones. Y recordaron que “la producción de uranio altamente enriquecido es una etapa importante para la producción del arma nuclear”.

“Irán no tiene ninguna necesidad civil creíble que justifique tal nivel de enriquecimiento”, señalan las tres capitales europeas, subrayando al mismo tiempo su intensión de instalar otras 1000 centrifugadoras en Natanz.

El jefe de la diplomacia iraní, Mohammed Javad Zarif, respondió rápidamente por Twitter que la única manera de salir de la “peligrosa espiral” lanzada por la explosión de Natanz era terminar con el “terrorismo económico” del ex presidente estadounidense Donald Trump. En 2018, el ex mandatario republicano decidió retirar a su país del acuerdo y restablecer una serie de sanciones económicas contra Irán, sumergiendo al país en una grave recesión.

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Su sucesor, Joe Biden, anunció ya en la campaña presidencial que haría lo necesario para que Estados Unidos regresara al tratado. Según Zarif, la administración estadounidense “no tiene otra alternativa” que regresar al Jcpoa o seguir en la misma línea que Trump.

“Queda poco tiempo”, escribió Zarif.

Teherán afirma que la producción de uranio enriquecido al 60% comenzará “la semana próxima” en la misma planta nuclear de Natanz, seriamente dañada por la explosión el domingo pasado. Una posibilidad que, por esa misma razón, los especialistas consideran altamente improbable.

El régimen iraní dio escasos detalles sobre los daños sufridos por las centrifugadoras recientemente instaladas en Natanz. No obstante, los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) presentes en el país pudieron visitar la planta, sin que trascendieran detalles.

En su intervención televisada, Rohani repitió que la decisión de aumentar el enriquecimiento de uranio al 60% era “la respuesta” de su país a la acción de Israel.

“No se puede conspirar contra Irán, cometer crímenes contra Irán. Por cada crimen les cortaremos las manos (…) para que comprendan que no pueden impedir que accedamos a la tecnología (nuclear)”, agregó el presidente, precisando que los responsables de la seguridad deben aún entregar el informe final, “pero todo indica que se trata de un crimen sionista”.

El periódico The New York Times, citando fuentes anónimas de inteligencia, afirmó el lunes que el Mossad, el servicio de seguridad nacional de Israel, había participado en la operación.

Para complicar aún más la tensa situación, el líder supremo de Irán y guía supremo de la revolución, Ali Jamenei, intervino hoy en el debate afirmando que las negociaciones actuales en Viena no deben convertirse en un acto de “contrición”.

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“Estados Unidos no busca hallar la verdad en estas negociaciones. Quiere imponer sus objetivos equivocados. Y los europeos siguen la política norteamericana, a pesar de reconocer los derechos iraníes”, declaró Jamanei. El ayatolá, profundamente anti estadounidense, tiene la última palabra en todo lo que se refiere al Estado iraní.

“Las negociaciones de Viena no deben convertirse en un acto de arrepentimiento”, concluyó.