Una recesión de tres fases será ‘distinta a todo lo que hemos visto en la historia moderna’

Finanzas Internacional
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A la economía estadounidense le queda un largo camino por recorrer

El miércoles pasado, los 50 estados en su totalidad comenzaron a aliviar las restricciones relacionadas con el coronavirus de un modo u otro, pero el camino que le queda por recorrer a la economía estadounidense a la salida de esta recesión inducida por la pandemia será largo.

De acuerdo a economistas de Bank of America Global Research, las cosas serán más complicadas de lo que se pensaba inicialmente.

“El daño producido por este terrible shock a la economía ha sido difícil de entender”, escribía la firma en una nota dirigida a sus clientes que fue publicada el miércoles. “De hecho, ahora creemos que hemos comprendido el alcance de la caída y estamos revisando a la baja la proyección del PIB”.

La firma financiera constata que la recesión se está desarrollando en tres fases: cierre de emergencia, transición y recuperación.

El Bank of America piensa que el repunte inicial de la actividad económica de este verano será más fuerte de lo que se imaginaba, pero espera que la recesión por la COVID-19  siga hasta 2022 (Fuente: Bank of America Global Research).
El Bank of America piensa que el repunte inicial de la actividad económica de este verano será más fuerte de lo que se imaginaba, pero espera que la recesión por la COVID-19 siga hasta 2022 (Fuente: Bank of America Global Research).

Primero, las buenas noticias: durante la fase de transición, las nuevas expectativas son que el repunte de la actividad económica tras el colapso de primavera sea más fuerte de lo previsto en las proyecciones anteriores. Actualmente, estamos en esa fase.

“Reabrir antes significa que habrá un repunte en la actividad antes”, dijo el Bank of America. “Estamos revisando el crecimiento trimestral del PIB para el tercer trimestre a una tasa anual ajustada estacionalmente (SAAR, por sus siglas en inglés) de +7 %, en comparación al -1% anterior. Este aumento viene impulsado por el aumento repentino del gasto de los consumidores; seguimos esperando una disminución significativa de las inversiones”.

Datos como el informe de tendencias de movilidad de Apple muestran que en todo Estados Unidos se está conduciendo vehículos solo un punto porcentual por debajo del valor de referencia, lo cual sugiere que los consumidores están listos para salir de sus casas y para que se permita la reapertura de más empresas.

El tránsito rodado está casi en sus niveles de referencia, dado que los consumidores cada vez se sienten más seguros para salir de casa y cada vez se permite la reapertura de más empresas por todo el país (Fuente: Apple).
El tránsito rodado está casi en sus niveles de referencia, dado que los consumidores cada vez se sienten más seguros para salir de casa y cada vez se permite la reapertura de más empresas por todo el país (Fuente: Apple).

Los informes de ganancias de empresas como Target (TGT) y Walmart (WMT) indicaban esta semana que el estímulo proporcionado a los consumidores a través de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica del Coronavirus (Ley CARES, en inglés) está llegando a algunos minoristas y ayudando a mantener los niveles de consumo.

Pero en opinión del Bank of America, el impacto de la fase de cierre de emergencia que golpeó con más fuerza a la economía en marzo y abril y el retorno a los niveles de PIB previos a la COVID-19 supondrán lastres mayores a la economía de los esperados con anterioridad.

En el segundo trimestre, el Bank of America espera que el PIB caiga a una tasa anual del 40 %, por encima de la anterior estimación del 30 %. Las nuevas estimaciones de la firma esperan una caída de máximo a mínimo del PIB del 13 % ‒por encima de su anterior proyección de una caída del 10 % del PIB‒, lo cual supera con creces la desaceleración del 4 % vista en el punto más bajo de la crisis financiera.

Lo que impulsa esta reducción más pronunciada de lo previsto es una racionalización masiva del gasto de los consumidores y las inversiones, que, según el Bank of America, suponen una caída anual del 46 % en el gasto de consumo y del 35 % en las inversiones durante el segundo trimestre. Sobre los datos del segundo trimestre del PIB, dicen llanamente que “será desagradable”.

De cara a los próximos 18 meses, el Bank of America prevé un mercado laboral debilitado, desinflación y una falta de inversión que se conjuran para que en 2022 el crecimiento se mantenga por debajo de los niveles anteriores a la COVID-19 en 2022.

“Reabrir antes ha llevado a los expertos en salud a aumentar sus estimaciones sobre el número de casos de COVID-19, lo cual ralentizaría la recuperación”, escribe la firma. “También nos preocupan cada vez más los problemas de solvencia y la alta tasa de desempleo. En este momento, creemos que no se recuperarán los niveles de PIB anteriores a la COVID-19 hasta finales de 2022”.

Tal y como señalamos el miércoles, los inversores ahora están más centrados en los posibles tratamientos para el virus y no tanto en las consecuencias económicas sobradamente conocidas. De hecho, casi nadie apuesta por una recuperación en V.

Así que, si bien esta nota sugiere que los meses de verano y el repunte inicial que seguirá a la catástrofe económica de la primavera podrían parecer alentadores, todas los indicios apuntan a que Estados Unidos tendrá un largo, lento y doloroso camino económico por recorrer.

Myles Udland