Milicia de ultraderecha que detiene migrantes en la frontera habría "planeado" matar a Obama y Clinton

En la frontera sur de Nuevo México, no lejos de la ciudad de El Paso, Texas, fue detenido el líder de una milicia armada de ultraderecha. Se trata de Larry Mitchell Hopkins, dirigente del grupo denominado United Constitutional Patriots (Patriotas Constitucionales Unidos), cuyos integrantes realizan patrullajes en la región fronteriza y, fuertemente armados y autoproclamados vigilantes, detienen a indocumentados y solicitantes de asilo que cruzan desde México.

Una labor que, cabe señalar, no tienen autoridad para realizar y por ende se encuentra al margen de la ley.

Pero esa no es la única perturbadora actitud o pretensión que se ha atribuido a Hopkins y su grupo. De acuerdo al portal Daily Beast, testigos señalaron a las autoridades que Hopkins, de 69 años, ha afirmado que miembros de United Constitutional Patriots han entrenado para cometer asesinatos y que entre sus supuestos objetivos figuran el expresidente Barack Obama, la excandidata presidencial Hillary Clinton y el magnate liberal George Soros.

La motivación de ese grupo para, presuntamente, realizar esos ataques sería el “apoyo a antifa” que los miembros de ese grupo extremista le atribuyen a esas personalidades.

Larry Hopkins, líder de la milicia United Constitutional Patriots, recientemente arrestado por posesión ilegal de armas. (ABC)

“Antifa” es el apelativo que se ha dado a grupos antifacistas estadounidenses, integrados por activistas de izquierda que realizan protestas y acción directa en contra de grupos de ultraderecha, supremacistas blancos y otros extremistas. Y aunque ciertamente muchos grupos antifacistas son muy activos en su protesta y contraprotesta, la gran mayoría de ellos recurren a la manifestación pacífica y no son violentos; solo algunos se confrontan física y activamente con sus rivales.

Sea como sea, e incluso si se aceptase (lo que está en disputa) denominar “antifa” a todo aquel que protesta públicamente contra supremacistas blancos, neonazis y otros ultraderechistas radicales y no solo a los que realizan confrontaciones directas, la vinculación de Obama, Clinton y Soros con esos grupos no es sino una teoría conspirativa.

Sea como se la noción de que esa milicia estuviese planeando asesinatos resulta perturbadora y ciertamente amerita ser investigada a fondo.

El arresto de Hopkins hace unos días, con todo, se dio bajo cargos de posesión de armas y municiones siendo un criminal convicto, si bien las actividades documentadas o presuntas de United Constitutional Patriots han preocupado a las autoridades desde hace tiempo.

El FBI inspeccionó meses atrás la residencia y la “oficina” de Hopkins y halló más de una docena de armas de fuego, entre ellas rifles, escopetas y pistolas, en una revisión en la que el propio Hopkins participó voluntariamente. Pero fue hasta ahora que las autoridades procedieron contra él y le  incautaron nueve armas de fuego. Dado que Hopkins había sido ya sentenciado por posesión ilegal de armas en 1996 y luego en 2006, el tener ese arsenal fue el motivo de su arresto. Si es hallado culpable podría enfrentar hasta 10 años de prisión.

Pero más allá de la posesión de esas armas, que si Hopkins no hubiese tenido los antecedentes citados posiblemente habría sido legal, son las actividades de “vigilancia” fronteriza y las supuestas intenciones de cometer asesinatos lo que más habría inquietado a las autoridades.

Al respecto de las intenciones homicidas citadas, fuentes de prensa han dicho que testigos alertaron a las autoridades de que Hopkins había hablado al respecto, y eso se asentó en la orden de arresto. Pero hasta el momento no se ha revelado si United Constitutional Patriots habría efectivamente dado pasos en ese sentido o si ello es parte de un contexto de conspiración y truculenta elucubración y retórica que rodea a grupos extremistas como ese.

El abogado de Hopkins ha negado las alegaciones sobre esos presuntos planes de asesinato, indicó la televisora NBC News.

Lo que sí han realizado miembros de esa milicia son detenciones ilegales de migrantes, actividades que han sido denunciadas por la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU), organización que ha calificado a United Constitutional Patriots de ser secuestradores, reportó el HuffPost.

Eso porque las detenciones de migrantes que ingresaron a Estados Unidos desde México cometidas por ese grupo se efectuaron sin la autoridad legal para hacerlo y su ilegalidad y arbitrariedad no se mermarían o mitigarían por el hecho de que los milicianos entregaron luego a sus cautivos a la Patrulla Fronteriza.

Larry Hopkins (izq) y uno de los miembros de su grupo United Constitutional Patriots, en Nuevo México. (AFP / Getty Images)(AFP Photo/Paul Ratje)

De acuerdo a The Daily Beast, unas 20 personas integran el grupo United Constitutional Patriots en el sur de Nuevo México, actúan vestidos con uniformes camuflados de tipo militar y portan armas de alto poder, entre ellas AK-47.

En una carta a la gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, la ACLU dijo tajantemente que “no podemos tolerar que vigilantes racistas armados secuestren y detengan a personas que buscan asilo” y exigió una ”inmediata investigación de estas atroces e ilegales conductas”.

No es claro cuántos migrantes han sido retenidos por ese grupo, pero The New York Times reportó que los United Constitutional Patriots habrían detenido a unos 200 migrantes hace unos días en la zona fronteriza.

Ese grupo, por añadidura, difunde mediante un programa radial multitud de teorías conspirativas y falsedades. Por ejemplo, el asociar a los migrantes con el Estado Islámico.

La Patrulla Fronteriza ha negado tener nexos con esa milicia y afirma que no aprueba que personas o entidades privadas apliquen la ley por propia mano, aunque The Daily Beast señala que un vocero de United Constitutional Patriots ha dicho que ellos y las autoridades fronterizas sí han colaborado frecuentemente. Y al parecer la detención de su líder en Nuevo México no los ha hecho desistir de vigilar la frontera.

Por lo pronto, tras una aparición inicial ante una corte este lunes, Hopkins, también conocido bajo el alias de Johnny Horton Jr., está recluido en una cárcel de Albuquerque en espera de ser presentado a audiencia ante tribunal el próximo 29 de abril.