Una amante de los perros finge sacrificar a su Bull Terrier luego de que atacara a un niño

Una mujer fingió la muerte de su perro después de que le mordiera la cara a un niño. Incluso llegó a mostrarle un cofre con cenizas falsas a la policía, según el fallo de un tribunal.

Kim Cannock publicó una serie de mensajes en Facebook para convencer a sus vecinos de que había sacrificado a Benson, su Staffordshire Bull Terrier de 19 meses (la fotografía del perro de arriba es una imagen de archivo), después de que mordiera a un niño dejándole cicatrices permanentes.

La mujer de 55 años escribió “DEP mi niño” y se refirió a que Benson estaba “cruzando el puente del arco iris” para jugar con otras mascotas muertas. Hasta llegó a presentarle a la policía un cofre lleno de cenizas con su nombre en un costado.

Pero en realidad Benson estaba vivito y coleando y había sido reubicado en secreto.

A pesar de sus mentiras, a Cannock se le ha permitido quedarse con Benson, siempre y cuando vaya con bozal todo el tiempo, incluso en su propio jardín.

Mentiras: Kim Cannock fingió haber sacrificado a su Staffordshire Bull Terrier (Foto: SWNS).

Cannock, quien reconoció que tenía un perro peligrosamente fuera de control al comparecer en la Corte de Magistrados de Cheltenham, afirmó que había sacrificado a Benson luego de que atacara a un niño de nueve años en septiembre de 2016, a quien le mordió la cara.

En la audiencia se dijo que la madre del niño al que mordió Benson era una amiga de Cannock.

La fiscal Nikki Jennings dijo lo siguiente: “El niño iba a visitarla menudo y se bañaba en la piscina de la señora Cannock, y eso es lo que ocurrió ese día en cuestión”.

“El niño empezó a acariciarle la cabeza. Le estaba diciendo ‘buen chico’. De repente, el niño se puso de pie y tenía dos marcas visibles con sangre en su labio superior. El perro no le dio ninguna advertencia. Me gustaría destacar hasta donde llegó esta señora para proteger a un perro que había lastimado a un niño”.

Cannock le dijo al tribunal que lamentaba haberle mentido a la familia de la víctima, pero agregó: “No quiero que lo maten. Era un cachorro de solo 19 meses. No es un perro peligroso”.

“Me dio muchos problemas con la gente del pueblo. Lo puse en Facebook para sacármelos de encima. Pido disculpas. Lamento profundamente haberle mentido a la familia”.

Los magistrados acordaron una sentencia de “destrucción contingente”. Le han perdonado la vida a Benson a condición de que lleve puesto un bozal siempre que esté afuera, también en el jardín, y debe estar encerrado en una jaula si hay un niño de menos de 16 años en la propiedad.

Cannock ha sido sentenciada a pagar 1.000 libras esterlinas (1.321 dólares) en compensación a la víctima, así como los costes del juicio de 350 libras esterlinas (462 dólares). También ha sido multada con 120 libras esterlinas (158 dólares) por obstrucción a la policía.

Ellen Manning