Un tesoro invaluable: Los secretos del barco vikingo enterrado en la “casa de los muertos”

Funeral de un habitante próspero de la aldea escandinava de Lokrume, en la isla de Lokrume a finales del siglo 10 y comienzos del 11. (Getty Images)

A los ojos de los cristianos, los vikingos fueron saqueadores sanguinarios provenientes de Escandinavia que conquistaron extensas zonas de Europa entre los años 800 y 1000 D.C.

Los historiadores europeos los calificaron de bárbaros, violadores y paganos. Sus relatos cuentan cómo los habitantes de lo que es hoy Irlanda, Gran Bretaña y Francia huían aterrorizados cuando divisaban que un barco vikingo se acercaba a sus costas.

De lo que poco se habla es que, además de fieros guerreros, los vikingos tenían una cultura compleja con una mitología poderosa que alimentaba todos los aspectos de la vida. Los antiguos nórdicos celebraban la vida, enfrentaban los peligros con valentía y honraban a sus caídos.

Los misterios de la era vikinga apenas comienzan a desvelarse porque, a diferencia de sus enemigos cristianos, fue poco lo que dejaron asentado en libros. Las famosas sagas y poesías vikingas eran transmitidas de manera oral de generación en generación. Y buena parte de los relatos fueron transcritos después del siglo XIII, luego de que cesaron su afán expansivo y se convirtieron al cristianismo.

Los arqueólogos nórdicos no han desistido en su tarea de reconstruir su pasado y han utilizado tecnología de punta para hurgar debajo de la tierra en busca nuevas pistas.

En su hallazgo más reciente, realizado con radares capaces de producir imágenes de objetos enterrados, un equipo del Instituto Noruego para la Investigación de la Herencia Cultural (NIKU) encontró un barco vikingo debajo de un granja en Edøy, un pueblo agrícola en el oeste del país.

Los investigadores creen que el barco contiene el cuerpo de un líder guerrero con sus armamentos y botines. El verdadero tesoro para la ciencia es el cúmulo de información que obtendrá de la construcción de barcos antiguos y los rituales funerarios nórdicos.

Las imágenes de los radares muestran con claridad la silueta del barco, rodeado por los restos de la fosa circular donde se encontraba el túmulo, o montículo fúnebre.

"Es una característica muy común para una sepultura" dijo el arqueólogo Dag-Øyvind Solem a la revista Ars. "Además de tener un significado potencialmente simbólico, se cree que las fosas tenían la muy práctica función de hacer que los entierros se vieran mucho más grandes de lo que eran en realidad".

Los arados de los agricultores destruyeron hace siglos la sepultura y la tierra eventualmente llenó la zanja. Pero esa tierra menos compacta absorbe más humedad que el resto del terreno y se refleja de manera diferente en el radar. El resultado es una representación perfecta de la arqueología vikinga: el casco de un barco dentro de un círculo.

Reproducción digital del desentierro del Gokstad, un barco noruego del siglo 9 encontrado en un montículo de Gokstad en Noruega. (Bildagentur-online/Universal Images Group via Getty Images)

Cerca del barco, también es posible observar los hoyos de las columnas de lo que una vez fueron dos cabañas, que podrían ser dødehus, o lo que los vikingos conocían como las casas de los muertos.

El mayor entierro ceremonial de un barco nórdico fue encontrado en 2018 y las imágenes del radar muestran exactamente la misma composición.

Aunque el barco aún está enterrado, las gráficas son suficientemente detalladas como para que los investigadores reconozcan la quilla y las dos planchas laterales de la embarcación de unos 17 metros de largo. 

La vida después de la vida

Para los vikingos, cuando una persona moría su parte espiritual seguía existiendo en otro mundo. Uno de los espacios extraterrenales más mencionados en las sagas es Valhalla, que en nórdico antiguo significa "el salón de los caídos", y donde se encuentra el dios Odín. Los elegidos por Odín y sus valquirias vivirían en Valhalla como héroes hasta el momento de la batalla final de Ragnarok, que es  descrita como la destrucción del cosmos y todo lo que existe, incluyendo los dioses.

Los vikingos de las primeros siglos preferían la cremación para despedir a sus muertos porque creían que el humo de la pira ayudaría a los fallecidos a llegar a la vida después de la vida. Las cenizas restantes no eran esparcidas ni desechadas, sino enterradas dentro de una urna.

En los siglos posteriores se hicieron más frecuentes los entierros. Aunque algunos se asemejaban más a lo que hoy se conoce como cementerios, también eran comunes las dødehus, que eran pequeñas casas donde se encontraban las tumbas. Los cuerpos eran vestidos con sus mejores ropas. Los hombres eran enterrados con sus armas y las mujeres con objetos que mostraran su estatus como las llaves de un cofre.

El honor de un barco

Otro rito es el entierro de barcos como el encontrado este año en Noruega. Las embarcaciones simbolizaban que el guerrero llegaría a la otra vida sin contratiempos al usar el mismo transporte que le ayudó en sus travesías.

En algunos entierros es posible ver la forma de un barco delineado con piedras.

DENMARK - CIRCA 2003: Tombs in the shape of a ship, Lindholm Hoje viking burial site, Aalborg, Denmark. Viking civilisation, 9th-11th century. (Photo by DeAgostini/Getty Images)

Pero sólo a los nórdicos de alto rango se les rendía el homenaje de enterrarlos en sus propios barcos.

Los entierros han permitido saber que las mujeres también alcanzaban la cima jerárquica. El sitio fúnebre conocido como "el barco de Oseberg", que fue desenterrado a principios de 1900, fueron honradas dos mujeres que murieron alrededor del 834 D.C.. La nave de unos 21 metros de largo, 5 de ancho, de 15 remos de cada lado y un mástil de 9 metros era la suficientemente espaciosa como para transportar a 30 marinos.

En el caso del entierro Edøy, ni Solem ni sus compañeros han identificado de quién es la tumba ni cuantos esqueletos hay. Lo que sí saben es que fue un gobernante o una persona importante.

Otra interrogante que todavía no han logrado dilucidar es la fecha exacta del barco, aunque creen que puede tener al menos mil años, de la Era Vikinga o del período Merovingiano que la precedió. Tampoco saben si las casas de los muertos fueron construidas en la misma época del barco.

"Lo que podemos decir es que este tipo de casa data del período pre-cristiano en Noruega", dijo Solem. Se creen que este tipo de construcciones estaban vinculadas de alguna manera al culto de los muertos.

Entretanto, el hallazgo de Edøy seguirá siendo estudiando mediante distintos tipos de georadares.

La investigación también se concentrará en la comprensión de la quilla, que fue un hito importante en la tecnología medieval. "La evolución de la quilla, que contribuyó al inicio del período vikingo, es un tema importante en Escandinavia. Este hallazgo contribuirá a la comprensión del desarrollo del barco vikingo".

No cabe duda que los vikingos, con sus rituales funerarios, están hablando a los arqueólogos mil años después de su muerte.