El simpático profesor que cautiva al mundo con su forma de enseñar la física

Por Javier Roque-. Hace apenas unos días, Erica Church, una estudiante universitaria del Tidewater Community College, en el estado de Virginia, publicó en Twitter un video donde se ve a su profesor de física haciendo lo que mejor sabe: enseñar.

Church esperaba que el video tuviera algunos cientos de “me gusta” y quizás un par de miles de visualizaciones, pero tan sólo 24 horas después había sido visto más de 10 millones de veces.

La razón detrás del impacto del video es la manera de enseñar de David Wright, un veterano profesor de física que lleva en el campus 45 años, desde 1974, cuando terminó la escuela de posgrado.

Desde entonces, su misión ha sido adentrar en el universo de la física a miles de estudiantes que normalmente le huyen a la asignatura y que deben pasarla únicamente para conseguir créditos.

Sin embargo, Wright ha sabido convertir ese terror a la física en una clase memorable. En lugar de volver locos a sus estudiantes con fórmulas y esquemas densos, complicados, prefiere mostrarles en vivo y en directo los principios básicos de la ciencia.

Así, Wright convierte su aula en una clase donde se prepara helado con nitrógeno líquido, donde los globos se desinflan ruidosamente mientras revolotean por los aires y donde aparecen llamas de fuego producto de alguna reacción.

"(Eso) los mantiene enfocados", le dijo Wright a BuzzFeed News a raíz de la popularidad del video que protagoniza. "Hablaremos sobre lo que podría suceder. Haremos la demostración. Hablaremos sobre por qué sucedió de la manera en que sucedió. Estoy tratando de mostrarles cómo se aplica la física en el mundo real. Realmente aprecian poder hacer eso y ver sus aplicaciones".

Church, la autora del video viral, es una de esas estudiantes que tomó la asignatura como requisito para su especialización en ecografía, no porque le gustara. Pero desde la primera clase se dio cuenta que Wright no era el típico profesor de física que llena el pizarrón de ecuaciones interminables. Más bien parecía la sesión de algún mago famoso.

El profesor David Wright en medio de una sus clases de física en el Tidewater Community College. Captura de pantalla del video

Acostado sobre una tabla llena de clavos

“En realidad caminó sobre una cama de vidrios rotos. Yo estaba en plan: esto es un poco loco. Nunca había visto a un profesor haciendo algo así antes”, relató.

Una de las escenas más sorprendentes del video es cuando se ve a Wright acostado sobre una tabla que luego sabremos está llena de clavos. Sin embargo, no le sucede absolutamente nada. Según Wright, esto se debe a un principio básico de la presión.

“Hay 400 clavos en contacto con mi espalda, y debido a que hay tantos y a que cada uno soporta una pequeña fracción de mi peso, la presión sobre los clavos no es suficiente para romper mi piel. Si fueran cinco, sí que estaría pasando por un mal momento”.

Justamente escenas como esa, donde Wright demuestra lo genial y divertida que puede ser la ciencia cuando se la enseña bien, son las que conforman el video. Como resultado, ahora Church tiene una avalancha de notificaciones en sus redes sociales. Gente de todo el mundo se queda maravillada con la metodología práctica de David Wright, y se hace eco de ello.  

“Mi teléfono está sonando constantemente”, dice la estudiante.

Wright también ha quedado impresionado por el alcance del video. Siempre soñó con ser lo suficientemente bueno como para convencer a sus estudiantes de la importancia de la ciencia. Y lo está consiguiendo ahora no sólo dentro de su salón, sino en todo el mundo.

“A menudo esperaba poder llegar a la gente. Veo que mi misión en la vida es entusiasmarla con la ciencia, por lo que sigue siendo relevante, emocionante y divertida. Siempre he tratado de hacer eso en mi clase, pero nunca esperé hacerlo a esta escala. Tal vez alguien vea ahora el video y piense: oh, realmente debería estudiar física y aprender más sobre todas estas cosas notables”.

Asimismo, Wright se mostró complacido de que el video hiciera que las personas recordaran a todos esos profesores maravillosos que han pasado por sus vidas.

“Cuando estaba en sexto grado, mi maestro era esa persona. Tuve la oportunidad de volver a verlo 50 años después y decirle que él era mi inspiración para ser maestro. Hizo que aprender fuera muy divertido y relevante”.

En un momento en el que especialistas de todo el mundo debaten sobre la necesidad de cambiar los paradigmas educativos actuales, que en realidad fueron concebidos para un contexto ya antiguo como el de la Revolución Industrial, la labor de profesores como David Wright es siempre bien recibida. Así lo cree Church, quien le agradece por no hacer que se arrepintiera de haber tomado una clase de física.

“Simplemente le agradecería por mostrarnos que el aprendizaje no tiene que ser aburrido y que algunos maestros realmente se preocupan por ti. Se siente bien tener un profesor tan apasionado por lo que hace”.