Disputas dentro y fuera de evento de nacionalistas alemanes

COLONIA, Alemania (AP) — La política nacionalista más conocida de Alemania pidió el sábado a los miembros del partido Alternativa por Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) que respalden su propuesta más pragmática en lugar de convertir la formación en una "oposición fundamental", una petición que pareció revelar el creciente distanciamiento entre los dirigentes de la formación.

En un discurso a los militantes en un congreso del partido en Colonia, en el oeste de Alemania, Frauke Petry dijo que el partido debe trazar el rumbo para un "cambio espiritual-moral" en Alemania y en el resto de Europa.

El congreso se celebra unos días después de que Petry dijera que no lideraría la candidatura del grupo en las elecciones generales de diciembre, un gesto que muchos interpretaron como una consecuencia de las luchas internas en la cúpula del AfD sobre sus futuros pasos.

La convención en un hotel de Colonia se vio ensombrecida por manifestaciones masivas de izquierdas. Se esperaba que la protesta reuniera a unas 50.000 personas y la policía desplegó a 4.000 agentes en la ciudad para impedir una escalada violenta de las marchas antipopulismo.

Los manifestantes hirieron a un policía el sábado por la mañana cuando intentaban cortar el acceso al hotel donde se reunían 600 miembros de AfD.

Los miembros del partido requirieron una considerable protección policial para acceder al centro de convenciones porque cientos de manifestantes intentaban mantenerlos fuera, indicó la agencia alemana de noticias dpa.

Petry se convirtió en 2015 colíder del partido, fundado hace cuatro años. Ella expulsó al cofundador Bernd Lucke, profesor de economía, y cambió la prioridad del partido de asuntos económicos a la inmigración y el islam.

La posición del AfD en los sondeos se disparó con la oleada de inmigrantes llegados a Alemania a finales de 2015 y principios de 2016. Sin embargo, en los últimos meses han perdido apoyos conforme el tema ha ido desapareciendo de los titulares y el partido se sume cada vez más en las luchas internas. Petry y su esposo, Marcus Pretzell, están enfrentados con otros miembros destacados del grupo que se posicionan aún más a la derecha.

Petry, de 41 años, también molestó a algunos rivales al liderar una campaña para expulsar a Bjoern Hoecke, líder regional del AfD en el estado oriental de Turingia, después de que éste sugiriera que Alemania dejara de reconocer y hacer reparaciones por su pasado nazi.

Cuando se negó el miércoles a convertirse en la candidata del AfD, Petry puso fin a meses de especulaciones sobre sus ambiciones de liderar los esfuerzos del partido de entrar por primera vez en el Parlamento nacional en los comicios del 24 de septiembre.

Sin embargo, Petry no indicó ningún plan de renunciar a su cargo de presidenta del partido.

Los partidos políticos alemanes pueden elegir candidatos principales para las elecciones que suelen dominar sus campañas y, en el caso de los partidos más grandes, compiten por convertirse en el nuevo canciller.

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Grieshaber informó desde Berlín.