Un padre hispano acude a oficina de USCIS para recibir su ‘green card’ y es arrestado por las autoridades de inmigración

¿Le pusieron las autoridades una ‘trampa’ al inmigrante Melecio Andazola Morales, que lo llevó a presentarse en una oficina del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) en Denver creyendo que acudía a finalizar su proceso para obtener la residencia permanente para, en realidad, ser arrestado, enviado a un centro de detención y sometido a proceso de deportación? ¿O fue todo una infortunada confusión relacionada a la aparición de datos del pasado de Andazola que modificó súbitamente su caso ante Inmigración y de la que no se le informó previamente?

Esa es la interrogante en torno al caso de Andazola, padre de cuatro hijos y dedicado a la construcción. Pero de acuerdo a declaraciones y denuncias de su familia, de organizaciones defensoras de los inmigrantes e incluso de un congresista de Colorado, la versión del “engaño” ha cobrado tracción para explicar lo sucedido.

Melecio Andazola Morales y su familia. (Facebook / #FreeMelecio)

De acuerdo al relato del periódico Denver Post, Andazola y su hija Viviana (quien estudia en la Universidad Yale) acudieron el pasado 12 de octubre a la oficina de USCIS en Denver para una cita que, ellos suponían, era la parte final del proceso de solicitud de residencia permanente que Andazola había comenzado 16 años atrás. La entrevista ante un funcionario habría procedido sin incidente, e incluso la agente que entrevistó a Andazola comentó que se había recomendado la aprobación de su solicitud.

Pero luego se le pidió a la joven salir de la habitación e incluso el abogado de Andazola y su intérprete fueron sacados poco después de allí. El padre de familia fue puesto súbitamente bajo custodia de oficiales de Inmigración y Aduanas (ICE) y llevado a un centro de detención, donde actualmente se encuentra.

La razón esgrimida por las autoridades, de acuerdo al nuevo abogado de Andazola, es que él fue detenido en la frontera de Texas con México en 1997 y deportado. Se le extendió entonces una “orden de exclusión” que, aunque ese término está ya en desuso, equivale a una orden de deportación. Luego, en 1998, Andazola reingresó al país sin ser detectado y ha permanecido en Estados Unidos desde entonces.

La reactivación de esa “orden de exclusión” y el reingreso no autorizado de Andazola al país fueron los que desataron su arresto durante su cita en la oficina de USCIS. No queda claro, con todo, por qué fue hasta que él se presentó ante las autoridades que afloró todo el asunto.

El abogado de Andazola, Hans Meyer, y su hija Viviana Andazola (que por cierto está finalizando en Yale estudios vinculados al tema de inmigración y prevé ingresar a la escuela de leyes) buscan que se conceda a su cliente y padre el beneficio de la permanencia (conocido como ‘stay’) a fin de que pueda reevaluarse su caso, considerando que Andazola es una persona que labora honradamente, no tiene antecedentes penales y  no representa un peligro para la comunidad.

En ese contexto, la hija de Andazola dijo que su padre “trató de hacer las cosas bien y continuar viviendo pacíficamente en Estados Unidos y contribuyendo de la manera que lo ha hecho”, de acuerdo a la televisora NBC 9News. En su lugar, los peores miedos del hombre se cumplieron.

Una manifestación en la Universidad Yale en apoyo de la liberación de Melecio Andazola Morales. (Facebook / #FreeMelecio)

César García Hernández, profesor de derecho de la Universidad de Denver, explicó a la citada televisora que la decisión de las autoridades de restablecer órdenes de deportación del pasado no es inusual y señaló que siempre existe el riesgo de que al seguir un proceso de inmigración el gobierno en algún momento decida proceder en contra de la persona que tiene un historial de ingresos no autorizados al país o de expulsiones. En ese sentido, indicó el experto, es decisión de las autoridades federales el permitir que Andazola prosiga su proceso de residencia o si procederá a su deportación.

El endurecimiento de la política migratoria registrado desde que Donald Trump asumió la presidencia es un contexto desfavorable en ese sentido. Por ello, Andazola cae hoy, en la práctica, en los criterios de las prioridades de deportación, situación que habría sido presumiblemente diferente si esto se hubiese dado durante la pasada administración. Pero no todo estaría perdido y por ello la familia y su comunidad han salido en defensa de Andazola.

Por ejemplo, el congresista Jared Polis, del Distrito # 2 de Colorado, emitió un comunicado en apoyo a Andazola. En él deplora que el hombre haya sido llevado a una “trampa” por las autoridades de inmigración y señala que se trata de un padre trabajador y un “productivo miembro de la comunidad”. Por ello pide que Andazola sea liberado del centro de detención de modo inmediato y se le permita presentar y defender bajo el debido proceso su caso ante un juez de inmigración.

Además, se afirma que la detención de Andazola ha provocado afectaciones y dolor para su familia, y Viviana Andazola deploró, según se cita en el Post, que las autoridades hagan que personas acudan a sus instalaciones “bajo la pretensión de que van a hacer lo correcto de acuerdo con la ley y en su lugar sean arrestadas. Eso envía un horrible mensaje”.

La comunidad se ha volcado, además, en apoyo de Andazola. Una campaña de recaudación de fondos en su apoyo ha reunido ya 67.500 dólares en cinco días e importantes protestas han tenido lugar. Como se aprecia en la página de Facebook ‘#FreeMelecio”, su familia ha iniciado una intensa actividad en su defensa, con videos y actividad en redes sociales, y se han registrado concurridas manifestaciones en Colorado y en la Universidad de Yale en solidaridad con Andazola y para exigir su liberación. Estudiantes de 14 universidades del país, se indica en esa red social, han apoyado la causa.

Es incierto, con todo, cuál será el futuro del padre de la familia Andazola. Las autoridades de Inmigración al parecer están determinadas a hacer valer la orden de deportación, pese a que el proceso para obtener la residencia legal estaba, al parecer, ya avanzado. Pero ciertamente, una vía humana es concederle a Andazola el derecho a defender, en libertad, su caso ante una corte de inmigración para lograr su permanencia en el país.

Ese es el objetivo de la familia Andazola y de quienes han salido en su defensa. Un clamor que es compartido por muchas otras personas que sin más falta que no contar con un estatus migratorio regular son en Estados Unidos separadas de sus seres queridos y echadas del lugar donde han hecho sus vidas y contribuido al bienestar de su comunidad.

Son muestras del roto sistema de inmigración de Estados Unidos y de la necesidad de corregirlo de una manera justa, humana e incluyente.

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