El mapa que muestra lo peor del COVID-19 en EEUU: casi todo el país se ha convertido en un punto caliente

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WASHINGTON - Aunque los principales funcionarios de salud siguen advirtiendo sobre un aumento de casos de COVID-19 en las próximas semanas debido al Día de Acción de Gracias, Estados Unidos ya está experimentando una ola pandémica sin precedentes que ha convertido prácticamente a todo el país en un punto caliente, según muestra un nuevo mapa interno del gobierno.

La semana pasada, Estados Unidos superó un umbral considerado inimaginable: registró más de 200 000 nuevos casos de COVID-19 en un solo día. Los estados del medio oeste como Iowa, Minnesota, Michigan, Illinois y Ohio se han visto particularmente afectados por este último aumento.

Sin embargo, aunque la COVID-19 está golpeando con una fuerza inusitada las áreas rurales, un mapa incluido en un informe interno elaborado por los Departamentos de Seguridad Nacional y Salud y Servicios Humanos muestra que casi todos los estados del país tienen varios condados marcados como “puntos calientes continuos”.

Fuente: DHHS
Fuente: DHHS

El informe, fechado el 28 de noviembre y marcado para uso oficial exclusivamente, define las zonas como “puntos calientes continuos” si tienen “una alta carga de casos sostenida y poseen un riesgo mayor de experimentar limitaciones en los recursos de atención médica”.

Al inicio de la pandemia, los expertos en salud del gobierno usaron los puntos calientes para rastrear las zonas del país que estaban empezando a experimentar picos de casos, aunque sus tasas generales de infección no fueran altas. Pero como evidencia el mapa más reciente, ahora gran parte del país se define como “punto caliente emergente” o “punto caliente de riesgo elevado”.

Otro mapa que forma parte de dicho informe muestra la dramática imagen general de los recuentos de casos: gran parte de Estados Unidos sigue cubierta de rojo, lo que indica que existen condados que tienen entre 200 y 499 casos por cada 100 000 habitantes, y rojo oscuro, que señala más de 500 casos por 100 000 personas.

La tasa de incidencia general de la COVID-19 durante los últimos siete días es de 336 casos por cada 100 000 habitantes, superando el récord de 322 casos por 100 000 de mediados de noviembre.

Fuente: DHHS
Fuente: DHHS

La semana pasada se produjeron algunas mejoras leves respecto a la anterior: la tasa de mortalidad había disminuido en un 1,7 %, la positividad de las pruebas se había reducido en un 0,7 % y el número total de casos nuevos había disminuido en un 5,7 %.

Sin embargo, se espera que esos indicadores empeoren en las próximas semanas a medida que surjan nuevos casos como resultado de los viajes y las reuniones durante las vacaciones de Acción de Gracias. El doctor Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país, advirtió recientemente que en las próximas semanas Estados Unidos “puede experimentar un aumento exponencial”.

Los funcionarios de salud han tratado desesperadamente de limitar el inevitable aumento de los casos debido a las vacaciones por el Día de Acción de Gracias, y el Cirujano General de Estados Unidos, Jerome Adams, dijo a la gente durante el fin de semana que si viajaban o asistían a reuniones con otras personas con las que no convivían, debían tomar medidas para proteger a los demás, incluso hacerse pruebas y auto aislarse. “Necesitamos que reflexiones sobre lo que hiciste durante las vacaciones”, dijo.

Aunque se espera que las dos primeras vacunas estén disponibles en las próximas semanas, los funcionarios de salud pública advierten que la pandemia sigue avanzando en todo el país, empujando a los hospitales más allá de sus límites a medida que el número de camas de la UCI disminuye. Más de 267 000 personas han muerto debido a la COVID-19 en Estados Unidos, según datos publicados por la universidad John Hopkins.

El gobernador de California, Gavin Newsom, advirtió en un tuit el lunes que su estado se acercaba al “punto de inflexión” y que, según las proyecciones “se quedarán sin las camas de UCI actuales antes de la víspera de Navidad”.

Sharon Weinberger y Jana Winter