Un funcionario alicantino lleva 15 años casi sin trabajar encadenando bajas y vacaciones

Definido como “absentista patológico”, un funcionario de la Diputación de Alicante lleva quince años sin pisar casi su puesto de trabajo en el centro psiquiátrico Doctor Esquerdo pero cobrando su sueldo. Lo ha logrado gracias a su facilidad para encadenar bajas médicas y vacaciones. Criticado por compañeros, sindicatos y superiores, argumenta, en declaraciones al diario Información, que son “muchas pequeñas cosas que al final se juntan y me impiden trabajar”.

Un funcionacio de la Diputación de Alicante lleva 15 años encadenando vacaciones y bajas sin que nadie pueda hacer nada porque su comportamiento no incurre en ninguna ilegalidad. (Foto: Getty Images)

Su caso ha saltado a la luz este semana después de que el diario local Información hiciese pública su situación. Un funcionario del mencionado centro psiquiátrico lleva desde 2003 sin trabajar salvo por periodos cortos de tiempo. Lo que tarda en enlazar el final de la baja con el principio de las vacaciones. Durante todo este tiempo la Diputación, de quien depende el centro, ha estado (y sigue haciéndolo) pagando el sueldo del ‘absentista’ y del sustituto contratado para hacer su trabajo.

Su proceder es bastante simple. Consigue la baja agotando el plazo máximo de año y medio que se le permite por ley. Pasados estos 18 meses se incorpora e inmediatamente solicita las vacaciones no disfrutadas mientras estuvo de baja. La situación se prolonga ya 15 años sin que las autoridades competentes puedan hacer nada ya que técnicamente no está cometiendo ninguna ilegalidad.

En declaraciones al diario alicantino, un representante sindical que ha preferido mantenerse en el anonimato, lo define como “un ‘bajista’ de profesión, un absentista patológico que se ha ido buscando la vida para estar siempre de baja y todas las instituciones que han intervenido en este caso han ido cumpliendo con la legalidad”.

Para el diputado de Personal, Alejandro Morant, lo que este funcionario está haciendo es “una sinvergonzonería” y culpa a la Seguridad Social de pasividad ante el tema. “Si no es apto para trabajar, que le den una incapacidad, pero como la Seguridad Social no paga el sueldo, que lo hace la Diputación, se desentienden”, argumenta Morant al diario Información.

Hubo un momento en el que se le llegó a abrir expediente por no presentarse a su puesto de regreso de una de sus muchas bajas el día que le tocaba. Sin embargo, el empleado les llevó a juicio y logró demostrar que la culpa era de una notificación incorrecta por parte de la Seguridad Social.

El funcionario en cuestión, ha declarado que lo que le ocurre es que hay “muchas pequeñas cosas que al final se juntan y me impiden trabajar”. Se queja de que la Seguridad Social no le conceda la condición de incapacidad permanente y que se le obligue a trabajar seis meses entre baja y baja. Algo que, en realidad, solo ocurre desde que cambió la normativa el pasado año y que, según sus compañeros, no es del todo cierto.

El diario alicantino ha hablado con algunos de ellos y estos dicen que en realidad solo acude media hora los jueves porque nada más regresar de la última baja se declaró incapaz para realizar su trabajo. La situación no tiene visos de solucionarse ya que, como explican los responsables, no está cometiendo ninguna ilegalidad.