Ultimátum de Vladimir Putin: Rusia exige la rendición de Mariupol y se estanca el avance sobre Kiev

Los rescatistas buscan sobrevivientes en las ruinas de un teatro destrozado por los ataques aéreos rusos en la ciudad sitiada de Mariupol, mientras que el feroz bombardeo ruso mató a decenas en una ciudad del norte durante el último día, según el gobernador local.
Los rescatistas buscan sobrevivientes en las ruinas de un teatro destrozado por los ataques aéreos rusos en la ciudad sitiada de Mariupol, mientras que el feroz bombardeo ruso mató a decenas en una ciudad del norte durante el último día, según el gobernador local.

LVIV.– Otra impactante intervención por videoconferencia del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ante el Parlamento israelí, en la que recordó que Golda Meir era de Kiev y comparó a los rusos con los nazis, marcó el día 25 de la invasión rusa de Ucrania.

Los feroces bombardeos en el sur de esta exrepública soviética continuaron durante todo el día con el ataque a una escuela de arte en la sitiada Mariupol, donde se refugiaban 400 personas. En esta estratégica ciudad portuaria crecía hoy noche la alarma tras un ultimátum del Kremlin a Ucrania para que entregue a primera hora de mañana el control a las tropas rusas. La caída de Mariupol puede significar, para Rusia, la apertura de un corredor hacia las regiones separatistas.

Ataque al hospital en Mariupol
Captura


Ataque al hospital en Mariupol (Captura/)

En esa ciudad, y en otras tantas, se extendían también las denuncias de deportaciones forzadas de civiles hacia territorio ruso y otras atrocidades.

Bajen las armas. Todos los que lo hagan tienen garantizado un paso seguro fuera de Mariupol”, exigió el director del Centro Nacional Ruso para la Gestión de la Defensa, Mikhail Mizintsev. “Las autoridades de Mariupol ahora tienen la oportunidad de tomar una decisión y pasarse al lado del pueblo, de lo contrario, el tribunal militar que les espera es solo un poco de lo que merecen por sus terribles crímenes, que la parte rusa está documentando cuidadosamente”, añadió.

El bombardeo a una de las escuelas de la ciudad portuaria “mártir” de Mariupol, sobre el Mar de Azov, se sumó al ataque del miércoles pasado al Teatro del Drama, donde se cree que había más de 1000 personas. En un primer momento, sin embargo, no había noticias de muertos durante el ataque a la escuela de arte y, como siempre, era imposible verificar la información.

Mariupol, que lleva tres semanas rodeada por las tropas rusas, se convirtió en un símbolo del horror de la invasión rusa. Tanto las imágenes como los testimonios que llegan desde allí hablan de una masacre, con al menos 2300 muertos y la falta de agua y energía. Ya desde hace días se habla de centenares de personas que debieron ser sepultadas en fosas comunes.

“Estoy horrorizada por las atrocidades rusas en Mariupol, incluso los ataques a escuelas que hospedan civiles y los raptos y deportaciones de ucranianos. Putin está recurriendo a medidas desesperadas porque no está alcanzando sus objetivos. Putin y su régimen deberán dar cuenta”, afirmó, en un tuit, la ministra de Relaciones Exteriores británica, Liz Truss.

Desplazados

No extrañó, en este marco, que en una enésima intervención para sumar apoyos desde el exterior, como siempre vestido de verde militar, el presidente ucraniano, Zelensky, volviera a sacudir al mundo con su forma demasiado directa y no politically correct de hablar. En la cuarta semana de una guerra que, según cifras del alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, obligó a 10 millones de personas a dejar sus casas, Zelensky –un excomediante devenido en uno de los presidentes más respetados de Ucrania– comparó ante el Parlamento israelí lo que está ocurriendo en esta exrepública soviética con el Holocausto.

Dijo que los rusos están usando contra Ucrania términos como “la solución final”, los mismos usados hace 80 años por los nazis, una comparación que tampoco fue muy bien digerida en Israel, destino de miles de rusos. Rusia “quiere destruir todo lo que hace a los ucranianos ucranianos: por eso hago la comparación con vuestra historia”, dijo el presidente, de origen judío.

Por segundo día consecutivo, la jornada comenzó con Rusia asegurando haber lanzado un misil hipersónico Kinzhal (puñal) contra objetivos militares ucranianos. No obstante, con respecto al primer lanzamiento, anunciado el sábado, un experto del sitio The War Xone, aseguró que el blanco pudo haber sido distinto al que se anunció: una fábrica y no un depósito militar, y que el blanco no era en el oeste –como dijo el Ministerio de Defensa ruso–, sino en el este de Ucrania.

Imágenes de satélite muestran un gran convoy militar ruso al norte de Kiev que se extiende más de 60 kilómetros. Aseguran que está frenado hace días
Imágenes de satélite muestran un gran convoy militar ruso al norte de Kiev que se extiende más de 60 kilómetros. Aseguran que está frenado hace días


Imágenes de satélite muestran un gran convoy militar ruso al norte de Kiev que se extiende más de 60 kilómetros. Aseguran que está frenado hace días

Moscú también aseguró que, en un ataque a una base militar de Zhytomyr, en el centro de Ucrania, mató a “más de 100 personas, entre soldados ucranianos y mercenarios extranjeros”. Un vocero del Ministerio de Defensa también agregó que, durante la noche, la aviación estratégica y militar rusa atacó 62 objetivos militares en Ucrania.

Un muy seguido informe de la inteligencia británica volvió a indicar que “es probable” que Rusia “seguirá utilizando su considerable potencia de fuego para sostener asaltos en áreas urbanas, tratando de limitar sus pérdidas –ya considerables– y a costa de ulteriores víctimas civiles”.

Según este informe, las fuerzas rusas se encuentra estancadas en las afueras de Kiev, sin progresos. Moscú, sin embargo, “aumentó los bombardeos indiscriminados de las ciudades”, causando “una vasta destrucción y un ingente número de muertos entre los civiles”.

Confirmando que Putin hizo mal los cálculos de esta guerra “para desnazificar” a Ucrania, que pensó que iba a ser relámpago y que los tanques rusos iban a ser recibidos con flores por la población rusófona de muchas ciudades del este de Ucrania, en la ciudad de Kherson, una de las pocas tomadas se vieron imágenes que se volvieron virales.

De hecho, una procesión de personas compuesta por mujeres, niños, ancianos –con banderas de Ucrania sobre sus hombros y paso decidido– comenzó a caminar de modo compacto en la calle principal de esta ciudad, que cayó en manos de los rusos, encontrándose con un convoy militar de Moscú y obligando a los camiones con el símbolo Z de la guerra de Putin a detenerse, retroceder y finalmente retirarse.

La multitud de ciudadanos, ondeando banderas ucranianas y entonando cánticos patrióticos, aplaudió largamente cuando los camiones partieron, en un video publicado por Ukrinform, que inmediatamente se volvió viral.

Cruces

La guerra de propaganda, en tanto, seguía a todo vapor, como ocurrió desde el primer día. “Los planes estratégicos del presidente Putin han fracasado. No ha conquistado ninguna gran ciudad. Algunas están bajo asedio, pero no han sido conquistadas después de 25 días de guerra”, aseguró la vicepremier ucraniana, Iryna Vereshchuk. En la otra vereda, Rusia afirmó que las tropas rusas habían efectuado una significativa avanzada, al haber penetrado ulteriores 12 kilómetros en el disputado territorio del Donbass, en el sudeste.

Pese a los ríos de sangre que siguen corriendo, como en la víspera, Turquía afirmó que Rusia y Ucrania habían logrado avances en las negociaciones para detener la invasión. También, que ambas partes se encontraban “cerca de un acuerdo”.

Imágenes de la tercera ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania, por videoconferencia
Twitter @podolyak_m


Imágenes de la tercera ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania, por videoconferencia (Twitter @podolyak_m/)

El canciller turco, Mevlut Cavusoglu, afirmó: “No es fácil llegar a un compromiso cuando hay una guerra en curso, cuando hay civiles que están siendo asesinados, pero nos gustaría decir que se está avanzando”. Y al respecto, admitió: “Vemos que las partes están cerca de un acuerdo”.

Cavusoglu visitó esta semana Rusia y Ucrania, ya que Turquía mantiene lazos estrechos con ambos países y trata de posicionarse como intermediario.

El ministro señaló que su país está en contacto con los dos equipos de negociación, pero se negó a divulgar detalles de las conversaciones. “Desempeñamos un papel de mediador y facilitador honesto”, dijo.

Lo cierto es que la agencia Tass aseguró que rusos y ucranianos retomarán mañana sus negociaciones –sobre las que pesan gran escepticismo entre la gente– en un encuentro por videoconferencia.

Mientras seguía al acecho el fantasma de una conflagración continental, en tanto, el embajador de China en Estados Unidos, Qin Gang, en una entrevista con la cadena CBS, aseguró que su país “no está enviando armas y municiones a ninguna de las partes en guerra”.

El diplomático denunció una “desinformación en cuanto a una supuesta ayuda militar” de Pekín a Moscú. Y aseguró que China “hará de todo para favorecer una desescalada en Ucrania”.

“Somos parte de la solución, no del problema”, subrayó el diplomático, en declaraciones que provocaron alivio.