La UE pide "el cese inmediato de las hostilidades" en la RDC

Bruselas, 31 oct (EFE).- La Unión Europea (UE) pidió este lunes "el cese inmediato de las hostilidades" en el este de la República Democrática del Congo (RDC), donde se han intensificado en las últimas semanas los enfrentamientos entre el Ejército congoleño y el rebelde Movimiento del 23 de Marzo (M23).

"La Unión Europea pide el cese inmediato de las hostilidades, la retirada del M23 de las zonas ocupadas y el desarme de todos los grupos armados", declaró en un comunicado la portavoz del alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

Añadió que la implementación "efectiva" de los compromisos políticos contraídos, en particular, en el marco de los procesos de Luanda y Nairobi, es "el único camino posible".

También expresó la solidaridad de los Veintisiete con los "miles de civiles una vez más duramente golpeados por esta violencia".

La RDC decidió el pasado sábado expulsar al embajador de la vecina Ruanda, Vincent Karega, a cuyo país acusa de apoyar a los rebeldes del M23, que controlan varias ciudades del noreste congoleño.

Ese anuncio se hizo tras una reunión de urgencia dirigida por el presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, después de que la semana pasada se intensificara la ofensiva del M23, que tomó el control de dos localidades a unos 70 kilómetros de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte.

El Gobierno de Ruanda lamentó este domingo la decisión del Ejecutivo congoleño y afirmó que sus tropas en la frontera permanecen "en alerta" tras la escalada de tensiones entre ambos países.

Desde su reactivación el pasado marzo, el M23 ha capturado varias ciudades del noreste de la RDC, recrudeciéndose también los combates con las Fuerzas Armadas congoleñas (FARDC).

A pesar de que Ruanda niega su apoyo al M23, un informe confidencial de expertos de la ONU filtrado por medios internacionales a principios del pasado agosto confirmó la cooperación.

El M23 se creó en 2012, cuando soldados de las FARDC se sublevaron por la pérdida de poder de su líder, Bosco Ntaganda, procesado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra; y debido a supuestos incumplimientos del acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009, que da nombre al movimiento.

El grupo exigía renegociar ese acuerdo firmado por la guerrilla congoleña Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) para su integración en el Ejército, a fin de mejorar sus condiciones.

(c) Agencia EFE