Reino Unido insinúa que si no se llega a un trato, habrá un Brexit duro gracias a la UE

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FOTO DE ARCHIVO: El secretario de Salud Británico Matt Hancock durante una conferencia de prensa en el 10 de Downing Street, en Londres, Reino Unido, el 10 de diciembre de 2020

El ministro de Salud británico, Matt Hancock, ha vuelto a señalar este domingo la petición de Reino Unido acerca de que la UE cambie de posición y retire sus "exigencias excesivas" para que ambas partes puedan sellar un acuerdo comercial post-Brexit.

"Queremos que estas conversaciones lleguen a una conclusión positiva; por supuesto que quiero un trato, creo que todo el mundo quiere un trato. Por desgracia, la UE ha puesto algunas exigencias excesivas... No respetan el resultado del referéndum", dijo Hancock a la cadena Sky News, repitiendo que los puntos de fricción volvían a situarse en los derechos de pesca del bloque en aguas británicas y la creación de un llamado campo de juego nivelado que proporcione reglas de competencia justa para ambas partes.

"Estoy seguro de que se puede hacer un trato, pero obviamente se necesita un movimiento por parte de la UE".

De esta forma, todo va encaminado hacia un Brexit duro del que Reino Unido deja caer que no será por su falta de voluntad.

Por tanto, su salida de la UE se completaría a finales de año a menos que el bloque cambie sustancialmente de posición.

Lo cierto es que la UE exige lo mismo a Gran Bretaña: que se mueva y se muestre más flexible en la negociación para poder alcanzar un punto de avance después de nueve meses de conversaciones que no han servido para mucho.

Desde que Gran Bretaña abandonó la UE en enero, las conversaciones se han paralizado en gran medida por dos temas: los derechos de pesca del bloque en aguas británicas y la creación de un llamado campo de juego nivelado que proporcione reglas de competencia justa para ambas partes.

Queda poco tiempo. Ambas partes necesitan que sus parlamentos aprueben cualquier acuerdo, y con las conversaciones en sus etapas finales, se espera que cualquier conclusión probablemente llegue antes de Navidad.

El primer ministro Boris Johnson, la cara de la campaña británica de 2016 para abandonar la UE, ha dicho durante mucho tiempo que no puede aceptar ningún acuerdo que no respete la soberanía del país, un objetivo que estuvo en el centro de su elección el año pasado.

Pero la UE está igualmente decidida a proteger su lucrativo mercado único y quiere evitar que Londres se asegure lo que considera lo mejor de ambos mundos: acceso preferencial al mercado con la ventaja de establecer sus reglas.

Muchas empresas temen que una falta de acuerdo sobre el comercio de bienes podría sacudir a los mercados financieros, dañar las economías europeas, complicar las fronteras e interrumpir las cadenas de suministro.

VÍDEO | Temor entre los empresarios británicos a un Brexit sin acuerdo

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