UE lanza ambiciosa reestructuración de proceso de decisiones

RAF CASERT
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De izq a der: el primer ministro de Portugal Antonio Costa, el presidente del Parlamento Europeo David Sassoli y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, en la Conferencia para el Futuro de Europa en Bruselas, el 10 de marzo del 2021. (Johanna Geron, Pool Photo via AP)

BRUSELAS (AP) — Agobiada por la peor crisis económica de su historia y una pandemia que ha matado a medio millón de sus ciudadanos, la Unión Europea lanzó el miércoles un arduo ejercicio institucional para hacer más accesible su proceso de toma de decisiones.

Comenzó con las formalidades y la burocracia típicas de estos casos, con lo que se ha llamado la Declaración Conjunta de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, un intento por cambiar los procedimientos y la percepción que se tiene de la UE como una entidad elitista y alejada de la realidad.

“Tenemos que hacer esto más accesible, queremos poner a los ciudadanos, a la sociedad civil y a los parlamentos nacionales en el centro del proceso”, declaró el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli.

“También queremos que estén involucrados las regiones, los líderes locales, grupos sociales, grupos académicos y jóvenes”, añadió.

Tal participación podría incidir en todo tipo de políticas, como las tecnológicas, las ambientales e incluso las sanitarias.

Una ambición tan alta, sin embargo, podría entorpecer a la conferencia debido a una falta de enfoque y a procedimientos poco claros, algo por lo que la UE es desde hace tiempo notoria.

El miércoles fue apenas la ceremonia de inicio de la conferencia, que ha sido fijada para mayo, un año después de lo planeado. La idea es que dentro de un año estén listos los resultados.

El actual proceso de toma de decisiones de la UE involucra a los estados miembro, a su brazo ejecutivo la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y un sinfín de requisitos necesarias para hacer cualquier idea realidad. Desde hace mucho abundan los llamados para racionalizar el esquema.

Cuando la UE trató de forjar un nuevo tratado hace casi dos décadas, la iniciativa quedó frustrada ante el fracaso de referéndum en países como Francia y Holanda y la ambición quedó retrasada por años.

Las expectativas hacia la conferencia son bajas.

“Las discusiones se centrarán en temas que están dentro de la jurisdicción de la UE, y ello podría ser una limitación. Una reforma al tratado o cualquier idea que requiera una reforma del tratado está totalmente descartada”, observó Paul Butcher, analista del Centro de Políticas Europeas.

Para poder encarar los desafíos de la era moderna, indicó Sassoli, la UE “necesitará los medios para ser más eficaz, más democrática, más flexible y más resistente”.

Como algo típico de la UE, incluso la ceremonia de inauguración realizada el miércoles fue precedida de meses de pugnas entre naciones, instituciones y grupos políticos sobre quién debe dirigir el proceso. Al final, en vez de nombrar a un director único, los participantes armaron una complicada burocracia que podría frustrar el emprendimiento entero.