UE genera enojo con plan para restringir exportaciones de vacunas por frontera de Irlanda

Andy Bruce, Kate Holton y Marine Strauss
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Fila de personas esperando para vacunarse contra el COVID-19 en Brighton, Reino Unido.

Por Andy Bruce, Kate Holton y Marine Strauss

LONDRES/BRUSELAS, 29 ene (Reuters) - La Unión Europea intentó restringir el viernes las exportaciones de vacunas contra el COVID-19 a través de la frontera irlandesa a Reino Unido, invocando cláusulas de emergencia en el acuerdo de divorcio del Brexit, lo que generó molestias tanto en Irlanda como en Irlanda del Norte.

En una abrupta escalada de la lucha de la UE para asegurar el suministro de vacunas, el bloque activó cláusulas en el Protocolo de Irlanda del Norte que limitarían el suministro de vacunas que cruzan la frontera irlandesa hacia Reino Unido.

Unionistas norirlandeses calificaron la medida como un acto de hostilidad, mientras que el primer ministro irlandés, Micheál Martin, pidió una aclaración urgente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Mientras Londres estudiaba su respuesta, el primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que la UE tiene que aclarar sus intenciones para garantizar que cumple sus compromisos con Irlanda del Norte.

"Expresó su grave preocupación por el impacto potencial que podrían tener los pasos que la UE ha tomado hoy en las exportaciones de vacunas", dijo la oficina de Johnson en relación a una llamada telefónica que mantuvo con Von der Leyen.

No quedó claro de inmediato si la decisión de invocar el artículo, establecida en un documento publicado el viernes, entraría en vigor de inmediato o si se trató de un error. Un enlace al documento ya no funcionaba a las 2050 GMT.

Un reportero de Sky News dijo que la UE retiró su decisión de anular el tratado de Irlanda del Norte. Euronews dijo que todo fue un "error" y un "descuido". La Comisión no hizo comentarios cuando fue contactada por Reuters, pero se esperaba que hiciera una declaración en breve.

La medida de la UE, aunque fuera anulada, provocó enojo. La primera ministra de Irlanda del Norte, Arlene Foster, describió como "un acto de hostilidad increíble" la decisión de la UE de invocar el artículo 16 del Protocolo de Irlanda del Norte, que permite a Reino Unido o la UE tomar medidas unilaterales si se produce un efecto negativo inesperado derivado del pacto.

"La Unión Europea ha demostrado una vez más que está dispuesta a utilizar a Irlanda del Norte cuando le conviene a sus intereses pero de la manera más despreciable: sobre la provisión de una vacuna diseñada para salvar vidas", afirmó.

La medida de la UE busca impedir que la frontera abierta entre Irlanda -miembro del bloque- e Irlanda del Norte -provincia británica- actúe como una puerta trasera para el suministro de vacunas a Reino Unido. El artículo 16 fue diseñado como último recurso para impedir graves disrupciones del comercio en Irlanda del Norte después del Brexit.

La farmacéutica británico-sueca AstraZeneca dijo la semana pasada que no podrá entregar las vacunas prometidas a la UE en marzo por problemas de producción en Bélgica. Esto irritó a Bruselas, que ha exigido saber por qué no puede desviar suministros de las plantas británicas que están produciendo millones de dosis para sus ciudadanos.

(Reporte de Kate Holton, Andy Bruce y William James; editado en español por Carlos Serrano)