La UE está "alarmada" por el estado de emergencia decretado en Etiopía

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Bruselas, 2 nov (EFE).- La Unión Europea está "alarmada" por el estado de emergencia declarado este martes en Etiopía para tratar de frenar la ofensiva de los rebeldes de Tigray e instó a todas las partes en conflicto a "silenciar las pistolas".

"La UE está alarmada por el estado de emergencia declarado en Etiopía", escribió el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de los Veintisiete, Josep Borrell, en su cuenta oficial en Twitter.

Los Estados miembros de la Unión se oponen a "cualquier movimiento" del rebelde Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT) -gobernante en esta región norteña hasta el estallido del conflicto en noviembre de 2020- y de los insurgentes de etnia oromo del Ejército de Liberación Oromo (ELO) para "atacar o asediar" Adís Abeba, dijo Borrell.

El jefe de la diplomacia europea advirtió además que "la movilización masiva del Gobierno sólo arrastrará al país y a sus ciudadanos a una mayor guerra civil y desintegración" de un país que lleva ya casi un año en guerra.

"Todos los partidos tienen el poder y la oportunidad de abrazar la paz. Es el momento de silenciar las pistolas", concluyó el exministro español que se encuentra de viaje en Latinoamérica.

El estado de emergencia, que entra en vigor hoy mismo y se mantendrá por un plazo de seis meses (prorrogable, si es necesario), fue ordenado por el Consejo de Ministros etíope para frenar a las fuerzas tigriñas y evitar la desintegración del país.

La declaración del estado de emergencia se produjo después de que, entre el sábado y el lunes, el FPLT anunció la toma de las ciudades de Dessie y Kombolcha, ambas situadas en Amhara, una región vecina de Tigray con la que mantiene una disputa territorial histórica, y a menos de 400 kilómetros de la capital de Etiopía.

Esto situaría a los rebeldes del FPLT en el mismo territorio donde operan los insurgentes de ELO, con quienes anunciaron una alianza a finales del pasado agosto.

La guerra entre Tigray y el Ejecutivo central de Etiopía estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope ordenó una ofensiva contra el FPLT en represalia por un ataque contra una base militar federal y después de una escalada de tensiones políticas.

Desde entonces miles de personas han muerto, unos dos millones se han visto desplazadas internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

Además, casi siete millones de personas afrontan una "crisis de hambre" por la guerra, según advirtió en septiembre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

(c) Agencia EFE

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