Ucrania dice estar lista para sustituir al gas ruso: ¿será suficiente?

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El gas ruso hace tiempo que dejó de ser una fuente fiable de energía, y mientras dure la guerra, por lo menos, los europeos tendremos que aprender a vivir sin él. La cancelación hasta nuevo aviso del suministro de gas a Europa por el gasoducto Nord Stream, una de las grandes vías de entrada desde Rusia hasta el inicio de la guerra de Ucrania, dispara la tensión y añade mayor incertidumbre a un invierno cada vez más próximo.

El Kremlin ha sido rotundo y ha advertido de que el gasoducto permanecerá cerrado mientras permanezcan en vigor las sanciones en su contra, o al menos las que afectan a la industria gasista rusa. El corte pone aún más en jaque a la economía de Europa e inicia una nueva fase en el enfrentamiento entre Bruselas y Moscú por la invasión de Ucrania. En este contexto, Zelenski ha ofrecido a Europa "energía barata" para mitigar el chantaje de Putin con el gas. Pero, ¿puede sustituir Ucrania a Rusia como socio energético?

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Ucrania dice estar lista para sustituir al gas ruso: ¿será suficiente? Foto: Getty Creative
Ucrania dice estar lista para sustituir al gas ruso: ¿será suficiente? Foto: Getty Creative

La Unión Europea importaba de Rusia casi el 40% del gas que utilizan sus ciudadanos para encender la calefacción, poner en marcha la industria pesada o generar electricidad. Nada más y nada menos que 155.000 millones de metros cúbicos al año nos vendía Putin. Desde el inicio del conflicto, se han estudiado alternativas para reducir esta dependencia energética del país. El año 2027, según ha dicho Bruselas, conseguiremos librarnos del yugo de Putin y reducir a cero las importaciones de su gas. Pero hasta entonces, ¿qué hacemos?

Ucrania quiere ayudar a Europa a superar la crisis energética a la que se enfrenta. El ministro de Energía de Ucrania, German Galushchenko, afirmaba en Bruselas en julio que su país estaba listo para suministrar 1,5 gigavatios de electricidad a los países de la UE, reemplazando así unos cinco mil millones de metros cúbicos de gas natural.

También el presidente ucranianio, Vladimir Zelenski, la pasada semana ofreció durante un discurso ante empresarios franceses exportar a bajo coste electricidad a los países de la Unión Europea que la necesiten este invierno. El líder recordó que Ucrania tiene 15 centrales nucleares, así como importantes reservas de recursos naturales como litio, titanio y uranio todos útiles para ayudar a los europeos en su transición energética.

Ucrania cuenta con la central nuclear más grande de Europa, Zaporiyia, con seis reactores en marcha. Lo único es que la planta está controlada por las fuerzas rusas desde marzo de este año y la pasada semana la suspendió el suministro de energía eléctrica a la red ucraniana debido a "dificultades técnicas".

Parece que a pesar de las intenciones de Zelenski de solidarizarse con la Unión Europea y agradecer el apoyo brindado con energía, Europa va a tener que continuar su búsqueda y encontrar pronto uno o varios socios energéticos que nos den garantías.

Rusia nos acaba de dar un golpe energético fuerte y prácticamente definitivo. A pesar de las alternativas encontradas por Europa, consumir menos será ineludible y, aún así, según parece, insuficiente. A los europeos se nos viene un invierno sombrío.

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