Etiopía captura otra ciudad en su ofensiva para tomar la capital de Tigray

Agencia EFE
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Adís Abeba, 21 nov (EFE).- El Gobierno de Etiopía aseguró hoy haber capturado la ciudad de Adigrat en su ofensiva militar para tomar la capital de Tigray, Mekele, donde busca derrocar al Frente de Liberación de Tigray (TPLF), partido en el poder en esa región.

"Nuestras fuerzas han liberado hoy la ciudad de Adrigat de la milicia del TPLF, después de hacerse con el control de las áreas circundantes la pasada noche", afirmó el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, en un comunicado.

Adigrat, una de las urbes más importantes de la región norteña y situada a unos 120 kilómetros de Mekele, fue tomada tras la conquista de las localidades tigriñas de Axum y Adwa este viernes, según el Ejecutivo etíope, aunque el TPLF no se ha pronunciado, de momento, sobre esas supuestas derrotas militares.

Este viernes, el portavoz del TPLF, Getachew Reda, exministro etíope de Comunicación, aseguró en la red social Facebook que las fuerzas tigriñas habían derrotado a las tropas federales en los "campos de batalla" de Raya y Zalambasa.

Tigray, fronteriza con Eritrea y Sudán, sigue aislada y con las telecomunicaciones cortadas desde el inicio de esta guerra el pasado día 4 por parte del Gobierno central en represalia por un ataque de fuerzas del TPLF a una base del Ejército etíope en la región, por lo que es muy difícil verificar información sobre el terreno.

"Haremos todo lo que sea necesario para garantizar que prevalezca la estabilidad en la región de Tigray y que nuestros ciudadanos estén libres de daños", señaló hoy Abiy.

El primer ministro hizo esos comentarios después de que la Unión Africana (UA) anunciara que enviará a los expresidentes Joaquim Chissano (Mozambique), Ellen Johnson-Sirleaf (Liberia) y Kgalema Motlanthe (Sudáfrica) para ayudar a mediar en la guerra.

El Gobierno etíope confirmó hoy que Abiy recibirá a los enviados especiales para "hablar con ellos uno a uno", pero negó que los expresidentes vayan a viajar a Etiopía "para mediar entre el Gobierno federal y el elemento criminal del TPLF".

Hasta la fecha, Abiy, ganador del Premio Nobel de la Paz de 2019, ha desoído los llamamientos internacionales a una desescalada del conflicto y también se resiste a aceptar una negociación con el TPLF para resolver la crisis, que ha causado cientos de muertos y la huida al vecino Sudán de más de 30.000 etíopes.

Además, el TPLF lanzó hace una semana varios cohetes contra Asmara, capital de Eritrea, país aliado de Etiopía en el Cuerno de África, en un paso de la escalada bélica que implicó una internacionalización del conflicto.

Abiy advirtió este martes de una ofensiva "final" contra Tigray, tras vencer el ultimátum que dio la semana pasada para rendirse al TPLF, partido que dominó la coalición gobernante en Etiopía hasta la llegada al poder del actual primer ministro en 2018.

El contencioso entre Tigray, región fronteriza con Eritrea y Sudán, y el Gobierno federal venía agravándose desde hace meses, con el retraso indefinido de las elecciones generales que se debían celebrar el pasado agosto en Etiopía como punto de inflexión.

Tras la demora de las elecciones por la covid-19, el TPLF celebró el pasado septiembre sus propios comicios parlamentarios, que el Gobierno central tachó de ilegales, de ahí que ahora busque restablecer en Tigray el "orden constitucional".

Asimismo, desde el 5 de octubre, fecha en la que teóricamente vencía el mandato de Abiy, el gobierno de Tigray no reconoce autoridad alguna del Ejecutivo federal.

(c) Agencia EFE