Twitter Blue no disponible tras aparición de cuentas falsas

La página de Elons Musk en Twitter en la pantalla de una computadora en Sausalito, California, el lunes 25 de abril de 2022. (AP Foto/Eric Risberg, Archivo) (ASSOCIATED PRESS)

El recién lanzado servicio premium de Twitter, que otorga las palomitas azules de “verificado” a cualquiera que pague 8 dólares al mes, no estaba disponible el viernes después de que la red social se viera inundada por cuentas impostoras aprobadas por la propia red social.

Es el golpe de timón más reciente en el servicio, donde la incertidumbre se ha convertido en algo habitual desde que el multimillonario Elon Musk tomó el control de la compañía hace dos semanas. Antes de eso, la palomita azul se le daba a las cuentas de entidades gubernamentales, empresas, celebridades y periodistas verificados por la plataforma, precisamente para evitar la suplantación. Ahora, cualquier persona que cuente con un teléfono, una tarjeta de crédito y esté dispuesta a pagar 8 dólares al mes puede obtener una palomita azul.

Una cuenta impostora que se hizo pasar por la farmacéutica Eli Lilly & Co. y se registró bajo el nuevo sistema de Twitter Blue publicó que la insulina sería gratuita, provocando que la verdadera compañía, con sede en Indianápolis, tuiteara una disculpa. Nintendo, Lockheed Martin e incluso las propias compañías de Musk —Tesla y SpaceX— también fueron víctimas de cuentas falsas, así como varios deportistas profesionales y figuras políticas.

Para los anunciantes que suspendieron su publicidad en Twitter, las cuentas falsas podrían ser la gota que derramó el vaso: la inestable administración de Musk en la plataforma —despidió a la mitad del personal— genera interrogantes sobre su supervivencia.

Las cuentas de impostores pueden causar enormes problemas, incluso si son eliminadas rápidamente.

Han creado un “enorme riesgo de reputación para la colocación de inversiones publicitarias en la plataforma”, comentó Lou Paskalis, veterano ejecutivo de mercadotecnia y medios de comunicación y exdirector de medios de comunicación globales de Bank of America. Añadió que con las cuentas falsas “verificadas”, “surge una imagen de una plataforma sumida en el caos en la que ningún profesional de los medios de comunicación arriesgaría su carrera al seguir haciendo inversiones publicitarias, y ningún aparato de gobierno o alto ejecutivo aprobaría si lo hiciera".

Y para aumentar la confusión, Twitter ya tiene dos categorías de “palomitas azules”, y a la vista son idénticas. Una incluye las cuentas verificadas antes de que Musk tomara las riendas. Indica que “esta cuenta ha sido verificada porque se destaca en el gobierno, las noticias, el espectáculo u otra categoría designada”. La otra señala que la cuenta está suscrita a Twitter Blue.

Pero desde el viernes al mediodía, Twitter Blue no estaba disponible para suscribirse.

El jueves, Musk tuiteó que “existen muchas insignias azules de ‘verificado’ heredadas que son corruptas, por lo que no hay más remedio que eliminar la herencia Blue en los próximos meses”.

Un correo electrónico enviado a la cuenta de prensa de Twitter no había sido respondido. El departamento de comunicaciones de la compañía fue eviscerado por los despidos y Twitter no ha contestado las solicitudes de Associated Press desde el 27 de octubre, cuando Musk tomó el mando de la empresa.

El jueves por la noche, Twitter empezó a añadir una etiqueta gris de “oficial” a algunas cuentas importantes. Había lanzado las etiquetas hace unos días, pero las eliminó pocas horas después.

La noche del jueves regresaron, al menos en ciertas cuentas, incluyendo las de Twitter y de grandes empresas como Amazon, Nike y Coca-Cola, pero volvieron a desaparecer.

Aparentemente, las celebridades tampoco tenían la etiqueta de “oficial”.

Twitter depende en gran medida de la publicidad, y alrededor del 90% de sus ingresos vienen de los anunciantes. Pero cada cambio que Musk ha lanzado, o eliminado, hace que el sitio sea menos atractivo para las marcas.

“Se ha convertido en un caos”, señaló Richard Levick, director general de la empresa de relaciones públicas Levick. “¿Quién invierte en el caos?".

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El periodista de Associated Press Frank Bajak en Boston contribuyó a este despacho.