‘Tuve una falsa sensación de seguridad’, dice enfermera que contrajo COVID después de la vacuna

Aristos Georgiou
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UNA ENFERMERA que dio positivo al COVID-19 después de recibir la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech dijo que la inyección le dio una “sensación falsa de seguridad”.

La enfermera, que trabaja para el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña, en la Junta de Salud Universitaria de Hywel Dda, en el área de Gales, le dijo a la BBC que recibió una dosis de la vacuna el mes pasado.

Pero, tres semanas después de la primera inyección —antes de recibir la segunda—, la enfermera, que decidió permanecer en el anonimato, empezó a experimentar “síntomas muy graves”, incluidos una tos severa, temperatura alta y dificultad para respirar.

Posteriormente, una prueba de coronavirus reveló que era positiva al COVID-19, y la enfermera le dijo a la BBC que el resultado la “conmocionó”. La pareja de la enfermera y uno de sus hijos también dieron positivo a la enfermedad.

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La vacuna de Pfizer-BioNTech ha demostrado que reduce el riesgo de un individuo de desarrollar el COVID-19 en 95 por ciento. Pero este grado de protección —y una inmunidad duradera— solo se logran “siete o más días” después de la segunda dosis, la cual se supone que se debe administrar 21 días más tarde, según un estudio publicado en la BMJ que revisa los resultados de un ensayo clínico de Fase III.

Según el artículo, la vacuna puede dar algo de protección temprana, pero esta solo comienza alrededor de los 12 días posteriores a la primera dosis. Se halló que la eficacia de la vacuna entre la primera y segunda dosis es del 52 por ciento con 21 días de distancia.

El Dr. Philip Kloer, director adjunto de la Junta de Salud Universitaria de Hywel Dda, dijo: “Siempre es angustiante oír que el personal contrae el virus. Pese a que la vacuna reduce tus posibilidades de sufrir el COVID-19, ninguna vacuna es 100 por ciento efectiva.

“Hay el riesgo particular de que pudieras contraer el COVID-19 inmediatamente antes de recibir la vacuna sin saberlo, o que pudieras contraerlo en una semana o dos después de la vacunación, mientras tu cuerpo desarrolla su protección”.

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La introducción de la vacuna de Pfizer-BioNTech en el Reino Unido comenzó el 8 de diciembre del año pasado, y hasta ahora alrededor de un millón de personas ya ha recibido su primera dosis de la inyección en el país.

En un inicio, las autoridades británicas esperaban darle la segunda dosis a la gente tres semanas después de la primera: el único régimen de dosificación probado y demostrado que da 95 por ciento de eficacia en los ensayos clínicos.

Pero, en medio de un aumento considerable de casos y la propagación de una variante nueva y más infecciosa del virus, las autoridades de salud británicas cambiaron el curso, diciendo que los individuos tendrían que esperar 12 semanas antes de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, según el consejo del principal funcionario médico del país.

La decisión significa que más personas recibirían la primera dosis más pronto, aunque solo estarían protegidas parcialmente por más tiempo.

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La Asociación Médica Británica Cymru Wales criticó la decisión, y citó una falta de evidencia en favor de esperar 12 semanas para la segunda dosis. Pero Chris Whitty, el principal funcionario médico del Reino Unido, defendió la medida, dada la situación epidemiológica.

“A corto plazo, el aumento adicional de la eficacia de la vacuna por la segunda dosis posiblemente sea modesto; la gran mayoría de la protección inicial de la enfermedad clínica es después de la primera dosis de la vacuna”, dijo Whitty en una declaración.

“En términos de proteger a los grupos prioritarios, un modelo en el que podamos vacunar a dos veces más personas en los próximos dos a tres meses es obviamente mucho más preferible”, comentó.

En sus recomendaciones para optimizar el impacto de la introducción de la vacuna, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) del Reino Unido dijo que la eficacia a corto plazo de la vacuna de Pfizer-BioNTech era de 89 por ciento entre los días 15 y 21 después de la primera dosis, y 91 por ciento entre el día 15 y 28, con base en la información de los ensayos clínicos.

Pero Sheila Bird, una experta en bioestadística de la Universidad de Cambridge, declaró que aun cuando parece haber “algo de protección contra la enfermedad del COVID-19 después de una dosis”, los datos disponibles no “dan información suficiente sobre la protección a largo plazo más allá de los 28 días posteriores a una sola dosis”.

El JCVI comentó que asumió que la protección de la primera dosis “declinará a mediano plazo, y aun así se requerirá la segunda dosis para dar una protección más duradera”.

La Organización Mundial de la Salud advirtió en contra de retrasar la segunda dosis de la vacuna, pero dijo que se podían hacer excepciones en países con “circunstancias excepcionales de limitaciones en el suministro de vacunas y sus escenarios epidemiológicos”.

En diciembre, Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, les expresó a los reporteros durante una llamada de prensa que sería un “error” que la gente reciba solo una dosis de la vacuna de su compañía, aun cuando admitió que la protección parcial podría ayudar “desde un punto de vista epidemiológico”.

“Yo digo que es un error muy grande si alguien trata de hacerlo con una sola dosis, cuando con dos casi duplicas la protección”, dijo Bourla.

En Estados Unidos, ha surgido un puñado de reportes de personas que se han infectado con el COVID-19 después de recibir la primera dosis de la vacuna.

Estos casos incluyen un médico de urgencias de Georgia, que desarrolló el COVID-19 nueve días después de recibir su primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech.

“Esto solo fue mala suerte”, comentó el médico, Josh Mugele, a Business Insider. “Resultó que me expuse a los pocos días de recibir la vacuna, pero esta todavía es la mejor herramienta que tenemos para combatir el virus”.

Al trabajar en urgencias, el médico estaba en mayor riesgo de contraer el COVID-19 en comparación con la población en general.

“Esos primeros ocho días en verdad son cruciales”, dijo Mugele. “La gente todavía tiene que estar absolutamente aislada. Tienen que usar el cubrebocas, tienen que lavarse las manos, tienen que evitar salir antes de que obtengan el beneficio de la vacuna”.

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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek