Turquía restringe los vuelos a Bielorrusia para frenar la crisis migratoria

·5  min de lectura
Agentes de la Guardia de Fronteras polaca en la frontera con Bielorrusia cerca de Kuznica

Por Pawel Florkiewicz y Tuvan Gumrukcu

BRUSELAS/ANKARA, 12 nov (Reuters) -Turquía prohibió el viernes a los ciudadanos sirios, yemeníes e iraquíes volar a Minsk, lo que podría cerrar una de las rutas utilizadas por las miles de personas que, según sostiene la Unión Europea, han sido transportadas por Bielorrusia para forzar una crisis humanitaria en su frontera.

Miles de personas, sobre todo procedentes de Oriente Próximo, están atrapados bajo temperaturas gélidas en los bosques de la frontera de Bielorrusia con Polonia y Lituania, Estados miembros de la UE, que se niegan a dejarlos cruzar. Algunas han muerto y se teme por la seguridad del resto, ya que las condiciones invernales en la zona son extremadamente duras.

La Unión Europea acusa a Bielorrusia de crear la crisis en el marco de un "ataque híbrido" contra el bloque, mediante la concesión de visados bielorrusos a ciudadanos de Oriente Próximo, a quienes posteriormente transportaría en avión para forzarlos a cruzar la frontera europea de forma ilegal. Bruselas podría imponer nuevas sanciones a autoridades bielorrusas, así como a las compañías aéreas a las que acusa de transportar a los migrantes, en una fecha tan pronta como el próximo lunes.

Las autoridades de la UE agradecieron el anuncio del lunes de la Dirección General de Aviación Civil de Turquía (SHGM, por sus siglas en turco) de que prohibirá la venta billetes de vuelo y el embarque en aviones en territorio turco con destino a Bielorrusia a ciudadanos de Siria, Irak y Yemen.

Turquía ha negado haber desempeñado un papel directo en la crisis al permitir que se utilice su territorio para transportar a los migrantes. Sin embargo, en la página web del aeropuerto de Minsk figuraban seis vuelos procedentes de Estambul el viernes, el mayor número procedente de una ciudad fuera del territorio de la antigua Unión Soviética.

Las autoridades europeas han dicho en repetidas ocasiones que su mejor esperanza para resolver la crisis en la frontera es impedir que los posibles migrantes de Oriente Próximo embarquen en vuelos con destino a Bielorrusia, añadiendo que diplomáticos del bloque en la zona están negociando para lograr este objetivo.

"Esos contactos ya están rindiendo frutos", dijeron desde la portavocía de la Comisión Europea.

La Comisión Europea dijo que la aerolínea Iraqi Airways también ha acordado detener sus vuelos a Bielorrusia. Un portavoz de la empresa dijo que todas las aerolíneas que operan en Irak suspendieron sus vuelos con Bielorrusia hace meses a petición del Gobierno iraquí.

Bielorrusia niega haber creado la crisis, pero también ha dicho que no puede ayudar a resolverla a menos que Europa levante las sanciones anteriores contra sus mandatarios, que la UE impuso para castigar al presidente Alexander Lukashenko por su violenta represión de las masivas protestas contra su Gobierno en 2020.

Lukashenko, estrecho aliado de Rusia, amenazó esta semana con cortar el suministro de gas ruso a Europa a través de los gasoductos que atraviesan el territorio bielorruso. El viernes, el Kremlin pareció distanciarse de esa amenaza, diciendo que no había sido consultado antes de las declaraciones de Lukashenko y que cumpliría sus contratos de suministro de gas.

Pero Moscú no ha dado muestras de dejar en manos de Lukashenko la solución de la crisis fronteriza, habiendo llevado a cabo una serie de demostraciones de su apoyo militar en los últimos días. Paracaidistas rusos y bielorrusos llevaron a cabo maniobras militares cerca de la frontera con la UE el viernes, mientras que el ejército del aire ruso ha enviado varios de sus aviones durante esta semana a patrullar la frontera.

"Desde nuestro punto de vista, el presidente ruso tiene la posibilidad de influir en la situación, por lo que esperamos que dé los pasos apropiados", dijo un portavoz del Gobierno de Alemania.

La Guardia de Fronteras polaca dijo el viernes que se registraron 223 intentos de cruzar de forma ilegal su frontera desde Bielorrusia durante la noche, incluidos dos de grandes grupos de personas. Estima que el número de migrantes junto a la frontera de ambos países aumentó a unos 3.000-4.000.

La vecina Lituania ha informado de 110 intentos de cruzar su frontera durante la noche, añadiendo que finalizará el levantamiento de una valla con concertinas en su frontera para el 10 de diciembre, tres semanas antes de lo inicialmente previsto.

BAJO CERO

Hasta ahora la UE ha dado su apoyo unánime a Polonia y Lituania en su reacción de mano dura para impedir los cruces ilegales de sus fronteras desde Bielorrusia, ante su temor a que permitir el acceso incluso a un pequeño número de personas anime a otras a seguirlas.

Pero grupos legales y de defensa de los derechos humanos advierten que las temperaturas bajo cero que padecen las personas atrapadas en el lado bielorruso de la frontera ha creado una crisis humanitaria, afirmando que los Estados de la UE están obligados a permitirles el acceso para proporcionarles alimento y refugio. Las autoridades han prohibido el acceso a la zona a los medios de comunicación, una medida que los críticos afirman persigue ocultar el alcance de la crisis.

"El acceso a observadores independientes y medios de comunicación es esencial", dijo Iwo Los, de la organización polaca Grupa Granica (Grupo Frontera). "Estas personas (...) tienen que recibir ayuda humanitaria, ayuda médica, y esto debe hacerse a ambos lados de la frontera".

Los países bálticos que comparten frontera con Bielorrusia han advertido que la crisis podría desembocar en un conflicto militar.

Los presidentes de Lituania, Letonia y Estonia se reunirán el lunes en Vilna para discutir la crisis, mientras que el presidente de Polonia, Andrzej Duda, se les unirá por videoconferencia, según informó el viernes la oficina del presidente lituano.

Los ministros del Interior de los cuatro países pedirán su ayuda a los organismos internacionales para evitar una crisis humanitaria mediante el contacto directo con Minsk.

"Os pedimos que entabléis contacto con las autoridades bielorrusas y otros agentes relevantes para organizar la asistencia médica y humanitaria para las personas cuya llegada a su territorio han organizado ellas mismas", dirán de acuerdo con la copia de un documento al que ha tenido acceso Reuters, en referencia a las acusaciones de la fabricación de la crisis desde Minsk.

(Información de Robin Emmott y Marine Strauss desde Bruselas, Pawel Florkiewicz y Anna Wlodarczak-Semczuk desde Varsovia, Tuvan Gumrukcu desde Ankara, Andrius Sytas desde Lituania, Dmitry Antonov y Andrew Osborn desde Moscú, y de Ahmed Rasheed desde Baghdad; escrito por Jan Lopatka y Tomasz Janowski; editado por Peter Graff; traducción de Darío Fernández)

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.