El turismo vegano ya no es una industria periférica

·9  min de lectura
La vista desde el complejo turístico Anse Chastenet en Santa Lucía. (Giorgos Diakos Lomnios/Koukoumi Hotel vía The New York Times).
La vista desde el complejo turístico Anse Chastenet en Santa Lucía. (Giorgos Diakos Lomnios/Koukoumi Hotel vía The New York Times).

Cuando Colleen Corbett, una camarera de barra que vive en Tampa, Florida, se volvió vegana hace unos cuatro años, pensó que pasaría hambre o se vería obligada a comer carne cuando viajara al extranjero. En cambio, ese fue solo el comienzo de su exploración de los distintos destinos veganos que han surgido en todo el mundo.

“Cambió la forma en que redacto mi lista de cosas por hacer antes de morir”, dijo en un periodo entre sus viajes a Perú en diciembre y Dublín en marzo. “Antes solo pensaba en los lugares con los mejores paisajes. Ahora, agrego ciudades que no me habrían interesado antes, pero que tienen industrias veganas florecientes. Acabo de añadir a Varsovia”.

Aunque los veganos y vegetarianos son una minoría en Estados Unidos, cada vez hay más personas interesadas en reducir su consumo de carne, a menudo por motivos ambientales, ya que las operaciones ganaderas producen cantidades significativas de gas metano, que perturba el clima del planeta.

La industria del turismo está combatiendo el problema con hoteles, restaurantes, festivales y recorridos ecológicos a medida que el veganismo se asocia más con el turismo sustentable, y no solo durante lo que algunas personas llaman Veganuary, una campaña anual para promover la alimentación a base de plantas en el mes de enero, que suele relacionarse con las buenas intenciones.

“En conjunto, ahora estamos mucho más conscientes que hace cinco años del impacto que tienen los alimentos en la Tierra”, comentó Justin Francis, cofundador y director ejecutivo de Responsible Travel, un operador turístico enfocado en la sustentabilidad cuya demanda de turismo vegano se ha cuadruplicado en la última década. “Conforme más personas adoptan dietas favorables para el planeta, el turismo actúa en consecuencia”.

En favor de las plantas

Las dietas veganas se basan únicamente en alimentos de origen vegetal, por lo que excluyen la carne y todos los alimentos de origen animal como el huevo, los lácteos y la miel.

Mercado de productos agrícolas en Tel Aviv. (Giorgos Diakos Lomnios/Koukoumi Hotel vía The New York Times).
Mercado de productos agrícolas en Tel Aviv. (Giorgos Diakos Lomnios/Koukoumi Hotel vía The New York Times).

Es difícil definir cuántas personas veganas hay en Estados Unidos. Una encuesta de 2019 de Ipsos Retail Performance halló que 9,7 millones de estadounidenses eran veganos en comparación con 15 años antes, cuando había unos 300.000. Sin embargo, un sondeo de 2018 realizado por Gallup halló que el cinco por ciento de los estadounidenses que dijeron ser vegetarianos y el tres por ciento que afirmaron ser veganos cambiaron poco desde 2012.

Aun así, muchas personas están comiendo menos carne. Según una encuesta de 2019 de Nielsen, el 62 por ciento de los estadounidenses dijeron que estaban dispuestos a reducir su consumo de carne debido a inquietudes ambientales. Muchos han saciado sus antojos carnívoros con las carnes falsas que ofrecen marcas como Impossible Foods y Beyond Meat. The Good Food Institute, una organización sin fines de lucro que promueve las proteínas alternativas, declaró que 2020 fue un año histórico para las inversiones en estas alternativas, con una cifra de 3100 millones de dólares, más del triple de los 1000 millones invertidos en 2019.

“La demanda de buena comida vegana jamás ha sido tan popular”, afirmó Joan Roca, fundador y director ejecutivo de Essentialist, una empresa de servicios de planificación de viajes exclusivos para miembros, en referencia a Eleven Madison Park, el aclamado restaurante en la ciudad de Nueva York que se volvió vegano el año pasado. Roca predice que “la gastronomía con conciencia ambiental” crecerá en 2022.

Hospedaje y alimentos veganos

Los hoteles están mejorando su oferta ecológica con menús y diseño de interiores de origen vegetal.

Las nuevas opciones veganas en los restaurantes abarcan toda la gama de alojamientos, desde los hoteles Aloft de Marriott Bonvoy —que hace poco añadieron alternativas veganas y vegetarianas de desayuno en los mercados ubicados en sus vestíbulos en más de 150 hoteles en América del Norte— hasta los hoteles de lujo de The Peninsula, que en marzo lanzará una nueva iniciativa de bienestar, la cual incluirá platillos a base de plantas, así como aromaterapias que promueven el sueño.

Algunos aprovecharon la pausa provocada por la pandemia en 2020 para pasar la página, de cierto modo, ese fue el caso del complejo turístico Andaz Mayakoba en la Riviera Maya, en México, que inauguró su VB, la sigla en inglés de “bar vegano”, que a pie de playa sirve ensaladas de bolas de arroz y rollos de hoja de chaya.

Desde que contrató a la chef vegana Leslie Durso en 2017, el complejo hotelero Punta Mita de la cadena Four Seasons en México se ha adaptado a una variedad creciente de dietas. Ahora la chef ofrece más de 200 opciones veganas en sus menús y crea platillos considerando las alergias y las restricciones alimentarias de los huéspedes.

“En lugar de tratar esto como una ocurrencia secundaria, creamos un espacio seguro para que los viajeros se relajen y descansen sabiendo que sus necesidades ya fueron tomadas en cuenta”, escribió Durso en un correo electrónico.

Los menús no son el único aspecto vegano de los hoteles que están a la vanguardia de este estilo de vida. Las habitaciones ahora adoptan un enfoque vegano con mobiliario y diseño de interiores de origen vegetal.

En 2020, se inauguró el hotel Koukoumi en Mikonos, Grecia, con un restaurante vegano, un spa que solo utiliza aceites vegetales para sus masajes y habitaciones equipadas con colchones veganos elaborados con fibra de coco. En Emiratos Árabes Unidos, el hotel Emirates Palace de 394 habitaciones, en Abu Dabi, planea abrir dos habitaciones veganas en febrero con productos veganos disponibles en el minibar y el servicio a la habitación.

En Londres, entre sus 292 habitaciones, el Hilton London Bankside ofrece una suite vegana construida con materiales de origen vegetal, que incluyen pisos de bambú y cojines de cuero vegetal hecho de piña. Su carta de almohadas incluye opciones veganas de relleno como alforfón y mijo, además de un minibar repleto de bocadillos veganos. Los huéspedes tienen asientos designados hechos de cuero vegetal en el restaurante.

“A la gente le encanta porque nos lo tomamos muy en serio”, dijo James Clarke, administrador general del hotel, y añadió que “no es barato”, los costos pueden ascender a los 800 dólares por noche.

No más papas fritas para la cena

Para los viajeros que no quieren tener que investigar antes de cada comida, hay agencias de viaje y operadores turísticos veganos que les aseguran que podrán mantener sus dietas y comer bien, sobre todo en el extranjero.

El año pasado, Responsible Travel añadió alrededor de 1000 viajes adaptados al veganismo como parte de su compromiso con ser una empresa “positiva para la naturaleza”, una promesa que implica no dañar la vida silvestre ni sus hábitats, sino protegerlos y respaldarlos, para 2030.

Sus planes vacacionales centrados en el veganismo incluyen un recorrido vegano de 10 días por Etiopía (a partir de unos 2300 dólares; precios sin vuelos incluidos), siete días de senderismo por los volcanes de Guatemala (a partir de unos 1360 dólares) y ocho días de caminatas sobre la nieve de Austria (a partir de unos 1160 dólares).

“Creo que, en esta década, veremos a muchas empresas turísticas no solo mejorar su atención al veganismo, sino esforzarse de manera activa para ofrecer mejores alimentos y experiencias”, afirmó Francis de Responsible Travel.

Leslie Lukas-Recio, que se dedicaba a la importación de alimentos y ahora vive en Portland, Oregón, era experta en viajar al extranjero cuando se unió a un viaje de World of Vegan a Alsacia, Francia, en 2018.

“Si quieres explorar la cultura o enfocarte en actividades al aire libre, lo último en lo que quieres pensar es tratar de encontrar algo para comer que no sean papas fritas y una ensalada verde”, comentó.

Donna Zeigfinger, propietaria de Green Earth Travel y cofundadora de una conferencia de turismo vegano que se transmitirá en línea hasta el 30 de enero, dijo que este tipo de alimentación se ha vuelto mucho más popular en los más de 30 años que lleva organizando viajes enfocados en el veganismo.

“Hay países que empecé a visitar en los años ochenta y que jamás pensé que adoptarían un enfoque vegano, y ahora son de los principales países en esta industria”, relató, destacando a España y Francia. “Solíamos contar la broma de que, cuando llegabas a la frontera francesa y presentabas tu pasaporte vegano, te enviaban de vuelta”.

Destinos favorables para el veganismo

Por el contrario, los destinos están ansiosos por proclamar su credibilidad vegana. La oficina de turismo de Virginia declaró que los visitantes pasan, en promedio, más de cinco minutos en las páginas relacionadas con contenido vegetariano y vegano en su sitio web Virginia.org, casi dos minutos más de lo que dedican al contenido de turismo en general.

Hasta el 30 de enero, la Exposición Universal de Dubái 2020 será sede de lo que llama el primer festival de gastronomía vegana del Medio Oriente. En septiembre, el operador turístico Vegan Travel Asia by VegVoyages planea organizar lo que llama el primer festival vegano en la región del Himalaya, a celebrarse en Nepal y Bután, con foros de debate, talleres de cocina y una Explanada Vegana de más de 100 expositores.

Desde hace mucho, los centros urbanos han servido de refugios para los veganos. Happycow, una plataforma digital para la gastronomía vegana, clasifica a Londres como la mejor ciudad a nivel mundial en cuanto a su oferta culinaria vegana con más de 150 restaurantes veganos, seguida de Nueva York, Berlín, Los Ángeles y Toronto.

Sin embargo, ahora es cada vez más fácil encontrar opciones veganas en áreas más rurales —Argyll, al oeste de Escocia, cuenta con un nuevo circuito vegano que conecta cafeterías y posadas veganas— y en ciudades más pequeñas como Boise, Idaho, donde hay una gastroneta de comida vegana, un restaurante de gastronomía tradicional afroestadounidense, un local de tatuajes y un recorrido gastronómico.

Han surgido recorridos gastronómicos desde Greenville, Carolina del Sur, hasta Scottsdale, Arizona, como medios para que los visitantes veganos conozcan las opciones locales. En 2019, en Tel Aviv, Eager Tourist empezó a ofrecer recorridos culinarios enfocados en el veganismo que visitan mercados de alimentos, productores y restaurantes.

“Para ser honesto, estos recorridos son más interesantes que los que no están enfocados en el veganismo”, admitió Ross Belfer, socio de la empresa, quien es estadounidense y vive en Israel. “Lo que los israelíes son capaces de hacer con un vegetal es incomparable, en mi humilde opinión”.

© 2022 The New York Times Company

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.