Tsipras, impaciente por lograr un acuerdo con acreedores en el Eurogrupo

Hélène COLLIOPOULOU, Catherine BOITARD
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras (izq.), charla con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, tras una reunión el 5 de abril de 2017 en Atenas (AFP | Louisa Gouliamaki)

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, insistió este miércoles en la necesidad de cerrar un acuerdo con los acreedores de su país en la reunión de los ministros de Finanzas de la eurozona que se celebra el próximo viernes.

"Si no hay humo blanco el viernes, le he pedido al señor Tusk que se tomen medidas para convocar una cumbre de países miembros de la eurozona", lanzó Tsipras, que acababa de reunirse con el presidente del Consejo Europeo, de visita en Atenas.

Tusk se negó, por su parte, a "especular" sobre un posible fracaso de las negociaciones con el Gobierno de Tsipras, mientras crece la preocupación en Grecia y en Europa sobre el riesgo de un nuevo descarrilamiento económico griego si no se alcanza pronto un acuerdo entre Atenas, la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Quiero apoyar a nuestros socios y llegar a un acuerdo el viernes", dijo el dirigente europeo. "Estamos muy cerca" de una solución, "los ministros de Finanzas deben hacer su trabajo, es el único resultado positivo para Grecia y toda la comunidad" europea, insistió.

Los ministros de la eurozona tendrán una teleconferencia el miércoles por la tarde para intentar despejar el camino hacia la reunión del viernes en Malta.

- 'Este juego debe terminar' -

Las negociaciones, que deberían haber terminado en diciembre como recordó Tsipras, buscan ampliar la ayuda al país sobreendeudado hasta agosto de 2018 y preparar su regreso a los mercados en esa fecha.

Pero, a pesar de que un acuerdo parecía al alcance de la mano a finales de marzo, las negociaciones volvieron a fracasar. Y Atenas tachó de "aberrantes" las peticiones del FMI para recortar las pensiones de jubilación en 2019, cuya cuantía ya se redujo en 13 ocasiones desde 2010.

"Siempre hay nuevas peticiones (...) este juego debe terminar", dijo Tsipras.

El partido gobernante de izquierda radical, al que los sondeos sitúan muy por detrás de la oposición de derechas y que sufre presiones internas, considera intolerables esas exigencias ya que Grecia superó en 2015 y 2016 los objetivos de saneamiento presupuestario impuestos por sus acreedores.

"En 2016, logramos un superávit presupuestario primario (sin contar el coste del pago de la deuda) del 3,5% del PIB, esto es, el objetivo previsto para 2018", explicó el primer ministro griego.

A pocos días del Eurogrupo, el ministro griego de Finanzas, Euclides Tsakalotos, viajó el martes a Bruselas para intentar desbloquear la situación.

- ¿'Avances' o 'bloqueo'? -

Sus encuentros con los acreedores produjeron "avances", según tuiteó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que anunció nuevas reuniones este miércoles.

Una fuente europea conocedora de las negociaciones se mostró, sin embargo, pesimista. "Hay bloqueos en todas partes (...) Es muy preocupante", afirmó.

Friederike von Tiesenhausen, portavoz del ministro alemán de Finanzas Wolgang Schäuble, lamentó la tardanza en encontrar una solución al caso griego. "Necesitamos avances", dijo en Berlín, "los retrasos no son buenos para enderezar la economía".

A unos meses de las elecciones legislativas alemanas de finales de 2017, Berlín mantiene una postura firme hacia Grecia e insiste en la necesidad de que el FMI siga implicado en las negociaciones con Atenas, aunque rechaza la quita de la deuda griega exigida por la institución internacional.

La directora del FMI, Christine Lagarde, volvió a confirmar hace poco su desacuerdo con Schäuble respecto a esta cuestión, si bien recalcó que Atenas debía llevar a cabo nuevas "reformas".

Independientemente del resultado del Eurogrupo, Tsipras recordó el domingo que Atenas sólo dará su visto bueno a un acuerdo con los acreedores, que impondrá nuevas alzas de impuestos y reducciones de las pensiones, a cambio de "medidas sustanciales" sobre la deuda.