Presidenciales polacas, un nuevo duelo entre ultraconservadores y europeísmo

Agencia EFE

Varsovia, 26 jun (EFE).- Las elecciones presidenciales polacas de este domingo se plantean como un nuevo pulso entre el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS), que busca la reelección de Andrzej Duda, y la vía más europeísta, representada por el aspirante liberal y alcalde de Varsovia, Rafal Trzaskowski.

El duelo entre dos bloques que desde hace una década y media vienen disputándose la jefatura del Estado centra la atención de esos comicios, los primeros presidenciales de un socio de la Unión Europea (UE) en tiempos de pandemia.

Duda partía como claro favorito a la reelección tras cinco años en el cargo. Pero el ímpetu adoptado por Trzarkowski en las últimas semanas apuntan a una posible segunda vuelta, que de producirse se celebraría el 12 de julio.

A Duda le apadrina el líder del PiS y hombre fuerte del país, Jaroslaw Kaczynski. El alcalde de la capital está respaldado por la oposición liberal que lideró el exprimer ministro y expresidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Son los principales candidatos, aunque no los únicos. En liza por el voto de los casi 30 millones de polacos convocados a las urnas hay once candidatos, entre ellos el líder del Partido Campesino Polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz; el izquierdista Robert Biedron, el ultraderechista Krzysztof Bosak y el periodista Szymon Holownia.

Solo a los representantes del PiS y la liberal Plataforma Ciudadana (PO) les dan opciones los sondeos a batirse por la presidencia. A Duda se le pronostica entre un 40 y un 45 %, frente al 30 o 35 % de Trzarkowski.

Ambos tienen 48 años y ambos han sido eurodiputados. Pero representan visiones muy distintas de Polonia: la ultranacionalista y estrictamente católica, aliada de la Hungría de Viktor Orbán, por un lado; la identificada con el centrismo liberal europeo, por el otro.

Una reelección de Duda daría alas a las controvertidas reformas del PiS, con mayoría absoluta en el Sejm (Parlamento federal); Trzarkowski podría ejercer de contrapeso frente a las tendencias autoritarias del PiS que trata de contener Bruselas.

UNOS COMICIOS ATÍPICOS

Los comicios se celebran este domingo tras haberse aplazado la convocatoria prevista para el 10 de mayo. Polonia estaba entonces bajo el signo de las restricciones por la pandemia. El PiS pretendía mantener la cita por la vía del voto por correo, pese a que esta opción, como fórmula única de sufragio, no está contemplada por la ley electoral polaca.

Tras un tira y afloja -y amagos de rebeldía interna en las filas de Kaczynski- se optó por aplazarlas "in extremis". La Plataforma Ciudadana, que había llamado al boicot en mayo, eligió a Trzarkowski como candidato.

A partir de ahí, lo que parecía una victoria segura y en primera vuelta de Duda empezó a tambalear. Cobraron fuerzas las movilizaciones por una Polonia europeísta y tolerante frente a la cruzada de las corrientes internas homófobas del PiS.

La campaña electoral ha tenido menos virulencia que en otras ocasiones, con actos restringidos por la pandemia. El más destacado "acto de campaña" de Duda fue, esta semana, su encuentro en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump. El gran aliado transatlántico, una vez más, aprovechó la ocasión para colocar a Polonia como ejemplo de fidelidad a la OTAN.

EL PULSO HEREDADO DE LECH KAZCYNSKI

A Duda se le considera el heredero político de Lech Kaczynski, presidente del país entre el 23 de diciembre de 2005 al 10 de abril 2010, día en que se estrelló el avión en que viajaba junto con otras 95 personas, en el aeropuerto ruso de Smolensk.

Empezó ahí la ascensión de Duda, persona de confianza del fallecido presidente. El candidato del PiS en las siguientes presidenciales, en medio de la conmoción por una catástrofe aérea, fue su hermano gemelo y exprimer ministro Jaroslaw Kaczynski.

Pero la victoria la obtuvo el liberal Bronislaw Komorowski, quien había ejercido la presidencia en funciones en ese momento álgido para el país desde su posición de presidente del Parlamento.

Cinco años después, el elegido para luchar por recuperar la presidencia para el PiS fue Duda, quien se impuso al liberal Komorowski en una reñida segunda vuelta.

Su rival ahora es un alcalde capitalino que muchos polacos consideran una opción sólida para frenar al PiS, pero que otros compatriotas ven como alguien lejano, tal como acabó ocurriéndole a Tusk.

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