Los trumpistas no aflojan y denuncian la "corrupción" del conteo en EE.UU.

Phoenix (EE.UU.), 6 nov. (EFE).- Centenares de seguidores del presidente de EE.UU., Donald Trump, se congregaron este viernes en Phoenix, Arizona, uno de los estados clave donde todavía continúa el conteo, para protestar por lo que consideran un proceso "corrupto" que ha favorecido al candidato demócrata, Joe Biden.

"Estamos aquí par apoyar a Trump porque él debería haber ganado ya. El hecho de que no ha ganado aún significa que hay corrupción y no queremos un estado corrupto. Joe Biden es parte de la sociedad corrupta", denuncia a Efe Glean, un hombre de 46 años que está en Arizona de paso, ya que está viajando por el país con su pareja.

El escenario de esta protesta de unas 600 personas fue el Centro de Elecciones del condado de Maricopa, una demarcación que ha estado bajo lupa a nivel nacional e internacional desde que terminaron los comicios el pasado martes.

PRESUNTOS VOTOS DE PERSONAS FALLECIDAS

Una de las quejas del activista "Yellowstone Wolf", miembro del movimiento Qanon, una red que promueve teorías de la conspiración, es que "se calcula" que ha habido "muchos" votos para Biden utilizando el nombre de personas fallecidas "hace más de dos décadas".

"Hay pruebas de ello en grupos de Facebook", aseguró mientras la multitud vitoreaba a este personaje, disfrazado con cuernos de grandes dimensiones, un gorro de piel de bisonte y sin camiseta.

Las alegaciones de al campaña de Trump y sus seguidores, en ocasiones, se basan en bulos. Por ejemplo, las autoridades electorales de cada estado revisan con frecuencia las listas de votantes para eliminar los nombres de aquellos que han fallecido, por lo que no hay pruebas de que sea un problema generalizado.

De acuerdo al diario sensacionalista New York Post, en el estado de Nueva York se encontró una papeleta de una mujer fallecida en 2012. Otros reportes de medios conservadores apuntaron en los últimos días irregularidades de este tipo en Michigan, otro estado clave, aunque las autoridades locales desmintieron categóricamente ese hecho poco después.

"¡El poder establecido nos engaña!", gritaban los manifestantes.

POLÉMICA POR USO DE ROTULADORES

Otra de las grandes polémicas, en este caso en Arizona, es que los trumpistas consideran que ha existido corrupción con el uso de un tipo de rotulador, conocido como "sharpie" en EE.UU., para emitir sus votos.

"En la boleta dice solo utilizar plumas con tinta negra o azul, pero había demócratas cerca de las urnas robando las plumas y entregando 'sharpies' para que el voto fuese nulo", explicó a Efe la mexicana Patricia Romero al denunciar, lo que ella catalogó de "sharpiegate".

La autoridad a cargo asegura que su uso es totalmente legal para emitir el voto, pero ciertas imágenes y vídeos que circulan por las redes muestran que presuntamente algunos de esos sufragios fueron considerados nulos por algunas mesas electorales.

El suspense llegará hasta la validación o no de ciertos votos que, con tan poca diferencia entre candidatos, podrían llegar a ser cruciales.

TRUMP SIGUE AUPANDO A SUS SEGUIDORES

Entretanto, Trump se aferró este viernes a la vía legal para lograr la reelección a medida que se reducían sus opciones de ganar, y volvió a cuestionar sin pruebas "la integridad de todo el proceso electoral" en su país.

"Seguiremos en este proceso a través de todos los aspectos de la ley, para garantizar que el pueblo estadounidense tenga confianza en el Gobierno. Nunca dejaré de luchar por ustedes y por nuestro país", dijo Trump en un comunicado distribuido por su campaña.

Hasta el jueves, la campaña de Trump insistía en que el presidente tenía todavía opciones de reelección a través del escrutinio de votos en los estados clave donde el resultado está ajustado, pero el comunicado del mandatario pareció confirmar que ya han abandonado esa idea.

Horas después de que el candidato demócrata Joe Biden arrebatara a Trump la ventaja en Pensilvania y Georgia, dos estados clave que el presidente necesita imperiosamente para ganar, su declaración se centró solo en la batalla legal y en sus acusaciones sin pruebas de fraude.

(c) Agencia EFE