Trump vs. Biden: ataques y advertencias en el cierre de campaña en EE.UU.

Rafael Mathus Ruiz
·3  min de lectura

WASHINGTON.- Bajo el frío sol del otoño boreal, el presidente, Donald Trump, y el candidato demócrata, Joe Biden, presentaron sus últimos argumentos para movilizar a sus votantes en el cierre de la campaña presidencial de Estados Unidos, que los encontró recorriendo el mismo rincón del país donde se decidió la contienda hace cuatro años: el Cinturón del Óxido. Ambos candidatos le dedicaron especial atención a Pensilvania, un estado pendular que aparece como el más decisivo de todos.

Luego de cinco actos en cinco estados, Trump durmió anoche en su resort Trump National Doral, muy cerca de Miami. Trump repitió el mismo ritmo frenético el último día de campaña. Por la mañana, voló a Carolina del Norte, y viajó luego a Pensilvania, Michigan y Wisconsin, los tres estados que le dieron la presidencia por menos de 78.000 votos. Uno de sus actos fue cerca de Scranton, Pensilvania, la ciudad natal de Biden. Allí buscó reciclar la mística de 2016.

Elecciones en Estados Unidos. Donald Trump atacó a Lady Gaga por su apoyo a Joe Biden

"¡Saben que si ganamos Pensilvania, ganamos todo!", dijo Trump a la multitud, que respondió con el clásico grito: "¡Cuatro años más! ¡Cuatro años más!".

Antes, en Carolina del Norte, Trump había insistido en que un triunfo de Biden llevará al país al socialismo. "Un voto por Biden es un voto para ceder el control del gobierno a los globalistas, comunistas, socialistas, los liberales ricos hipócritas que quieren silenciarlos, censurarlos", aguijoneó Trump, quien volvió a atacar las encuestas que lo muestran rezagado.

Trump tiene previsto cerrar su campaña en el mismo lugar donde cerró su campaña de 2016: con un acto al filo de la medianoche en Gran Rapids, Michigan.

El cierre de Biden se concentró en los dos estados más peleados del Cinturón del Óxido, o Rust Belt, donde Trump forjó su histórico y sorpresivo triunfo hace cuatro años. Biden solo se alejó de Pensilvania unas horas para ir hasta Cleveland, un bastión demócrata en Ohio, otro estado pendular, que siempre votó al ganador de las elecciones presidenciales desde 1964. Biden cerrará su campaña en Pittsburgh, otro enclave demócrata, donde estará acompañado por Lady Gaga.

"¡Tuvimos suficiente con el caos! Tuvimos suficiente con los tuits, la ira, el odio, el fracaso, la irresponsabilidad", machacó Biden en Cleveland.

"Olvidate de que soy tu hijo": en EE.UU., las elecciones dividen a las familias

Lejos de intentar apelar a los indecisos, ambas campañas buscaron movilizar a sus coaliciones. Biden necesita si o si que los demócratas en las ciudades y los suburbios, y, sobre todo, los afroamericanos, vayan a votar en masa para compensar la fortaleza de Trump en las zonas rurales, más conservadoras. Trump, a su vez, necesita movilizar e incluso intentar ampliar su "base". Casi 100 millones de personas ya votaron, ya sea en persona en los estados que lo permiten o por correo.

Biden ha mantenido durante toda la campaña una clara ventaja en los sondeos sobre el voto popular. El promedio de sondeos del sitio RealClearPolitics le brinda una ventaja de 6,5%, mientras que el del sitio FiveThirtyEight, que pondera según la calidad de las encuestas, le brinda un margen de 8,3 puntos. Pero en Estados Unidos la elección presidencial es indirecta, y la batalla por la Casa Blanca se decide este año en ocho estados "pendulares". Cuatro están en el Cinturón del Óxido: Pensilvania, Ohio, Michigan y Wisconsin. Salvo en Ohio, Biden aparece al frente en las encuestas en el rest. Los otros cuatro están en el Cinturón del Sol, o Sun Belt: Florida -el mas importante-, Arizona, Georgia y Carolina del Norte. Algunas encuestas indican además que Texas, un estado con una alta proporción de hispanos, también puede estar reñido.