Trump sugiere hace menos pruebas para mejorar datos de virus

KEVIN FREKING
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sube al escenario para hablar en un mitin de campaña en el centro BOK, el sábado 20 de junio de 2020 en Tulsa, Oklahoma, EE.UU. (AP foto/Evan Vucci)

TULSA, Oklahoma, EE.UU. (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado que ha pedido a su equipo que baje el ritmo de pruebas diagnósticas de coronavirus porque hacer muchas pruebas revela demasiados casos de COVID-19.

En un mitin de campaña, Trump dijo a sus seguidores que Estados Unidos ha hecho pruebas a 25 millones de personas, mucho más que cualquier otro país. La “parte mala”, dijo el mandatario, es que los análisis generalizados tienden a identificar más casos del virus.

“Cuando haces pruebas a esa escala, vas a encontrar más gente, vas a encontrar más casos”, dijo Trump. “De modo que le dije a mi gente, ‘Reducid las pruebas, por favor’. Hacen pruebas y pruebas”.

La campaña del probable candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, dijo que Trump estaba poniendo la política por encima de la seguridad y la salud de los estadounidenses.

Trump decidió celebrar su primer mitin en 110 días pese a las preocupaciones de las autoridades sanitarias locales a que pudiera aumentar la expansión del virus en Tulsa. Muchos de los asistentes no llevaban mascarilla.

“Es un momento escandaloso que se recordará mucho después del desastre de mitin de anoche. El presidente Trump acaba de reconocer que ha puesto la política por delante de la seguridad y el bienestar económico del pueblo estadounidense, incluso justo cuando hemos registrado el mayor número de casos de COVID-19 en casi dos meses y 20 millones de trabajadores siguen sin empleo”, indicó la campaña de Biden en un comunicado.

El brote ha matado a unas 120.000 personas en Estados Unidos y casi medio millón en todo el mundo, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins, aunque se cree que las cifras reales son más altas.

El número de casos nuevos confirmados al día ha pasado de unos 21.400 hace dos semanas a 23.200, según un análisis de Associated Press. Y en Florida, Georgia, Texas y Arizona -estados que levantaron pronto sus medidas de confinamiento- las muertes diarias han ido subiendo desde principios de junio.

“Este virus ha matado a casi 120.000 estadounidenses y costado decenas de millones de sus empleos, debido en gran parte a que este presidente no pudo ni quiso desplegar pruebas tan rápido como las necesitábamos”, según un comunicado de la campaña de Biden. “Oírle decir esta noche que ha ordenado reducir las pruebas, un intento transparente de que los números se vean mejor- es espantoso”.

El aumento de los casos puede explicarse en parte por la mayor disponibilidad de las pruebas diagnósticas. Los casos leves, que antes quedaban sin detectar por los límites sobre quién podía hacerse la prueba, ahora se incluyen en las estadísticas.