Trump suele llamar a otros líderes mundiales a deshora y tiene una "extraña" fascinación con Emmanuel Macron, según exfuncionario

Que Donald Trump desee mantener una buena relación con no pocos de los mandatarios de otros países es algo que debería alegrarnos. Pero que haga uso de sus líneas privadas y que los llame, a veces sin ninguna razón de peso, ya empieza a ser más preocupante.

Peor es cuando nos enteramos de que el inquilino de la Casa Blanca se salta el conocimiento de los diferentes husos horarios y los llama a deshora.

El presidente Donald Trump conversa por teléfono con el Rey Salman de Arabia Saudita, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington, el 29 de enero de 2017. Foto: Jonathan Ernst/REUTERS

Esto es algo que ha revelado el portal Politico en un artículo dedicado a la extraña compulsión del presidente de llamar a sus contrapartes en otras regiones del mundo.

De acuerdo con un exfuncionario de Seguridad Nacional, a Trump se le ha visto llamando “al azar” a sus homólogos, mientras del otro lado de la línea estos se preguntan cuál es el sentido de esas comunicaciones no programadas.

Al parecer, esto ha ocurrido con varios dignatarios, pero sucede que hacia el líder francés, Emmanuel Macron, el presidente de Estados Unidos ha manifestado un “extraño” interés.

Tanto es así que, según el antiguo funcionario, Macron le habría preguntado en alguna ocasión “Oye, ¿de qué estamos hablando?”.

Foto de archivo, 24 de abril de 2018, de los presidentes Donald Trump, de Estados Unidos, y Emmanuel Macron, de Francia, en la Casa Blanca en Washington. (AP Foto/Andrew Harnik, File)

Otra revelación que llama la atención es su aparente desconocimiento de las diferencias horarias. La historia política de EEUU cuenta con varios ejemplos de presidentes que llamaron a sus homólogos en horarios incómodos, pero aparentemente Trump está rompiendo algunos récords.

La persona que ha hecho estas revelaciones da cuenta también de la escasa habilidad del presidente para entender que hay líderes mundiales de cierta edad que pudieran no estar despiertos cuando él desea hablarles, o que no se encuentren “en el lugar correcto a las 10:30 o las 11 p.m. de su huso horario”.

“Es el presidente de Estados Unidos -apuntó por su parte un funcionario de la Casa Blanca-. No se va a poner a pensar en esas cosas”.

Para este empleado del gobierno, Trump es muy consciente de cómo funcionan los husos horarios, sobre todo porque es una persona que ha trabajado durante años en negocios internacionales, pero a menudo está demasiado ocupado como para preocuparse por esos detalles.

REUTERS/Carlos Barria

“No creo que nadie espere que él, Obama, Bush, Clinton o ninguno otro lo haya hecho -agregó-. Esa es la razón por la que dispone de un equipo para decir ‘sí, lo arreglaremos’, y luego encontrar un momento que tenga más sentido”.

Al ser preguntado por la fijación de Trump con el presidente francés, el funcionario precisó que ha sido Macron quien ha solicitado la mayoría de las llamadas que se han hecho entre Washington y París.

En varias ocasiones, Trump se ha vanagloriado de su excelente y sólida relación con Macron. El pasado viernes, él mismo informó a través de Twitter que ambos habían tenido una “muy buena llamada telefónica” sobre una variedad de temas, incluyendo “seguridad y comercio”.

Para la Casa Blanca, las conversaciones telefónicas con sus contrapartes han ayudado al presidente a establecer “buenas relaciones” con otros líderes mundiales.

“El presidente ha desarrollado relaciones buenas y sólidas, que no solo son amistosas, sino que también permiten conversaciones sinceras con muchos de los aliados más cercanos de Estados Unidos”, precisó por su parte Sarah Sanders, la secretaria de prensa de la Casa Blanca.

“Incluso ha trabajado por teléfono con nuestros competidores, inyectando estabilidad en relaciones bilaterales que están siendo sometidas a reajustes polémicos, pero necesarios para colocar en un lugar prioritario a los intereses estadounidenses”, concluyó.

Según la funcionaria, los líderes extranjeros aprecian la voluntad de Trump de “atender a sus llamadas de día y de noche”.