Trump se atribuye éxitos económicos heredados de Obama

Por CHRISTOPHER RUGABER
Una pantalla de la Bolsa de Valores de Nueva York muestra que el promedio Dow Jones superó la barrera de los 26.000 puntos por primera vez el 16 de enero del 2018. El presidente de EEUU Donald Trump se vanagloria del robusto estado de la economía en su primer año de gobierno, pero la mayoría de los expertos dice que eso es herencia de la gestión de Barack Obama. (AP Photo/Richard Drew, File)

WASHINGTON (AP) — Donald Trump no cesa de congratularse por el saludable estado de la economía del país, de su crecimiento sostenido, su bajo desempleo, de la actividad de las fábricas y de la confianza del consumidor.

La mayoría de los analistas, no obstante, coincide en que la economía sigue siendo tan robusta como la que heredó de Barack Obama.

El crecimiento se aceleró un poco, pero no está claro si puede mantener su ritmo. Las contrataciones y los sueldos bajaron levemente respecto a los del último año de la presidencia de Obama. El consumidor y el empresariado se muestran mucho más optimistas, aunque eso por ahora no se refleja en sus gastos.

“No veo una ruptura significativa con el pasado”, comentó Michael lStrain, economista del American Enterprise Institute, de tendencia conservadora. “Tendemos a exagerar la capacidad que tienen el presidente de controlar la economía”.

El ciudadano común tiene una perspectiva parecida, según una encuesta de la Quinnipiac University de la semana pasada. Dos tercios de los consultados dijeron que el estado de la economía era “excelente” o “bueno”, pero el 49% lo atribuyó a Obama y solo el 40% a Trump.

La reforma fiscal que logró sacar adelante con rebajas en los impuestos a las empresas y su campaña para eliminar muchas regulaciones impulsaron una fuerte suba en la bolsa de valores, alimentada por la perspectiva de mayores ganancias para las corporaciones. Y la mayoría de los economistas piensa que el crecimiento se mantendrá firme otro año.

“Hemos creado 2 millones de empleos nuevos desde la elección”, sostuvo Trump la semana pasada en Nashville, Tennessee. “El crecimiento económico subió por encima del 3%, algo que supuestamente no iba a suceder por mucho tiempo. El desempleo es el más bajo en 17 años”.

Estas tendencias, sin embargo, no son nuevas. En el último año de la presidencia de Obama se crearon más trabajos todavía --2,2 millones en el 2016. En el 2014 fueron casi 3 millones. El crecimiento económico aumentó más de un 3% anual durante el segundo y tercer trimestres del 2017. En el segundo y el tercer trimestres del 2014, no obstante, fue superior al 4%.

La tasa de desempleo bajó del 4,8% al 4,1% en el primer año de Trump. Esos mismos márgenes se registraron en el 2013, el 2014 y el 2015.

Durante la campaña presidencial Trump habló de una economía desfalleciente y dijo que la tasa de desempleo era “uno de los engaños más grandes de la política moderna”. Ahora, no obstante, acepta los datos del gobierno sin cuestionarlos.

El crecimiento puede reflejar un mayor gasto del consumidor o el optimismo asociado con una inminente rebaja de los impuestos de las empresas. La mayoría de los economistas cree que tomará tiempo para que se sienta plenamente el impacto de las políticas de desregulación y de rebaja de impuestos.

El panorama optimista no se refleja en los gastos de la ciudadanía. El crecimiento del gasto en los primeros nueve meses del 2017 fue levemente inferior al del año previo.

Algunos economistas no creen mucho en los estudios del pensar del consumidor porque las respuestas a menudo responden a la filosofía política las personas. La gente de las áreas que votaron por Trump expresará un punto de vista favorable al presidente y quienes votaron por Hillary Clinton manifestarán mayor pesimismo, según un informe de la Reserva Federal.

Las empresas aumentaron sus inversiones en maquinaria, software y oficinas este año en comparación con el 2015 y el 2016. Ese incremento fue a una tasa anual del 6,2% en los nueve primeros meses del año.

Los gastos de las empresas, no obstante, superaron el 9% en los primeros tres trimestres del 2014.

En ambos casos la suba de los precios del petróleo incidió en el aumento en los gastos de las empresas. Cuando los precios del petróleo suben, las firmas perforadoras compran más tubos de acero y otros artículos para sus plataformas.

Muchos economistas pronostican que el crecimiento aumentará en el 2018, junto con el gasto de las empresas y del consumidor en respuesta a los esfuerzos desregulatorios del gobierno y la rebaja de los impuestos.

“Predomina la impresión de que desde Washington nos llega una política que favorece el crecimiento”, declaró Jim O'Sullivan, economista de High Frequency Economics.

O’Sullivan pronostica un crecimiento del 2,8% este año.

“El 2017 fue más que nada una economía heredada de Obama”, señaló Mark Zandi, economista de Moody's Analytics. “Pero de ahora en más será sin duda una economía de Trump”.

Las fábricas incorporaron 196.000 empleos el año pasado luego de perder plazas el año previo. Los dos años anteriores, sin embargo, habían añadido más de 200.000 plazas laborales por año.

La mayoría de las plazas nuevas están afuera de los estados del centro del país que votaron por Trump. Algunos de los estados más favorecidos son del sur, el sudoeste y el noroeste.

“Sigue habiendo plazas que van a terminar afuera del país, no le quepa ninguna duda”, comentó Scott Paul, presidente de la Alliance for American Manufacturing. “No puedes traer de vuelta empleos a fuerza de tuits”, acotó, aludiendo al medio de comunicación preferido de Trump.