Trump llega a Filipinas y se ofrece como mediador de las tensiones en el Pacífico

LA NACION

MANILA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , aterrizó ayer en Filipinas para asistir a una cumbre de países del sudeste y del este de Asia, horas después de que ofreció mediar en una disputa por el Mar de China Meridional que desde hace tiempo provoca tensiones en la región.

Es el último tramo de una gira por Asia que, pese a la política "Estados Unidos primero" de Trump, podría garantizar a algunos que su gobierno sigue comprometido con una región que Pekín ve como su dominio estratégico.

Entre otros altos funcionarios que participan en la cumbre de la Asean en Manila figuran el primer ministro chino, Li Keqiang; el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, y líderes de Japón, Canadá, Corea del Sur, la India, Australia y Nueva Zelanda.

Antes de viajar a Filipinas, Trump dijo desde Vietnam que está preparado para mediar en la disputa por el Mar de China Meridional, donde cuatro países del sudeste asiático y Taiwán impugnan las amplias reivindicaciones de China sobre esa región marítima.

Sin embargo, el presidente de Filipinas y anfitrión de la cumbre de dos días, Rodrigo Duterte, dijo que era mejor no tocar ese espinoso tema. Todos los que reivindican esa región marítima asistirán a la cumbre, excepto Taiwán.

"Tenemos que ser amigos, a los otros cabezas calientes les gustaría que confrontáramos a China y al resto del mundo en tantos temas", comentó Duterte en una conferencia de negocios previa a la cumbre en Manila. "Es mejor no tocar al Mar de China Meridional, nadie puede costear ir a la guerra. Mal puedo costear una confrontación violenta", dijo.

Se prevé que durante la cumbre Trump intentará fortalecer las relaciones entre Estados Unidos y Filipinas, que se han visto afectadas por el sentimiento antiestadounidense del impulsivo Duterte y su entusiasmo por conseguir mejores vínculos con Rusia y China.

En ese sentido, ayer pareció haber una señal de distensión cuando Duterte cantó con la intérprete pop Pilita Corrales durante la cena de gala que ofreció en Manila a los participantes de la cumbre.

Al término de la canción, Duterte dijo por el micrófono que había cantado "por orden del comandante en jefe de Estados Unidos", lo que provocó carcajadas del público.

Los líderes en la cumbre en Filipinas discutirán sobre el Mar de China Meridional, pero más que nada para llegar a acuerdos sobre medidas para enfriar las tensiones. En agosto, ministros de Relaciones Exteriores del sudeste asiático y China adoptaron un marco de trabajo para negociar un código de conducta en la región marítima rica en recursos, una medida que calificaron como un avance, pero que es vista por críticos como una táctica para dar tiempo a China para consolidar su poder.

Agencias ANSA y Reuters