Trump enfrenta a un Partido Republicano cambiado en vísperas del anticipado anuncio presidencial

Andrew Harnik/AP

Donald Trump cambió un rascacielos de Manhattan por un complejo turístico en la Florida, unas escaleras mecánicas doradas por palmeras y un despliegue de mediodía inadvertido por un espectáculo en horario de máxima audiencia estrechamente observado.

Muchas cosas han cambiado para Trump desde la última vez que lanzó una candidatura presidencial desde el exterior de la Casa Blanca en 2015, y no solo el escenario.

Se espera que el ex presidente diga el martes que volverá a postularse por el Partido Republicano, declarando sus intenciones durante un discurso a las 9 p.m. (canales de cable C-SPAN y NewsMax y en línea en múltiples sitios de streaming) desde su mansión de Mar-a-Lago en Palm Beach. El anuncio marca el inicio de un nuevo capítulo para Trump, en que un político que comenzó su candidatura en 2016 desde la Trump Tower en Nueva York con poca fanfarria intentará convertirse en la primera persona en más de 125 años en retomar el control de la Casa Blanca tras perder unas elecciones.

Pero si se postula, también se enfrentará a una dinámica muy diferente a la de sus pasadas primarias, disputadas en 2016, cuando hizo una campaña insurgente contra un establishment hostil. Ahora, Trump es el jefe establecido del partido y está desesperado por mantener el control de su electorado, pero lo intenta en medio de una oleada de indicios de que su control sobre el partido es más frágil que nunca, sobre todo después de unas elecciones intermedias decepcionantes para el partido la semana pasada.

El grupo conservador fiscal Club for Growth divulgó varias encuestas el lunes que muestran a Trump por detrás del que se pensaba que era su principal rival para la nominación, el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, en un cuarteto de estados clave para las primarias, como Iowa y Nueva Hampshire.

DeSantis aventaja ahora a Trump por 11 puntos porcentuales en Iowa, 48% a 37%; y 15 puntos porcentuales en Nueva Hampshire, 52% a 37%, en un hipotético cara a cara con los electores de las primarias republicanas, según la encuesta del grupo.

En un comunicado, el líder del grupo, David McIntosh, reprendió a Trump por criticar a DeSantis a pocos días de su elección y le instó a retrasar un anuncio sobre la Casa Blanca hasta después de la segunda ronda para el Senado en Georgia, el 6 de diciembre.

“Los republicanos necesitan estar unidos detrás de un candidato fuerte y una plataforma que muestre a los electores soluciones reales para vencer a Biden y a los demócratas en 2024”, dijo McIntosh. “Nuestros sondeos muestran que los electores de las primarias republicanas reconocen que los insultos de Trump contra los republicanos son huecos y contraproducentes, y eso está haciendo mella en su apoyo. Esto demuestra que Trump pudiera ayudar a los republicanos retrasando su anuncio hasta después de la segunda ronda en Georgia”.

El Club for Growth ha sido un antagonista de Trump durante años, y McIntosh no es el primer conservador prominente que cuestiona la fuerza del control de Trump sobre el partido.

La resiliencia política de Trump

Desde su candidatura a la presidencia en 2016, los pronósticos sobre la desaparición de Trump han sido erróneos, ya sea en las primarias presidenciales republicanas de 2016, en las posteriores elecciones generales o incluso después de que Trump perdiera la contienda por la Casa Blanca en 2020 y ayudara a incitar un disturbio en el Capitolio el 6 de enero de 2021, una acción que persuadió a 10 republicanos a respaldar su destitución en la Cámara de Representantes.

Y otras encuestas entre electores del Partido Republicano e independientes de tendencia republicana muestran que todavía mantiene una posición de mando dentro de las primarias: una encuesta de Politico/Morning Consult publicada el martes encontró que Trump recibía un 47% de apoyo entre ellos, con DeSantis como el siguiente competidor más cercano con un 33%.

Aun así, Trump ha señalado a DeSantis para criticarlo en las últimas semanas, apodándolo “Ron DeSanctimonious” y arremetiendo contra algunos medios de comunicación conservadores que lo han catalogado como el futuro del Partido Republicano.

El martes, el ex presidente publicó un video en Truth Social de la campaña a gobernador de DeSantis en 2018, en el que el entonces congresista se posicionaba como un acólito de Trump en una amplia variedad de temas, entre ellos la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

“¡Gracias, Ron!”, escribió Trump.

¿Se dirigirá Trump directamente a sus rivales?

Se desconoce si Trump criticará a DeSantis, o a cualquier otro posible rival republicano, por su nombre durante su discurso desde Mar-a-Lago. El ex presidente nombró a DeSantis y a otros durante un discurso preelectoral en Iowa, mostrando a una multitud que su apoyo entre los electores republicanos era menor que el suyo, aunque los anuncios presidenciales tradicionalmente no señalan a los competidores de las primarias por su nombre.

Pero el inusual y temprano momento del discurso del líder republicano –que se produce justo una semana después de las elecciones de mitad de mandato– es ampliamente visto como un esfuerzo para mostrar su fuerza dentro del partido y disuadir a otros republicanos de siquiera entrar en la contienda.

Los potenciales rivales de Trump, sin embargo, pudieran estar a punto de entrar en la contienda de todos modos, incluyendo incluso a su ex vicepresidente, Mike Pence.

En una entrevista esta semana con ABC News, Pence dijo que estaba abierto a una contienda presidencial incluso si eso significaba competir contra Trump.

“Lo estamos considerando en nuestra casa, lo estamos considerando en oración”, dijo el ex vicepresidente.

Al preguntarle si eso significaba que se postularía contra Trump, Pence respondió: “Que así sea”.