Trump en el contexto de los primeros 100 días de los presidentes de EEUU

El debate y la valoración de los éxitos y fracasos de los primeros 100 días de la presidencia de Donald Trump han consumido incontables horas, páginas y gigabytes. Pero además de los detalles específicos del trabajo y discurso de la nueva administración federal durante lo que va de 2017, para ponderar mejor las acciones y omisiones de la Casa Blanca conviene –con las diferencias obvias en contexto– repasar qué es lo que hicieron o dejaron de hacer otros presidentes al arranque de su mandato.

Es natural que todo nuevo presidente quiera iniciar su periodo sentando una diferencia y marcando las rutas a seguir para su gobierno, todo ello con la mayor firmeza y alcance posibles.

Donald Trump al asumir la presidencia de Estados Unidos el 20 de enero de 2017. (AP)

El demócrata Woodrow Wilson, por ejemplo, que asumió la presidencia en 1913, al inicio de su mandato comenzó la práctica de dar conferencias de prensa dos veces a la semana, restableció el discurso del Estado de la Unión dicho en persona por el presidente (lo que no sucedía desde 1801) y presentó en sus primeros meses legislación para restablecer el impuesto al ingreso que logró pronta aprobación en la Cámara de Representantes (aunque el Senado se demoró varios meses más).

Pero fue en realidad otro demócrata, Franklin Roosevelt, quien acuñó en 1933, en un mensaje dado por radio, el término de los ‘100 días’ aunque, curiosamente, no se refería al plazo inicial de su presidencia sino a la sesión legislativa, de 100 días, que el Congreso comenzó  pocos días después de que él comenzó su periodo de gobierno.

Estados Unidos se encontraba entonces sumido en la Gran Depresión, con millones de personas en la pobreza y la desesperanza, y por ello se requerían grandes transformaciones, que se realizaron desde una posición progresista y con el gobierno como un actor clave para el bienestar social. Fue el inicio de un cambio sustantivo pues, anteriormente, el gobierno federal intervenía de modo mínimo en cuestiones sociales y económicas.

Roosevelt contó con mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso y eso le permitió aprobar, en sus primeros 100 días varias leyes clave: la de Emergencia Bancaria, que sacó al país del patrón oro y creó reservas para estabilizar el sistema bancario; una ley que recortó salarios de empleados públicos y pensiones de veteranos (lo que generó malestar) y buscó balancear el déficit público; y leyes que establecieron medidas de apoyo social y ofrecieron puestos de trabajo para encarar la pobreza y el desempleo y que concedieron subsidios a agricultores para que lograran sobrevivir la crisis económica. Además, se emitió legislación para regular la bolsa de valores (y prevenir un desplome como el de 1929) y para proteger los depósitos bancarios y reducir la especulación. Finalmente, la Ley Nacional de Recuperación Industrial (conocida como NIRA) se propuso estabilizar los precios, mantener el poder adquisitivo de los salarios, dio a los sindicatos la facultad de negociar colectivamente y creó un gran programa de obras públicas.

Franklin Roosevelt y su esposa Eleonore,, el día en que comenzó su mandato en 1933. (Wikimedia Commons)

Roosevelt logró aprobar 78 leyes durante sus primeros 100 días en 1933, un récord al que hay que añadir 99 órdenes ejecutivas. En comparación, Harry Truman logró la aprobación de 55 leyes en 1949 (su primer periodo para el que fue electo), Dwight Eisenhower 22 en 1953, John F. Kennedy 26 en 1961, Jimmy Carter 22 en 1977, Bill Clinton 24 en 1993 y George Bush padre 18 en 1989, de acuerdo a FiveThirtyEight.

En cambio, Richard Nixon y Ronald Reagan lograron la aprobación de 9 leyes en sus primeros 100 días (en 1969 y 1981, respectivamente), George Bush hijo 7 en 2001 y Barack Obama 11 en 2009.

Según el sitio web de la Casa Blanca, en lo que va del gobierno Trump ha promulgado 11 leyes y varias resoluciones legislativas. Más allá de lo relacionado al Congreso, ha emitido diversas órdenes ejecutivas y resoluciones. No le ha faltado actividad aunque, en comparación a los logros legislativos de otros mandatarios, Trump no ha aún conseguido reformas legales a la misma escala.

Lograr el nombramiento del juez conservador Neil Gorsuch para ocupar la vacante en la Corte Suprema sería el mayor éxito a la fecha de Trump, quien en paralelo falló, por no tener suficiente apoyo de su partido, en su mayor apuesta legislativa: la aprobación de una reforma para sustituir a la Ley de Cuidado de Salud (Obamacare. Ese ha sido probablemente su mayor fracaso en lo que va de su gobierno en materia legislativa.

En comparación, por ejemplo, Kennedy avaló en 1961 durante sus primeros 100 días la fallida invasión de Cuba (conocida como la invasión de Bahía de Cochinos), lo que le causó un severo golpe a su imagen y deterioró notablemente la situación entre Washington y La Habana, lo que luego conduciría, junto a otros factores, a la ruda Crisis de los Misiles en 1962.

Ronald Reagan y su esposa Nancy, en 1981, cuando comenzó su periodo presidencial, (Wikimedia Commons)

Reagan se benefició, al mismo tiempo de tomar posesión, de un suceso destacado: la liberación de 52 rehenes estadounidenses que el régimen de Irán había mantenido prisioneros durante 444 días. Con todo,  el trabajo duro para lograrlo, en realidad, lo hizo su antecesor Carter.  Pocas semanas después, a 69 días de haber asumido el poder, Reagan sufrió un intento de asesinato. El presidente sobrevivió y la simpatía que recibió durante esa crisis elevó sustantivamente su popularidad.

En sus primeros 100 días, por su parte, Clinton revirtió en 1993 restricciones de gobiernos previos a programas de planificación familiar e impulsó que el aborto, en las condiciones en que es legal, debía ser permitido y realizado de forma segura. Aunque eso fue polémico, el índice de abortos en Estados Unidos se redujo durante el gobierno de Clinton, y la tendencia a la baja (que comenzó en realidad desde mediados de los 80) ha continuado desde entonces. Y a poco de tomar posesión firmó una ley que obligó a las grandes empresas a conceder licencia no pagada a sus empleados en caso de embarazo o una enfermedad seria. Antes, una ausencia de esa clase podía conducir al despido del trabajador.

Finalmente, en 2009 Obama en sus primeros 100 días logró la aprobación de la Ley de Recuperación y Reinversión, que concedió enormes estímulos gubernamentales para salir de la severa recesión económica de entonces, expandió el programa de salud para niños CHIP-S, ordenó el fin de la tortura en interrogatorios relacionados con casos de terrorismo y el cierre de la prisión de Guantánamo (lo que a la postre no sucedió) y promulgó una ley para impulsar la igualdad salarial y propiciar una paga igual por el mismo trabajo sin que en ello importe el género, la raza o la edad (ámbito en el que se han dado avances pero aún queda camino por recorrer).

Barack Obama y su esposa Michelle, al inicio de su mandato en 2009. (AP)

Trump, además de lo dicho, puede sumar a sus acciones notorias en sus primeros 100 días el ataque militar contra Siria, en represalia por el ataque químico del régimen de ese país contra su propia población civil, y el recorte o anulación de diversas regulaciones dictadas por el gobierno anterior. Pero su fallo en la reforma de salud, la caída por sus vínculos con Rusia de su asesor de seguridad nacional y el bloqueo a sus órdenes ejecutivas en materia de inmigración –más las continuas polémicas y dislates dentro de su equipo cercano– han empañado su gestión.

Sea como sea, aún es pronto para valorar cuál será el impacto futuro de los primeros 100 días de Trump y, en todo caso, en la valoración de su presidencia, como la de todo presidente, lo sucedido en los primeros meses de su mandato se reforzará o diluirá con los logros y fallos en los próximos meses y años, al menos de aquí a las elecciones legislativas intermedias.

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