Trump cambia de estrategia y busca evitar las certificaciones de los resultados

Rafael Mathus Ruiz
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Fuente: LA NACION
Fuente: LA NACION

WASHINGTON.- Sin éxito en los tribunales, los abogados y la campaña de Donald Trump comenzaron a realizar un giro en su ofensiva para dar vuelta el resultado de la elección presidencial en la que triunfó Joe Biden: tratar de impedir o demorar la certificación de los resultados en un puñado de estados con la esperanza de que sean las legislaturas bajo control republicano las que designen a los electores del colegio que designará al próximo presidente.

En Michigan, donde Biden se impuso por más de 150.000 votos, dos republicanos trataron de frenar la certificación de los comicios del condado de Wayne, donde está Detroit -que favoreció ampliamente a Biden-, al votar en contra en una reunión de la junta electoral, un mero trámite que, ahora, encendió alarmas y copó titulares en los diarios como una movida inédita en contra de la democracia.

La campaña de Trump había presentado una demanda en Michigan para impedir la certificación, pero Rudy Giuliani, abogado de Trump, anunció hoy en un comunicado de prensa que esa demanda fue desestimada porque habían logrado su objetivo, aunque al final los resultados del condado de Wayne sí fueron certificados: los dos republicanos que votaron en contra aceptaron votar a favor a cambio de que se realizara una auditoría de la elección. La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer -que calificó la movida republicana de "alucinante"-, dijo que espera que los resultados del estado sean eventualmente avalados.

A tono con esa estrategia, Trump, que desde hace casi dos semanas permanece en la Casa Blanca sin agenda oficial y sin responder preguntas de la prensa, convocó a Washington a los jefes republicanos de ambas cámaras de la legislatura de Michigan. Su campaña ha puesto en la mira las certificaciones en Filadelfia, Milwaukee, Atlanta o Phoenix, todas ciudades donde Biden ganó por un amplio margen, y que le permitieron compensar la fortaleza de Trump en las zonas rurales en los estados pendulares que decidieron la elección.

"Aguanten, voy en camino", dijo Biden,hoy, cuando le preguntaron por el giro en la estrategia trumpista en una conferencia de prensa en Wilmington. "Lo que el presidente está haciendo ahora va a ser otro incidente en el que quedará para la historia como uno de los presidentes más irresponsable de la historia", completó.

Biden agregó que la movida trumpista enviaba un "terrible mensaje" al resto del mundo.

En Washington, el equipo legal de Trump, encabezado por Giuliani, brindó una conferencia de prensa para brindar detalles sobre la ofensiva contra los resultados en Arizona, Nevada, Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Georgia, los seis estados que le dieron a Biden las llaves de la Casa Blanca. Giuliani reiteró denuncias de "fraude masivo" en ciudades demócratas, y criticó a la prensa por afirmar que la campaña de Trump no había presentado evidencias, al indicar que tenían miles de declaraciones de testigos. "No se las puedo mostrar porque esa gente no quiere ser acosada", afirmó.

Esa conferencia de prensa ofreció un momento surrealista en el cual una de las abogadas de Trump, Sidney Powell, desplegó una supuesta teoría conspirativa para interferir en la elección presidencial y dar vuelta el resultado a favor de Biden en la cual reunió a Venezuela, Cuba, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, la Fundación Clinton, George Soros y la empresa Smartmatic, que estuvo involucrada en el escrutinio de la última elección presidencial en la Argentina. "Con lo que realmente estamos lidiado acá y descubriendo más cada día es la influencia masiva del dinero comunista a través de Venezuela, Cuba y probablemente China en la interferencia con nuestra elección en Estados Unidos", afirmó Powell, citando una declaración. "Sabemos que la tecnología fue exportada para afectar una elección en la Argentina", cerró.

Smartmatic solo proporcionó tecnología y software al condado de Los Ángeles en las elecciones de este año, según indicó la compañía a la agencia AP. Su tecnología no se utilizó en ninguno de los estados pendulares que decidió la elección. Giuliani dijo que Smartmatic es dueña de Dominion, cuyos equipos fueron utilizados en la votación en más de 30 estados, pero eso es falso.

"Esa conferencia de prensa fue la hora y 45 minutos de televisión más peligrosa en la historia de Estados Unidos. Y posiblemente la más loca", dijo en Twitter Chris Krebs, el exjefe de ciberseguridad del Departamento de Seguridad Interior, al que Trump echó esta semana porque dijo que la elección fue la más segura de la historia.