Trump bloqueó el petro, la criptomoneda con la que Maduro quería esquivar las sanciones

LA NACION

WASHINGTON.- Donald Trump elevó la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela al prohibir cualquier transacción de Estados Unidos con la criptomoneda chavista, el Petro, en un nuevo cerco que busca desactivar la última movida financiera de Caracas para intentar eludir el golpe de la seguidilla de sanciones impuestas desde Washington.

Trump firmó ayer, en el Salón Oval, acompañado por su vicepresidente, Mike Pence, un decreto que le encomienda al Departamento del Tesoro prohibir todas las transacciones de personas o entidades de Estados Unidos o en el país con "cualquier moneda digital" emitida por o en nombre del gobierno de Venezuela.

La innovadora sanción fue una reacción a otra innovación: la decisión de Maduro de lanzar, en febrero último, el petro, una criptomoneda respaldada con las reservas de petróleo de la nación caribeña, que buscó darle a su gobierno una última línea financiera en medio de la durísima crisis económica, social y humanitaria que atraviesa el país, y el azote que le impusieron a su gobierno y a sus funcionarios las sanciones que ha impuesto Trump.

El avance de la Casa Blanca es, además, el primer paso para acotar el uso geopolítico de las criptomonedas. Para los gobiernos de Venezuela o Rusia, asfixiados con sanciones financieras, el pujante mercado global del dinero digital -donde Bitcoin se ha posicionado como el principal jugador, aunque distar de ser el único- había llamado la atención ya que podía llegar a otorgarles un carril de escape al corralito impuesto por Washington, al proveer acceso al incipiente mundo del financiamiento virtual.

El Tesoro también impuso sanciones financieras contra cuatro funcionarios y exfuncionarios chavistas: Américo Alex Mata García, acusado de pedir US$ 50 millones de la constructora Odebrecht; William Antonio Contreras, responsable de la política de control de precios; Nelson Reinaldo Lepaje Salazar, jefe del Tesoro, y Carlos Alberto Rotondaro Cova.

"El Presidente Maduro ha diezmado la economía venezolana y ha provocado una crisis humanitaria", dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien participó de una reunión de ministros del G-20 en Buenos Aires. "En lugar de corregir el rumbo para evitar más catástrofes, el régimen de Maduro intenta eludir las sanciones a través de la moneda digital Petro", agregó.

La sanción de Trump contra el "Petro" es la última medida para cortar el acceso del chavismo al financiamiento, una estrategia que apunta a imprimir suficiente presión sobre Caracas para forzar un retorno a la democracia a través de elecciones libres, abiertas y monitoreadas.

Trump había impuesto sanciones a mediados del año último al gobierno de Maduro, restringiendo su acceso al capital y a los fondos frescos de Wall Street, en lo que fue visto como una de las escaladas más significativas contra Maduro. Las sanciones de Trump le prohibió a instituciones financieras hacer negocios con deuda nueva del gobierno venezolano, incluidos títulos de la petrolera estatal, Pdvsa.

La Casa Blanca, por el momento, ha optado por no ir más allá y mantiene en reserva las sanciones más duras a las exportaciones de petróleo -respaldadas por el Presidente, Mauricio Macri-, una medida que, en la visión de muchos en Washington, agravaría la crisis humanitaria que azota a los venezolanos, y ha provocado un éxodo masivo a Colombia y, en menor medida, a Brasil.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, había dicho a principios de este año que su prioridad número uno respecto de las criptomonedas era que impedir que fueran utilizadas para "actividades ilícitas". Uno de los juicios penales de mayor perfil de los últimos años involucró a Bitcoin, utilizada como método de pago en "Silk Road", un sitio similar donde se vendieron millones de dólares en drogas, similar a Amazon o Ebay, que operaba en Tor, una red especial que permite ocultar la identidad de los usuarios.

Las sanciones de Estados Unidos han sido la principal herramienta de presión contra el régimen de Maduro. América latina, dividida, no ha podido mostrar una voz unificada en la Organización de Estados Americanos (OEA) contra Maduro. El Grupo de Lima, que reúne a más de una docena de países de la región que buscan un cambio político en Venezuela, busca aún terminar de construir ese consenso.

Pence brindará un discurso esta semana ante el Consejo Permanente de la OEA en el que condenará, otra vez, al régimen de Maduro y llamará a los miembros del organismo a "aumentar la presión" sobre los restos del chavismo. Pence volverá a pedir la liberación de todos los presos políticos, elecciones "libres y justas" y la restauración de las instituciones democráticas.