Trucos infalibles para salir guapo en una videollamada (y no pasar malos ratos)

·4  min de lectura
Morning meeting with colleagues remotely. African-American businessman using laptop computer for video connect with partners, coworkers. A black guy in turtleneck talking online, has video call
Un empleado asistiendo a una reunión por video conferencia.

¿Eres de los que no se ve bien en ninguna foto o vídeo? No te preocupes: no estás solo. La cámara transforma el rostro de las personas hasta límites insospechados, y quienes tienen la autoestima un poco al límite, se verán mal con toda seguridad. Sin embargo, hay una serie de trucos para evitar el desastre en una videollamada, y te los contamos a continuación.

Parece mentira, pero una cámara enfocando de abajo arriba puede resaltar una papada que, en realidad, no tienes, mientras que una pobre iluminación puede sugerir a tu interlocutor que estás al borde de la ictericia o con una hepatitis fuera de control. Para evitar estos extremos, existen una serie de detalles que se deben cuidar siempre antes de sentarse ante la cámara.

Cuida bien esa iluminación

Luz y más, luz. Los fotógrafos lo saben: la iluminación puede ser la llave que dé paso a una buena foto, o, por el contrario, a otra para desechar. En el caso de las videollamadas —tan populares ahora como consecuencia de la expansión del teletrabajo—, sucede lo mismo.

Los expertos recomiendan una buena iluminación, y si puede ser natural, mucho mejor: correr las cortinas y levantar las persianas mejorarán la calidad de tu imagen, pero ojo, siempre y cuando esta luz te dé en el rostro. Los que hayan asistido a muchos ‘zooms’ y ‘meets’, seguro que recuerdan a este participante que se pone con la venta a contraluz y del que solo se ve la silueta...

¿Usas gafas? Cuidado con el brillo de la pantalla

Otro detalle que no todo el mundo cuida en una videoconferencia tiene que ver con las gafas: si las utilizas, debes recordar, mantener controlado el vídeo de la pantalla del ordenador o tablet, sobre todo si la iluminación es pobre. ¿Por qué motivo? Porque de otra manera, es muy posible que los asistentes se vean reflejados en los cristales de tus lentes. Algo un tanto creepy.

La cámara, siempre a la altura de tus ojos

Antes te hemos mencionado las elevadas posibilidades de “lucir” una papada que, en realidad, no tienes, en plena conferencia. ¿A qué se debe? Se trata de un efecto óptico derivado de colocar la cámara por debajo de la línea visual de tus ojos. Y sí, si utilizas un portátil, es inevitable que esto suceda.

¿Cómo evitarlo? Basta con elevar el portátil con una base de libros o algo que tengas por casa, hasta lograr que la webcam se encuentre, más o menos, a la altura de tus ojos. Este simple detalle hará no solo que tu aspecto sea más natural, sino que se eviten defectos estéticos que en la vida real, no tienes.

Avisa al resto y busca un lugar tranquilo y con buena señal del WiFi

¿Cuántas veces un perro, la Thermomix, el cartero o un niño llorando han puesto en apuros a algún participante de una videollamada? Trabajando desde casa resulta comprensible que algo no laboral nos interrumpa, pero para evitar malos ratos, lo mejor es adelantarse y evitar que se produzcan.

Lo mejor es avisar a todo el mundo en casa que estarás en una videoconferencia y que no se te interrumpa, y buscar un lugar aislado en casa. Es muy recomendable asegurarse que el ancho de banda es suficiente y que no haya cinco personas jugando a Fortnite en el preciso momento de la llamada.

Muéstrate natural y relajado y... usa auriculares

Insistimos mucho en asegurar el entorno antes de una videollamada y lo hacemos por un motivo: si algo sale mal, el mal trago que vas a pasar va a mostrar tu peor lado, el del caso y el descontrol. Por eso es importante estar relajado para mostrarse de esta manera: si has hecho todo lo posible por controlar los elementos externos, las posibilidades de que la experiencia sea positiva se disparan.

En este sentido, es muy recomendable el uso de auriculares, y si estos incluyen cancelación de ruido, mucho mejor. Los auriculares, al tener el micrófono mucho más cerca de tu boca que el propio del ordenador, proporcionaran un sonido más claro a tus interlocutores; por otro lado, permitirán que tú escuches mejor a los participantes, con lo que no será necesario ni gritar ni hacer esfuerzos para escuchar y ser oído.

¡Ah! No olvides pasar un trapo por la webcam antes de dar inicio a la conferencia y probar el vídeo antes de unirse a ella...

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VIDEO

Qué son los algoritmos y para qué los usas a diario