Tristeza en Lincoln: clima de luto en la ciudad de los pilotos

LA NACION

LINCOLN.- No parece el Día del Niño en este pueblo. No hay grandes festejos, ni muñecos, ni castillos inflables. Se respira una sensación de espera. De alerta. Aunque ya se haya localizado la avioneta desaparecida hace poco menos de un mes, aquí prefieren no perder la esperanza de hallar con vida a los tripulantes Matías Ronzano y Emanuel Vega, vecinos de Lincoln. "Todavía no encontraron a los chicos", repiten como en loop, para darse fuerza.

Anteanoche, cuando los medios, las redes sociales y el "boca a boca" habían hecho su efecto, el intendente Salvador Serenal decidió suspender todas las actividades programadas para el Día del Niño. No sólo el gran festejo en el parque San Martín, sino también todos los de las once localidades que componen el partido.

"Lo hicimos para acompañar y estar al lado de las familias, principalmente de Matías Ronzano y del copiloto, que habitan en Lincoln", dice el intendente a LA NACION. "Estar de festejo es faltar el respeto a la familia que está pasando por un grave dolor, más allá de que todavía no encontraron a las personas y que ojalá las encuentren con vida. Lincoln está muy conmocionado, no es oportuno estar de fiesta", agrega.

Lincoln se movilizó por este hecho como no lo hacía hace tiempo. Hubo misas, hubo marchas. Cada domingo durante este mes se convocaron en la plaza principal entre 300 y 500 personas para exigir que aparecieran la avioneta, sus pilotos y el pasajero. Otros casos resonantes ocurrieron aquí cinco y diez años atrás, pero ninguno unió al pueblo como éste.

Farmacias, jugueterías, librerías, pizzerías, negocios de ropa, ópticas. En la mayoría de los locales del pueblo está pegado el mismo cartel. A veces, más chico y en blanco y negro; otras, grande con un fondo de cartulina de color. Pero siempre los mismos tres retratos y la leyenda: "Nada nos detiene, vamos a encontrarlos".

Es un domingo atípico. La gente igual se acerca al parque a estacionar el auto y tomar mate o hacer asados, los chicos juegan a la pelota, remontan barriletes y andan a caballo. Pero no hay ánimo.

En el aeroclub Lincoln también suspendieron las actividades. Todos los domingos se realizan vuelos de bautismo, pero esta vez no se hacen. Gabriel Lobeto, presidente del aeroclub, decidió que ahí tampoco debía haber fiesta.

Apenas se inició la investigación, se armó un grupo de WhatsApp que llevaba el nombre de "Búsqueda del avión". Lo integraban pilotos o dueños de aviones que se dedicaban a la fumigación y se ofrecían para volar. Ahora, los mensajes son de despedida. Algunos despotrican contra la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), otros simplemente ofrecen sus condolencias a los familiares. Y también algunos dicen que no hay que dar condolencias hasta que no aparezcan los chicos. De a uno, los carteles de "salió" del grupo se van multiplicando.

Diego Falcinelli cubrió el tema desde el primer día para el diario local La Posta. Escribió también otras notas, pero cada vez que terminaba con las demás entraba en el muro de Facebook de familiares y de medios de Bragado. Si no encontraba nada, entonces anotaba en Google: "Avioneta perdida" y cliqueaba en últimas 24 horas. Ya era rutina. Anteayer a la tarde algo se rompió. La habían encontrado. Le escribió al primo de Matías Ronzano y él se lo confirmó: "Terminó todo. El peor final".

Diego habla de esa rutina, de todo lo que pasó este mes, de Matías y parece a punto de llorar. No puede decir la palabra "cuerpos". No es el único. Ante la pregunta sobre el hallazgo de la avioneta, la gente baja la cabeza y el volumen de la voz. La tristeza es indisimulable.

Los amigos de Emanuel Vega del club Rivadavia, donde él hacía el curso de guardavidas, tampoco tuvieron actividades. No quieren hablar, están entre tristes y confundidos. No pierden la ilusión. Quieren saber qué pasó, pero ruegan no escuchar la peor noticia. "Ayer [por el sábado] sólo encontraron el avión", se esperanzan.

Entre los debates que se dieron en el pueblo estuvo el de no votar en las PASO. Después se decidió que había que hacerlo por ellos, por que aparecieran. No hubo consenso, pero según los periodistas locales mucha gente tuvo su voto impugnado o anulado porque colocaron en el sobre foto de los chicos o cintas negras junto con las boletas de los partidos.

Este domingo no hay marcha. Después de un mes de movilizaciones, misas y carteles pegados por todo el pueblo, no se hace nada.