El Tribunal Especial para Kosovo pone a Pristina ante el espejo

Agencia EFE
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La Haya, 8 nov (EFE).- El dimisionario presidente kosovar Hashim Thaci comparece este lunes ante el Tribunal Especial para Kosovo (TEK), una corte que ha trabajado cuatro años en la sombra hasta hacer públicas las primeras imputaciones contra exmiembros del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK, en albanés).

Thaci, antiguo líder de esta guerrilla albanokosovar que se enfrentó a Serbia a finales de la década de 1990, dimitió el viernes pasado después de que el TEK, con sede en La Haya, admitiera la acusación contra él por crímenes de guerra y de lesa humanidad presentada por la fiscalía en junio.

Este Tribunal Especial para Kosovo, establecido en 2016, tiene sus raíces en un informe del Consejo de Europa de 2011 que documenta supuestos maltratos sufridos por prisioneros del UCK. Los abusos se habrían producido en centros de detención de la guerrilla albanokosovar, que habría traficado posteriormente con los órganos de las víctimas en el mercado negro.

La guerra de Kosovo culminó en 1999 y el propio Thaci leyó la declaración unilateral de independencia en febrero de 2008, la cual es apoyada por Estados Unidos y una buena parte de los miembros de la Unión Europea, pero cuenta con la oposición de países como España, Serbia, Rusia o Grecia.

Los intentos de normalización de las relaciones entre Kosovo y Serbia se han topado siempre con el obstáculo de que miembros relevantes del UCK, considerados héroes de guerra en Pristina, apenas han sido investigados por supuestos crímenes cometidos durante el conflicto armado.

El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), que cerró sus puertas en 2017, sí condenó a cadena perpetua a los líderes serbobosnios Radovan Karadzic y Ratko Mladic.

"Sabemos que las fuerzas serbias atacaron a civiles kosovares, pero eso no significa que sea imposible que fuerzas albano-kosovares cometieran crímenes de guerra", pues "uno puede cometer crímenes de guerra también en una guerra defensiva", explicó a Efe la profesora de la Universidad de Utrecht Iva Vukusic.

INVESTIGACIONES SIN ÉXITO

Los intentos de investigar los delitos del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) en el TPIY tuvieron poco éxito. Un ejemplo fue el caso de Ramush Haradinaj, un exjefe guerrillero que fue absuelto por falta de pruebas.

Algunos de los testigos que iban a presentar testimonio contra él murieron en extrañas circunstancias. La exfiscal del TPIY Carla del Ponte dijo en el libro "Señora Fiscal", publicado en 2009, que "varios testigos estaban tan asustados e intimidados que incluso temían hablar sobre la presencia del UCK en algunas áreas" de Kosovo.

La presión de actores como la Unión Europea forzaron al Parlamento de Kosovo, que se resistió en un primer momento, a aceptar el establecimiento del Tribunal Especial para Kosovo (TEK) en agosto de 2015.

De hecho, es la UE quien lleva el mayor peso de su financiación, aunque Canadá, Noruega, Suiza, Turquía y Estados Unidos también hacen contribuciones.

La corte está integrada en el sistema judicial kosovar, pero tiene jueces internacionales y está localizada en la ciudad neerlandesa de La Haya con el objetivo de dar más garantías a los testigos de la Fiscalía, temerosos de las eventuales represalias que sufrirían en Kosovo.

El trabajo del TEK en sus primeros cuatro años de vida ha sido de puertas para adentro, pues no se emitió ninguna orden de arresto hasta el pasado junio.

Para Vukusic, "la Fiscalía ha estado trabajando en silencio a propósito" porque "es una gran tarea tratar de proteger a testigos que anteriormente sintieron que estaban en peligro".

"Sabemos que varios individuos vinieron de Kosovo a prestar declaración y se les ha pedido ser entrevistados por investigadores, así que ha habido mucha actividad que ahora está culminando en una acusación y en un futuro juicio", añadió la profesora.

Las tensiones entre el TEK y los simpatizantes del UCK volvieron a ser tangibles recientemente. El pasado septiembre, la asociación de veteranos del grupo guerrillero puso a disposición de los medios locales documentos confidenciales relacionados con el trabajo de la Fiscalía.

La policía de EULEX, la misión europea en Kosovo, hizo días después una redada en las oficinas de la asociación de veteranos y detuvo a dos de sus líderes, que han sido trasladados a La Haya.

LA DIMISIÓN DE THACI

La imputación de Thaci le llevó el pasado viernes a anunciar su dimisión como presidente de Kosovo para, según dijo, no personarse ante el tribunal como presidente y "proteger la integridad del Estado".

Está acusado de cuatro crímenes de guerra y seis de lesa humanidad, entre ellos tortura, detención arbitraria, desaparición forzada y el asesinato de unas cien personas entre 1998 y 2000.

A la comparecencia de Thaci del próximo lunes ante un juez de instrucción le seguirán las de otros tres líderes políticos: Kadri Veseli, expresidente del Parlamento; Rexhep Selimi, jefe del grupo parlamentario del partido de oposición Vetevendosje; y Jakup Krasniqi, presidente del consejo nacional del partido Iniciativa Socialdemócrata.

Según el pliego de acusación, los cuatro formaron una "empresa criminal conjunta" y "llevaron a cabo un ataque generalizado o sistemático contra la población civil" cuyas víctimas fueron serbios, romaníes, ashkalíes y católicos, así como civiles que colaboraron con las autoridades serbias o que no se unieron ni apoyaron al UCK.

Thaci ha defendido en todo momento que es inocente y el lunes tendrá la posibilidad de declararse culpable o no culpable. Si decide permanecer en silencio, un juez de instrucción le dará 30 días para tomar una decisión.

(c) Agencia EFE