Los misterios del lujoso tren a prueba de balas de Kim Jong Un

El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, desciende de su tren en Rusia. (Alexander Safronov/Press Office of the Primorye Territory Administration via AP)

El tren del líder norcoreano Kim Jong Un es sumamente pesado porque esta hecho de un material que lo hace a prueba de balas, por eso solo puede alcanzar una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. Son 21 vagones pintados de verde oscuro con lineas amarillas horizontales y sus ventanas tintadas para que no se pueda ver su interior.

Los 21 vagones vienen equipados con salas de conferencias totalmente blancas, comedores, dormitorios, cortinas de color marfil y algunos están adornados con sillas de cuero de color rosa, según se ha podido ver en las fotos oficiales que publican los medios oficiales norcoreanos o los chinos cuando reciben la visita de Kim.

Imagen exterior del tren de Kim Jong Un a su paso por una ciudad de Rusia. (AP Photo/Alexander Khitrov)

Esas imágenes muestran que en su interior hay computadoras Apple, televisores de pantalla plana, teléfonos satelitales y comunicaciones de última tecnología para que Kim pueda estar al tanto de lo que ocurre en su país y emita sus ordenes durante viajes al interior del país o a sitios distantes como China, Vietnam o Rusia.

En uno de los vagones lleva su Mercedes Benz Maybach S600 Pullman Guard, según informó el periódico Joong Ang Ilbo de Corea del Sur.

Un informe de seguridad de Corea del Sur publicado hace más de una década detalló que Kim tiene a su disposición al menos 90 vagones de alta seguridad y se han construido por lo menos 20 estaciones dentro de Corea del Norte para uso exclusivo del líder norcoreano.

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Una de las pocas fotos que existen del interior del lujoso y a la vez misterioso tren a prueba de balas de Kim Jong Un. Foto: KCNA.

Siempre que viaja va acompañado de otros dos trenes similares, uno adelante para hacer el reconocimiento de seguridad del área y si las vías del tren son seguras, y otro en la retaguardia como medida de seguridad en caso de ser atacados. Unos 100 agentes de seguridad son enviados con anticipación a las estaciones y se encargan de barrer el área en busca de explosivos u otros artefactos antes de que Kim se acerque al lugar.

Además, cortan la electricidad a las otras líneas de ferrocarril para impedir que los otros trenes se movilicen y puedan ocasionar problemas de seguridad.

Cuando Kim viaja dentro del país a bordo de su tren privado, aviones y helicópteros de la fuerza aérea brindan apoyo de seguridad y transportan a otro personal o equipo necesario a aeropuertos cercanos.

Las agencias de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos han seguido los viajes del tren por satélite, aviones de reconocimiento y otros equipos de vigilancia, y también se han valido de los testimonios de desertores norcoreanos.

Imagen del Mercedes Benz Maybach S600 Pullman Guard de Kim Jong Un, que es siempre transportado en uno de los vagones de su tren cuando viaja, según informó el periódico Joong Ang Ilbo de Corea del Sur. (AP Photo/Ng Han Guan)

Una pasión familiar

El padre y abuelo de Kim al parecer tenían miedo de volar. Algunos medios de comunicación de Corea del Sur han especulado que el miedo se desencadenó cuando los dos presenciaron en 1982 la explosión de su avión durante un vuelo de prueba.

El abuelo de Kim y líder fundador en 1948 de la República Popular Democrática de Corea, comúnmente conocida como Corea del Norte, Kim Il Sung, instauró el tren como forma de viaje durante su gobierno y realizó múltiples viajes locales e internacionales hasta el día de su muerte en 1994.

Sus viajes en tren incluyeron Vietnam en 1958 y Europa del Este en 1984, a través de la entonces Unión Soviética.

El funcionario ruso Konstantin Pulikovsky tuvo la oportunidad de pasar 24 días a bordo del tren en un viaje que Kim Jong Il, hijo del fundador de Corea del Norte y padre del actual gobernante, hizo en el verano de 2001 a través de Rusia para visitar Moscú.

Kim Jong Il mira desde la ventana de su tren a prueba de balas durante su viaje para visitar al presidente ruso, Vladimir Putin, en 2002. Foto Getty Images

En su libro “Expreso de Oriente: A través de Rusia con Kim Jong Il”, el diplomático y militar adscrito al Lejano Oriente de Rusia publicó sus memorias del viaje y causó bastante revuelo y una protesta diplomática de Pyongyang a Moscú por la franqueza en que narró las fastuosas cenas y bebidas que disfrutó en el tren al lado del entonces “amado líder” de Corea del Norte, que para entonces acababa de salir de una de las peores hambrunas en la corta historia del país.

En ese entonces, murieron de hambre casi dos millones de personas y organismos de derechos humanos aseguran que el gobierno de Kim Jong Il desvió las ayudas internacionales de alimentos hacia el Ejército de 1,1 millones de miembros y a las familias de los miembros del Partido de los Trabajadores, el cual gobierna al país desde su fundación.

En el tren, regalo del líder soviético Joseph Stalin, pudieron disfrutar ininterrumpidamente de langostas frescas y vinos de los viñedos de Burdeos y Beaujolais traídos desde París, servidos por bellas mujeres norcoreanas, describió Pulikovsky.

“Kim Jong Il era todo un gourmet”, escribió el funcionario ruso en su libro, y agregó que al interior del tren “era posible pedir cualquier plato de comida rusa, china, coreana, japonesa y francesa”.

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