Tras una semana histórica, el "Brexit" adopta un tono más cálido

Por Alastair Macdonald
La semana en la que Reino Unido solicitó el divorcio con la Unión Europea ha traído cierto alivio en Londres y Bruselas por haber salvado los muebles, pero los negociadores temen berrinches e incluso rupturas una vez se inicien las negociaciones. En la imagen, una bandera de la UE frente al Big Ben de Londres, el 28 de marzo de 2017. REUTERS/Stefan Wermuth

Por Alastair Macdonald

BRUSELAS (Reuters) - La semana en que Reino Unido solicitó el divorcio con la Unión Europea ha traído cierto alivio en Londres y Bruselas por haber sucedido sin sobresaltos, aunque los negociadores temen que haya problemas e incluso rupturas una vez que se inicien las negociaciones.

El negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier, prevé que empiecen a comienzos de junio, pero primero los otros 27 estados miembros del bloque deben dar su mandato en una cumbre el 29 de abril y en una reunión ministerial el 22 de mayo.

No obstante, las negociaciones sobre las negociaciones -quién hablará con quién, cuándo, sobre qué e incluso en qué idioma- pueden comenzar semanas antes y podrían ser igual de tensas.

Hace dos semanas el francés dejó entrever un destello de dureza al ofrecer a los británicos una visión de corte de suministros y colas de camiones en la ciudad portuaria de Dover si insisten en sus demandas.

Esta semana fue más gentil. Las posturas iniciales de la primera ministra británica, Theresa May, y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, de cara a dos años de negociaciones dejaron a ambas partes alabando su tono "constructivo".

Sin embargo, ambos advirtieron de que el acuerdo no era ninguna certeza y que Reino Unido todavía podría salir de la Unión Europea y enfrentar complejidades legales.

Mientras se acercaba el fatídico día para que May invocara el Artículo 50 del tratado de la Unión Europea y una salida sin precedentes que Bruselas quiere asegurarse que es un caso aislado, los responsables de ambas partes parecían en privado cada vez más preocupados de que el proceso funcione.

(Reporte adicional de Gabriela Baczynska. Traducido por la Redacción de Madrid. Editado por Patricio Abusleme vía Mesa Santiago)