Tragedia en la ruta 2. Confirmaron que el chofer no estaba bajo los efectos del alcohol

Darío Palavecino

El chofer podría ser liberado mañana

DOLORES.- Alojado hace una semana en un calabozo, a la espera de una resolución judicial que mañana podría dejarlo en libertad, el chofer que conducía el ómnibus que se despistó el jueves último en la ruta 2 y provocó la muerte de dos chicas tuvo en las últimas horas una novedad a favor en la causa que se le sigue por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas: los peritajes confirmaron que al momento del accidente no estaba bajo efectos de alcohol ni de otra sustancia tóxica.

Así lo confirmaron a LA NACIÓN fuentes judiciales cercanas a la investigación, las que además anticiparon que el acusado pidió ampliar su declaración indagatoria ante el fiscal de Chascomús, Jonatan Robert, trámite que se cumpliría el jueves.

Alberto Gustavo Maldonado afronta la imputación por la muerte de los dos menores y también por lesiones culposas de otros 20 pasajeros, todos menores de edad, que sufrieron heridas. Algunos con cuadros tan graves que derivaron en amputaciones.

Cuatro de esos niños permanecían internados en el Hospital Eva Perón del distrito de San Martín. Fuentes de ese establecimiento y de la cartera de Salud bonaerense confirmaron que todos ellos recibieron el alta en las últimas horas. Solo uno de ellos seguirá internado, pero en una clínica privada para afrontar el tratamiento de rehabilitación a cargo de su obra social particular.

La tragedia

La tragedia ocurrió el pasado jueves, durante la madrugada, cuando un grupo de 49 personas, entre ellos 43 alumnos de sexto gradode la Escuela N°41 de Benavídez, en el partido de Tigre, viajaban hacia San Clemente del Tuyú para vivir una experiencia de fin de curso en el complejo Mundo Marino.

Cuando transitaban en cercanías de la localidad de Lezama se produjo el despiste del ómnibus y posterior vuelco. La unidad arrastró sobre el pavimento y quedó recostada sobre la cuneta que separa ambas calzadas de la autovía.

Los propios choferes de la unidad, asistidos por otros conductores que se detuvieron al advertir la situación, ayudaron a rescatar a la mayoría de los chicos. Algunos quedaron aprisionados por sus propios compañeros y por los hierros del chasis. Dos de ellos fallecieron en el acto. Los heridos fueron derivados de manera inmediata al Hospital Municipal de Chascomús. Salvo los casos más delicados, el resto recibió el alta luego de 12 horas de seguimiento clínico y también asistencia psicológica, con la que continúan ahora en modalidad ambulatoria.

La defensa del chofer pidió ampliar la declaración indagatoria. Maldonado ya expuso ante el fiscal Robert que no se durmió, había descansado bien antes del viaje, no usó su celular mientras conducía y que lo ocurrido pudo haber sido por una falla en el ómnibus. Tras su testimonio se dispuso que continúe detenido, hasta tanto el juez de Garantías que interviene en la causa, Cristian Gasquet, resuelva su situación procesal.

Para este viernes está previsto que se realice un nuevo peritaje mecánico sobre el vehículo en el que viajaban las víctimas. En la primera inspección los peritos designados por la justicia no encontraron desperfectos que pudieran haber provocado el incidente. Y se da por descartado que otro vehículo haya influido en la fatal maniobra.

Borracho, iba a llevar a chicos a la costa

El chofer de un colectivo contratado para llevar a la costa a un contingente de alumnos de la escuela primaria N° 141, de Rafael Castillo, estaba borracho. El control de alcoholemia que le efectuaron antes de salir a la ruta dio positivo: tenía 1,39 gramos de alcohol en sangre. Sensibilizados por la reciente tragedia en Lezama, los padres de los alumnos del partido de La Matanza decidieron pedir una inspección del colectivo y el chofer que llevaría a sus hijos a San Clemente del Tuyú y Las Toninas.

Cuando el inspector de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte hizo el control de alcoholemia y dio positivo, los familiares intentaron agredir al chofer en la puerta de la escuela.

Por el tenor de los incidentes, un vecino llamó al 911 y la policía intervino para evitar que lincharan al transportista. El conductor, de 60 años, no quedó detenido, pero fue derivado a la comisaría de Rafael Castillo y el colectivo fue secuestrado.