Tragedia en Flores. Hace un mes, un menor de la misma familia casi provoca una tragedia al volante

LA NACION
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Picada y choque en General Paz y Avenida del LibertadorPicada y choque en General Paz y Avenida del Libertador, protagonizada por un adolescente familiar del hombre detenido por la Tragedia de Flores

La madrugada del domingo 22 de noviembre, la General Paz fue escenario de un episodio de inseguridad vial que solo por milagro no culminó en una tragedia. Un Volkswagen Vento y un Up! que corrían una picada y que llegaban a alta velocidad desde la autopista Intendente Cantilo, en dirección al Riachuelo, embistieron a dos vehículos a la altura de la bajada de avenida del Libertador hacia provincia.Una Renault Trafic terminó volcada y una de sus ocupantes, una mujer de 68 años, terminó internada con múltiples fracturas.

Las redes sociales tomaron rápidamente nota del violento suceso. Primero se viralizó el video que mostraba el incidente, con los autos despedidos fuera de control y la camioneta que acabó dada vuelta. Pero después apareció otra grabación tan impactante como aquella: alguien filmó a un chico que decía tener 16 años y se hacía cargo, como si se hubiera tratado de una gracia, del desastre que había causado al volante del VW Vento.

Tragedia en Flores: quien conducía el auto que mató a un nene de 5 años era el hijo del hombre que se entregó

"¡Te choqué, gato!", gritaba con voz arrastrada, como si estuviera bajo los efectos del consumo de sustancias alcohólicas o estupefacientes, mientras miraba hacia su derecha, en dirección al lugar donde el VW Up! de la picada había quedado prácticamente al borde de caer al vacío sobre Libertador, ya que después de dar varios trompos, el auto rompió el guardrail antes de detenerse. No se daba cuenta, pero en rigor no le hablaba a nadie: los ocupantes de ese vehículo, que tampoco se preocuparon por asistir a las víctimas de su imprudencia criminal, se fueron de la escena antes de que llegara la policía.

El episodio cobra hoy nueva relevancia porque aquel adolescente que, lejos de mostrar vergüenza o arrepentimiento, se ufanaba de la situación, gritaba improperios y lanzaba bravuconadas, totalmente ajeno a las consecuencias de la situación y al destino de las víctimas de su imprudencia, lleva el mismo apellido que Rubén Darío Papadopulos, el hombre que se entregó a la Policía de la Ciudad por ser el dueño del VW Golf GTI con el que un joven, presumiblemente su hijo, Ricardo Papadopulos,arrolló y mató a un nene de cinco años y dejó internada, en grave estado, a la madre.

Detención menor blureadoDetención del menor que protagonizó el choque múltiple en la General Paz y Avenida del Libertador, el 22 de noviembre pasado

El video del celular del testigo dejó en evidencia el desinterés del adolescente por la situación que él mismo había provocado. Mientras se reía, se jactaba de lo que había causado con sus "16 años"; contaba casi con orgullo que lo estaban deteniendo, mandaba "un saludo para todas las pibas"; luego miró a su derecha, nuevamente, y le dijo a una chica: "Lindas piernas, rubia".

Fuentes policiales confirmaron a LA NACION que ese joven y su hermano habían intentado fugarse y se resistieron al arresto; fruto de esa acción resultó con lesiones y recibió atención del SAME uno de los agentes que intervino en la aprehensión.

En aquella oportunidad, los voceros consultados por este diario precisaron que en el VW Up! que causó el choque iban dos personas que no pudieron ser identificadas porque se escaparon. También sufrió los efectos de la colisión un VW Gol conducido por Alberto Damián Gutiérrez, a quien acompañaban tres personas.

Junto con los hermanos Papadopulos iba Esmeralda Demetrio, que sufrió politraumatismos que derivaron en su traslado al hospital Pirovano. Aunque a la policía le dijeron que ella era quien conducía, se sospecha que quien iba al volante era, justamente, el chico que se "vanagloriaba" de lo que había provocado "con solo 16 años".

La peor parte

Las peores consecuencias las sufrieron los pasajeros de la Trafic, que era conducida por Jorge Oscar Di Liborio, de 64 años, y luego de ser embestida desde atrás hizo un medio trompo y volcó. Su esposa, Lidia Ana Di Liborio, de 63, recibió atención médica en el lugar; pero Lidia del Carmen Mendoza, de 68, sufrió graves heridas, incluidas fracturas en el rostro, y debió ser trasladada al hospital Fernández y, luego, derivada al Italiano.

Carolina, su hija, contó a LA NACION: "Mi mamá, mi papá, mis tíos y mi primo Diego, de 20 años, volvían de tomar unos mates en la zona del Aeroparque. A eso de las 20, mi tío manejaba la camioneta por la General Paz cuando desde atrás le aparecieron un Vento y un Up! que venían corriendo picadas. Embistieron la Trafic, y a mi tío le estalló la cubierta trasera y perdió el control. Se abrieron las puertas y mi mamá comenzó a golpearse con mi papá por todos lados. La camioneta volcó y quedó destruida por completo".

Según relató Carolina, tras el vuelco toda su familia quedó atrapada dentro del vehículo y ni los ocupantes del Up! ni del Vento se acercaron para ver en qué estado se encontraban quienes viajaban en la camioneta siniestrada.

"El conductor del Vento estaba drogado. Ninguno de los dos que manejaban los autos se acercó para ver como estaba mi familia, por lo menos mi mamá, que estaba fuertemente golpeada y no paraba de perder sangre".

Respecto de las edades de los conductores, Carolina afirmó que desconoce la edad del conductor del Up!, pero que el del Vento "tendría 16 años".

Con respecto al estado de salud de sus familiares, Carolina informó: "Mi mamá terminó internada en el Hospital Italiano. Está completamente llena de hematomas, tiene fracturados todos los huesos de la nariz, una fractura en el omóplato derecho y le están haciendo una resonancia porque en la tomografía le vieron una lesión dudosa en el cerebro".