Ciudad: dos secundarios anunciaron tomas y podría extenderse a más escuelas

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Alrededor de 30 escuelas siguen tomada en Capital
La toma de colegios, una preocupación del Ministerio de Educación de la ciudad - Créditos: @Fabián Marelli

En las últimas horas circuló entre las familias y alumnos de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Sofía E. Broquen de Spangenberg, conocida coloquialmente como “Lengüitas”, la posibilidad de que el lunes se realice una toma de la institución para protestar contra las autoridades del Ministerio de Educación de la ciudad. Los estudiantes se movilizan –entre varios puntos– contra la aplicación de las prácticas profesionalizantes, reclaman que se concedan viandas escolares gratuitas y denuncian la “persecución política” de su centro de estudiantes. También se sumaron alumnos de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas N°2 Mariano Acosta que hoy decidieron tomar la escuela. La medida se da luego de que se conociera la iniciativa del ministerio de que las jornadas de formación docente del próximo ciclo lectivo se realicen los sábados (son cinco al año), lo que desató el rechazo de los gremios que se movilizaron con un paro que afectó el jueves el dictado de clases.

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La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, denunció por las redes sociales que un gremio ligado al kirchnerismo motoriza las tomas. También advirtió en un comunicado que se distribuyó ayer que mientras dure la medida las familias serán responsables por los daños que pudieran ocasionar sus hijos y por cualquier evento que suceda fuera del horario escolar. Desde el centro de estudiantes del “Lengüitas” esperan que la protesta derive en una toma masiva de colegios como sucedió en 2010, cuando 23 instituciones adhirieron a una medida general que dejó por más de un mes sin clases a los alumnos de la ciudad.

La ministra denunció en Twitter que la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), el sindicato que convocó el último paro docente está impulsando tomas en escuelas. “Los sindicatos dicen que defienden la educación, pero dejan a los chicos sin clases. Otra vez como si no hubiera sido suficiente con la pandemia, sostienen y alimentan la tragedia educativa. Los que convocan al paro docente son los mismos que militaron las escuelas cerradas. No nos sorprende, son de lo más previsible. Hacen política”, expresó el miércoles pasado en la red social.

Acuña declaró que el motivo principal del paro fue para oponerse a que la capacitación docente se haga los sábados. “Una medida que adoptamos para evitar que los estudiantes pierdan más días”, sostuvo. Y aclaró que a los docentes se les pagará un extra por capacitarse durante el fin de semana. Después agregó: “Usan a la escuela y a los chicos como campo de disputa partidaria y alientan a los centros de estudiantes a tomar colegios. Lo voy a decir una y mil veces. No importa cuál sea el argumento, el derecho a la educación no se puede vulnerar”.

Desde el ministerio informaron a LA NACION que gremios kirchneristas están en contacto con centros de estudiantes de 20 escuelas secundarias públicas. De escalar el conflicto podría replicarse la toma masiva de instituciones como en 2010. Fue durante la gestión del entonces ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich.

Manual

En Lengüitas comenzó a circular en los últimos días un “Manual de toma de colegios” que explica cómo llevar adelante la medida de fuerza. Los estudiantes proyectan realizarla el lunes con el eje en cuatro reclamos principales: “Viandas, persecución política, reformas inconsultas y modelo de educación que queremos”. El protocolo sugiere que durante la toma se saquen fotos de todo el colegio y se haga un recorrido con autoridades, que no se vandalice ni se pinten grafitis y advierte que a la escuela no puede entrar nunca la policía. Por último aconseja a los alumnos que participen en la toma que nunca firmen un documento sin consultar primero con un abogado, y llama a crear una red de contactos con padres de alumnos que ejerzan esa profesión.

“Estamos llegando a fin de año y más allá de las sentadas, ‘carteleadas’, pernoctes, etc, no nos dieron importancia. Se murió una compañera y no salió en ningún lado, pero cuando Larreta o Acuña habla, para mentirnos en la cara y decir que somos su prioridad no hay medio que lo saltee. No hay medida de fuerza que le dé un parate al gobierno y la ministra, salvo la toma”, expresa un comunicado que promueve la medida.

A raíz de la posibilidad de que la toma se materialice, el Ministerio de Educación envió un comunicado a las familias en el que les advierte que serán responsables de la integridad física de los alumnos y del patrimonio de las escuelas que se pueda dañar durante la medida. “Las Pautas para la convivencia Escolar vigentes establecen la responsabilidad de las familias sobre el cuidado de sus hijos/as mientras dure la toma de la escuela y prevé, en caso de no retirarlos/as, su exclusiva responsabilidad sobre estos y por los hechos y daños que pudieran ocasionar. Una toma impide el normal dictado de clases, la realización de las actividades previstas y el ejercicio del derecho a la educación. El rol de la familia es imprescindible para continuar garantizando el derecho a la educación. Su compromiso y participación son fundamentales”, sostiene el comunicado del ministerio que le llegó a las familias. El documento fue respondido por los familiares con mensajes tanto de apoyo como de rechazo.