"La tradición sigue, aun con pandemia"

·3  min de lectura

Alelhí Salgado

CIUDAD DE MÉXICO, abril 16 (EL UNIVERSAL).- De la sana distancia ya nadie se acuerda en el mercado de mariscos de La Nueva Viga, donde cientos de capitalinos se dan cita para completar sus compras de Cuaresma.

"La tradición es la tradición, aun con pandemia y ahora sin ese problema", dice, entre empujones, un cliente a EL UNIVERSAL para explicar que las costumbres le ganaron la batalla al miedo que podrían tener algunos para regresar a la normalidad, luego de la puesta en marcha del semáforo verde en todo el país.

A unos pasos de la entrada, Heidi Sánchez, del local C44, corta con destreza y despacha a sus clientes velozmente varios filetitos de pescado, listos para empanizar.

Mientras, decenas de capitalinos atienden a las ofertas de otros vendedores: mojarras desde 80 pesos hasta 210 pesos; filetes para empanizar desde 30 pesos, y camarones precocidos para coctel en 100 pesos la bolsa.

"Hacemos eso de las promociones y rebajas con el fin de que nuestros clientes regresen. El año pasado se llenó mucho por estas fechas, entonces restringieron más la entrada, pero le queremos echar la mano al cliente con la crisis económica, ganar nosotros unos pesitos y pues insistir e insistir en que regresen, para funcionar como antes del encierro.

"Ayer nos persignamos vendiendo la tonelada completa de pescado que le pedimos al proveedor. Nos estamos recuperando de la poca venta que se ha venido. Más de 40 compañeros se tuvieron que ir por el Covid y le cedieron sus lugares a otros, pero afortunadamente nosotros aquí seguimos, resistimos, y nos ha ido muy bien en este inicio de fin de Semana Santa", cuenta Heidi.

Sin cubrebocas, algunas decenas de visitantes se acercan a los puestos a comprar "pulpo, ostiones, sierra, callo y camarón por ser los más populares ingredientes para preparar ceviche", según la señora Sánchez.

Pero, asegura, lo que más se vende son las mojarras y los pescados para empanizar.

Dentro de los locales, los vendedores aún conservan las medidas sanitarias exigidas por la Secretaría de Salud, pero entre los clientes han quedado atrás, pues les ocupa conseguir los mejores precios y productos antes de que "se pongan feos por el calor".

A los pasillos del mercado de mariscos más grande de Latinoamérica han regresado negocios sobre ruedas que ofrecen empanadas de surimi o camarón, cocteles, caldos y quesadillas de pescado. Cuentan con el servicio de comida para llevar "para quienes todavía le tienen miedo al contacto" y ofrecen gel antibacterial a los se quedan a comer ahí.

Durante este fin de semana, el ingreso al mercado de mariscos será únicamente para personas que lleguen a pie o en transporte público, con el objetivo de evitar aglomeraciones como la del año pasado, cuando los compradores atiborraron el área durante la contingencia por Covid-19.

El operativo, a cargo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), ha indicado cierres en vialidades aledañas para generar orden en el ingreso. Asimismo, elementos de la institución se encuentran en algunas áreas del lugar vigilando que los ciudadanos porten mascarilla.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.