El trabajo, las finanzas y después el movimiento

Ernesto Martelli

La empresa neoyorquina WeWork presentó esta semana el formulario S-1, requisito para salir al mercado público de acciones. Fundada en esta década y valuada en 47.000 millones de dólares (aunque perdió 2000 el año pasado), su negocio creció alrededor de una idea simple (alquilar espacios de trabajo) y una filosofía compleja: "Elevar la conciencia del mundo".

Un fundador millonario, extrovertido y de ambiciones filantrópicas, Adam Neumann, se mezcla con la voluntad de crear "un movimiento global" que combina vida sana, educación informal y entretenimiento.

Las definiciones de esta semana (su gestión, sus próximos negocios) pusieron en alerta a los analistas bursátiles y a sus detractores. Puntualizaron que, en su afán por cautivar inversores, la declaración repetía la palabra "tech" 123 veces. Acaso demasiado, detalló el sitio Vox, para una empresa exitosa globalmente que alquila "una experiencia premium del espacio como servicio".