‘¿Cómo se puede trabajar con una pistola en la cabeza?’, se pregunta empleado de la planta de Zaporiyia

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Continúa los enfrentamientos en la región de la central nuclear de Central nuclear de Zaporiyia, que está en manos rusas desde marzo de 2022. Kiev y Moscú se acusan mutuamente de bombardear la ciudad de Energodar, que alberga la central, y el propio emplazamiento nuclear, lo que aumenta el riesgo de catástrofe. Muchos de los empleados de la planta, bajo presión, se han exiliado. Su primer puerto de escala está a 55 kilómetros de la planta.

En un edificio de la Universidad de Zaporiyia, el centro de ayuda a los desplazados de Energodar acoge a numerosos empleados de la central nuclear. Después de más de cinco meses, los nervios de Serhii, de 58 años, se agotaron, huyó e incluso tuvo una breve estancia en el hospital.

"En la central nuclear, los soldados rusos están allí para supuestamente proteger el lugar, pero han almacenado allí todo su equipo militar. ¿Cómo se puede trabajar con una pistola en la cabeza? Es insoportable allí”, afirma a RFI.

Situación delicada

La situación en torno a la central es delicada, confirma Dmitro Orlov, alcalde de Energodar, antiguo ingeniero jefe de las turbinas, exiliado en Zaporiyia: "En el emplazamiento de la central hay mucha tensión. Hay bombardeos día y noche. Los empleados tienen miedo de ir a trabajar por temor a ser alcanzados por el fuego”.

"Fue aterrador"

Ucrania apoyó este miércoles el envío de cascos azules de la ONU a su central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas, al día siguiente de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) pidiera crear allí una "zona de seguridad".


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