Trabajadores de Starbucks se dicen desprotegidos y en alto riesgo de contagiarse y de transmitir el coronavirus

En muchas ciudades de Estados Unidos se ha restringido la operación de restaurantes y cafeterías ante la epidemia de Covid-19, pero en muchas de ellas se permite que esos negocios sirvan comidas y bebidas para llevar o para entrega a domicilio. Entre ellos cafés como Starbucks.

Pero si bien las restricciones mencionadas son útiles para reducir la acumulación de personas e incrementar el necesario distanciamiento social, trabajadores de Starbucks han criticado que su trabajo, en sí, sería una potencial fuente de contagio del coronavirus.

En EEUU, algunos cafés Starbucks han cerrado pero otros operan ofreciendo bebidas solo para llevar. Pero sus empleados se quejan de que están desprotegidos y que su labor es de alto riesgo de contagio para ellos y para sus clientes. (Getty Images)

Incluso algunos afirman que simplemente no se puede trabajar como barista en un café de esa naturaleza y no amplificar con ello el riesgo de contagio de Covid-19 para empleados y clientes.

De acuerdo al Daily Dot, esa cadena de cafeterías estableció medidas de seguridad e higiene para sus empleados e instalaciones de modo de reducir la posible propagación del coronavirus entre su personal y sus clientes.

Pero trabajadores de Starbucks señalan que esas medidas son insuficientes, que los ponen en peligro y que no se les ha ofrecido apoyo suficiente en caso de verse expuestos al coronavirus y, por ello, deban dejar de trabajar.

Por ejemplo, la empresa le ofrece a aquellos empleados que hayan estado en contacto prolongado, en uno de sus locales o en su hogar, con alguien que haya sido diagnosticado con Covid-19, una licencia para ausentarse de trabajar con pago por 14 días, y 3 días a personas que exhiban síntomas pero que no hayan estado en contacto con alguien diagnosticado con el coronavirus.

De acuerdo al Daily Dot, con todo, empleados se han quejado que esas prestaciones solo se les conceden si prueban que han dado positivo de Covid-19 o han  estado en contacto con un diagnosticado.

Eso abre la posibilidad, se concluye, de que muchos empleados de Starbucks que podrían portar el virus y muestran síntomas, deben seguir trabajando, dejar de hacerlo implica perder su paga.

Y otros han denunciado que en algunos locales de Starbucks, a donde se ha enviado a trabajar a empleados de locales que debieron ser cerrados por estar en zonas muy afectadas por la epidemia, ahora habría más de 10 baristas reunidos, lo que iría en contra de las recomendaciones de distanciamiento social.

Todo ello, comenta el Daily Dot, porque muchos empleados de locales que han sido cerrados para “protección” de su personal han sido reasignados a otros establecimientos donde todos acaban igual o más expuestos a posibles contagios de ellos, y de sus clientes.

Severamente, algunos de esos empleados han comentado que en sus locales hay tantas superficies, objetos y equipos que son tocados y manipulados una y otra vez al servir cafés y otros productos que la posibilidad de contagio se amplifica. Y han recordado que, con otras enfermedades, se han dado casos de rápido contagio cuando una persona debió ir enferma a trabajar como barista y contagió al resto de sus compañeros.

Actualmente, más de 35,000 personas han firmado ya una petición para que se suspendan las operaciones de todos los Starbucks a fin de contribuir a frenar el avance de la epidemia.

En esa petición se afirma, por ejemplo, que “la mayoría de los Starbucks están estratégicamente ubicados cerca de hospitales y de escuelas y de universidades. Aunque la mayoría de las escuelas han cerrado, la mayoría de los hospitales no y no lo harán. Eso coloca a nuestros socios [empleados de la cadena] expuestos. Aunque Starbucks ha establecido nuevas políticas, eso no mitiga todo el riesgo de contraer el virus”.

Y el temor no es exclusivo de los empleados o clientes de una cierta tienda. Muchas otras cadenas de restaurantes y cafeterías están  en situaciones similares. Tanto por el riesgo de contagio como por las limitadas opciones de baja pagada, o incluso de opciones de ingreso en caso de suspensión de actividades, que estos y muchos otros trabajadores.

Cerrar cafeterías es rudo para su negocio y sus empleados, pero no sería un comercio que ofrece un servicio esencial, como si lo son supermercados y farmacias. ¿Qué están haciendo, así, esos establecimientos, sean grandes cadenas o pequeñas tiendas, para reducir al máximo el riesgo de contagio y ofrecer opciones de protección a sus clientes y empleados? Esa pregunta es punzante y amerita respuestas.