Lo mejor del tomate verde está en la cáscara

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CIUDAD DE MÉXICO, agosto 23 (EL UNIVERSAL).- México es considerado el lugar de origen del tomate verde, también llamado tomatillo, puesto que dentro del país se conocen alrededor de 50 variedades, siendo la región donde se ha desarrollado la mayor diversidad conocida de la especie Physalis philadelphica.

En la América precolombina, el miltomate o tomate de cáscara, ya era usado por los indígenas para la elaboración de platillos, presencia que ha perdurado hasta hoy como uno de los ingredientes base de la gastronomía.

La milpa es un sistema mesoamericano de producción agrícola, en ella se comenzó con el cultivo de miltomate, palabra compuesta del náhuatl "milli" sembradío y "tomatl" tomate, se trata de un fruto de color verde con forma redonda o arriñonada cubierto por una cáscara delgada llamada cáliz, similar a una tela que cuando se seca toma textura de papel.

El tomate por sí solo es un alimento con gran valor nutricional, contiene vitamina C que ayuda a reforzar el sistema inmune, vitamina B3 responsable del correcto funcionamiento de algunas enzimas y el sistema digestivo.

Es fuente natural de minerales como el calcio y fósforo, los dos compuestos minerales más abundantes del cuerpo humano. Contiene fisalinas que actúan como agente antimicrobiano y whitanolides, de los cuales algunos se han estudiado y reconocido como posibles quimioprotectores contra el cáncer, específicamente de colon.

Los miltomates se han usado desde hace muchos años por la medicina tradicional como remedio para diversas afecciones, entre ellas la tos, bajar la fiebre y reducir la inflamación de las amígdalas, para éste último se asan los tomates para después untarlos en la parte externa del cuello, en las áreas cercanas a la garganta.

Pero no solo el fruto es portador de nutriente y beneficios, la cáscara es un elemento que comúnmente se desecha sin conocer sus capacidades nutrimentales y medicinales.

La cáscara de miltomate se usa en algunas regiones como tratamiento auxiliar para la diabetes y para regular la presión sanguínea, se consume en forma de infusión de manera frecuente.

Dicha infusión de cáscara se utiliza también para curar dolores estomacales, combatir la caspa y la calvicie, aliviar dolores de oído y reducir los síntomas de algunas enfermedades respiratorias.

El aporte más importante del cáliz o cáscara de tomate es su alto contenido de antioxidantes naturales, sus compuestos fenólicos y flavonoides son biocompuestos que el cuerpo puede absorber y ayudan a combatir los efectos de los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro.

La herbolaria tradicional mexicana es una herencia cultural derivada del estudio y la observación, por ello debemos conservar y transmitir sus conocimientos para no perder esta parte de la identidad mexicana.

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