El tiro por la culata de Putin: UE y OTAN firman una declaración para ampliar su colaboración

La invasión rusa de Ucrania ha dado muchas vueltas desde que se inició el 24 de febrero, pero desde el inicio se vio claro que uno de los intereses evidentes de Vladimir Putin, aparte del expansionista, era el de dividir a Occidente y crear rencillas entre los aliados, que estaban empezando a respirar tras el covid-19. El tiro le ha salido por la culata, con una colaboración nunca vista en lo defensivo, lo diplomático, lo económico o lo energético.

Esta mañana, en Bruselas, se ha dado un paso más para profundizar en esa alianza: la Unión Europea (UE) y la OTAN han firmado una nueva declaración conjunta para seguir desarrollando su cooperación. Un proceso que ya impulsaron en 2016 y, de nuevo, en 2018, pero que ahora tiene una guerra en suelo comunitario como contexto. Había necesidad de un nuevo impulso y un nuevo marco. El secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, y los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Charles Michel, han formalizado la rúbrica en el Cuartel General aliado.

Stoltenberg ha subrayado el “fracaso” de Putin a la hora de hacerse con Ucrania y en su plan de dividir a los socios europeos y norteamericanos. En todo caso, ha señalado en que la declaración sellada este martes deja claro que la OTAN es “la base de la defensa colectiva” y es “esencial” para la seguridad euroatlántica, insistiendo en la idea de llevar la cooperación “a un nuevo nivel”.

Según informa EFE, las dos partes llevan tiempo trabajando en esta declaración, que en un principio habían planteado tener lista antes de la cumbre de los líderes de la OTAN que se celebró en Madrid en junio del pasado año.

En Varsovia, en julio de 2016, las dos organizaciones ya esbozaron los ámbitos para reforzar su cooperación a la luz de los retos comunes en el este y el sur y, en diciembre de ese año, los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN aprobaron una declaración con 42 medidas comunes para impulsar la cooperación OTAN-UE. Más adelante, en diciembre de 2017, se añadieron otras 32 medidas a ese documento.

La segunda declaración conjunta entre la UE y la Alianza se impulsó el 10 de julio de 2018, y en ella ambas organizaciones acordaron avanzar rápidamente en los ámbitos de la movilidad militar, la lucha contra el terrorismo y el refuerzo de la resiliencia frente a los riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, así como en promover la agenda sobre la mujer, la paz y la seguridad.

Charles Michel, Jens Stoltenberg y Ursula von der Leyen -de izquierda a derecha- posan en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas tras la firma de su acuerdo.
Charles Michel, Jens Stoltenberg y Ursula von der Leyen -de izquierda a derecha- posan en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas tras la firma de su acuerdo.

Charles Michel, Jens Stoltenberg y Ursula von der Leyen -de izquierda a derecha- posan en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas tras la firma de su acuerdo.

El noruego Stoltenberg ha subrayado en diversas ocasiones la necesidad de extender la cooperación aún más en movilidad militar, la resiliencia ante tecnologías emergentes y disruptivas, y el impacto del cambio climático en la seguridad. La UE y la OTAN comparten 21 miembros que tienen en común los mismos valores y desempeñan funciones complementarias y de refuerzo en apoyo de la paz y la seguridad internacionales.

El Concepto Estratégico aprobado por la OTAN en 2022, en la Cumbre de Madrid, describe a la Unión Europea como un socio único y esencial, y aboga por una asociación estratégica mejorada y reforzada.

Para la OTAN, el refuerzo que la UE está llevando a cabo de sus capacidades de defensa debe ser coherente y complementario a los esfuerzos de la Alianza para evitar duplicaciones innecesarias y contribuir al reparto de cargas entre Europa y Norteamérica.

Con Ucrania, hasta el final

Sobre Ucrania, la OTAN y la Unión Europea también han expresado su compromiso de mantener el apoyo militar a Kiev a largo plazo, un mensaje repetido desde el inicio de la agresión, que no se ha visto alterado ni por la supuesta fatiga de guerra. Juntos, han mostrado su intención de cooperar para rellenar sus reservas de municiones y armamento, con el horizonte de aumentar su producción industrial de Defensa. Ahora mismo, es uno de los debates más candentes en el seno de la Alianza.

La organización llevaba años con el objetivo de “reponer las reservas de armamento” e “incrementar la fabricación de armas y municiones en Europa para estar siempre preparados para defender nuestro espacio común”, como dijo en noviembre el secretario general. Pero sólo ahora, cuando hay una guerra en la frontera, han saltado las alarmas. No se había comprado lo prometido ni se había optimizado lo que se tenía hasta el punto de que fuentes de organización citadas por The New York Times afirman que las reservas, antes del 24 de febrero cuando comenzó la invasión, eran “modestas” en cuanto a artillería, municiones y defensas aéreas.

El artículo en el que hace esta confesión, publicado el 26 de noviembre pasado, explica que el fin de la política de bloques, con la desintegración de la URSS, hizo que menguaran los presupuestos de defensa de los estados y que los fondos se destinasen a luchas nuevas, como las guerras híbridas, los ataques digitales, por ejemplo.

En la misma declaración de cooperación, ambas organizaciones condenan el ataque a Ucrania, viejo de casi un año, y señalan que Moscú debe parar la ofensiva y retirarse del territorio ucraniano, dejando por escrito su compromiso para seguir apoyando a Kiev en el contexto de la guerra.

Ursula von der Leyen ha afirmado que seguirán “haciendo todo lo que tengan en su poder” para apoyar a Kiev frente a la “guerra imperialista” de Rusia y ha avanzado que el bloque mantendrá la presión contra Moscú y redoblará las sanciones contra Bielorrusia e Irán por su respaldo militar a la agresión rusa.

Igualmente, ha defendido aumentar la relación con la OTAN a áreas como las ciberamenazas, la cooperación especial, la crisis climática y la protección de las redes de infraestructuras ante ataques como el vivido en el gasoducto Nord Stream el pasado octubre.

“Los aliados fuertes hacen alianzas fuertes”, ha señalado, por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, quien ha destacado que la agresión rusa contra Ucrania ha reforzado la capacidad de defensa europea, con decisiones sin precedentes como el envío de armas a un país en guerra, y ha acercado aún más a la OTAN y la UE.

La guerra en el este de Europa ha generado una nueva marcha en la política de ampliación europea, con el estatus de candidato para Ucrania y Moldavia, ha destacado Michel, por lo que “Putin ha conseguido tener más OTAN y tendrá más UE”, concluye.

En el nuevo texto, son destacables las palabras añadidas a causa de Ucrania, que hace menos de un año pocos o casi nadie pensaban que sería necesario añadir:

“Expresamos nuestra plena solidaridad con Ucrania y reiteramos nuestro apoyo inquebrantable y continuo a su independencia, soberanía e integridad territorial dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas”, recoge la declaración conjunta.

“Apoyamos plenamente el derecho inherente de Ucrania a la autodefensa y a elegir su propio destino”, reza el texto que apunta que “actores autoritarios” amenazan los principios democráticos a través de medios políticos, económicos, tecnológicos y militares, una referencia no solo a Rusia sino también a China.

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